El Precio de Jugar
No sé por qué sigo contando esta historia. Quizás porque alguien tiene que saberlo. O quizás porque si lo escribo, dejo de cargarlo sola en la cabeza. Me llamo Stephanie. Juego vóley en la liga peruana. No voy a decir…
No sé por qué sigo contando esta historia. Quizás porque alguien tiene que saberlo. O quizás porque si lo escribo, dejo de cargarlo sola en la cabeza. Me llamo Stephanie. Juego vóley en la liga peruana. No voy a decir…
Todo empezó con un anuncio que parecía demasiado bueno para ser verdad. «Se busca personal de limpieza para casa en La Molina. Buen sueldo, horarios flexibles.» Las fotos mostraban una mansión impresionante, con jardines impecables, piscina, y unos interiores que…
Nunca había pensado que terminaría así cuando tomé el bus de Lima a Cusco ese verano. Tenía veinticinco años, necesitaba el dinero y el trabajo en el bar parecía sencillo. Atender turistas, servir tragos, limpiar mesas. Nada que no hubiera…
A la mañana siguiente, desperté en mi departamento con el cuerpo dolorido, los muslos pegajosos y la memoria de la noche del Salón Internacional vibrando en cada célula. Revisé el sobre: cinco mil soles. Sonreí. Luego agarré el teléfono. Yuki…
Cuando el vino me afloja la lengua y las amigas piden historias fuertes, siempre termino contando esta. La del Salón Internacional de la Moto de Lima, ese verano de mis veintidós. Yo estaba promocionando Honda, vestida con una lycra verde…
Ahora que tengo treinta años, a veces miro hacia atrás y sonrío al recordar aquella noche en San Isidro. Tenía veintidós, un culo que paraba el tráfico y la certeza de que mi cuerpo era mi mejor moneda de cambio.…
Bueno, supongo que tengo que empezar por el principio. Soy Stephanie, 30 años, y sí, estoy de siete meses. Mi cuerpo siempre ha sido curvilíneo, incluso antes de que el embarazo me pusiera más redonda. Mido 1.63, pero mis caderas…
¡Ni siquiera sé por dónde empezar! Tengo 30 años, estoy de siete meses de embarazo, mido 1.63 metros y mi culo siempre ha sido mi orgullo: 98 centímetros de pura curva, redondo y carnoso, incluso antes de que mi panza…
Soy Stephanie, 30 años, embarazada de siete meses. El cabrón que me preñó se desapareció en cuanto supo lo del embarazo, dejándome sola con esta panza redonda y unas tetas enormes que ahora están aún más hinchadas y pesadas por…
Estaba tan cachonda esa noche que no pude resistirme. Mi cuerpo ardía, mis pezones duros rozaban contra la blusa y mi coño palpitaba con una necesidad urgente. Abraham, ese compañero de trabajo con cara de sapo, pero cuerpo atlético y,…