Tres días que se me hicieron eternos
Día uno: el primer golpe La primera vez que Piero vino fue un martes. Yo había preparado la cena pensando que sería una visita cortés, de esas donde el pretendiente se sienta en la punta de la silla, cruza las…
Día uno: el primer golpe La primera vez que Piero vino fue un martes. Yo había preparado la cena pensando que sería una visita cortés, de esas donde el pretendiente se sienta en la punta de la silla, cruza las…
Parte 1: La Frustración de Cada Noche Me llamo Stephanie. Treinta años, trigueña, clase media baja. Vivo en Villa el Salvador con mis papás, mi hermana menor, Carla, y su esposo, Miguel. No es fácil. No es fácil tener veintitantos…
Llegué a la casa de Fiorella con una mezcla de nervios y emoción. Habíamos sido amigas desde la universidad y, aunque yo siempre había sido la más reservada del grupo, no podía faltar en mi propia despedida de soltera. Martín,…
Me desperté sintiéndome hambrienta, pero no de comida. Desde la cena de anoche, no podía dejar de pensar en mi sobrino. Pobre cosita, tan inocente y tímido, viniendo desde el Cuzco con esa carita de no romper un plato. Mi…
Llevaba tres años con Martín y, aunque él siempre me decía que era perfecta, yo no me sentía así. Me miro al espejo y veo mis 74 kilos, mi panza que no termina de bajar a pesar de que empecé…
Me llamo Stephanie. Tengo 30 años y, aunque me considero una mujer atractiva —con mis 1.61 de estatura y unas curvas que no pasan desapercibidas, especialmente mi culo de 98 cm que siempre resalta en cualquier falda—, mi vida sexual…
Mira, te voy a contar la verdad, sin filtros, porque a mi edad ya no tengo tiempo para hipocresías. Siempre se dice que las mujeres viajamos para «encontrarnos a nosotras mismas», para «desconectar del estrés» o para «conocer nuevas culturas».…
Tengo 25 años y, técnicamente, debería estar terminando mi carrera. Llevo siete años en la universidad, pero la verdad es que me tomo la vida con una calma envidiable. No trabajo, no tengo prisa y mi mamá, bendita sea, me…
Vivir en Lima es un caos, pero mi realidad era un caos multiplicado por diez. Imaginen un departamento en un quinto piso, construido justo encima de un colegio pequeño. Mi vida era un ruido constante: gritos de niños, silbatos de…
Hola, Te escribí el otro día intentando ser «amable» y «correcta», pero me doy cuenta de que seguir mintiéndote es un insulto a tu inteligencia. Me dijiste que sabías que algo pasaba, y tienes razón. No es que el amor…