Mi nueva vecina no me daba lo que buscaba, solo risas y tardé años en conseguirlo -I, II

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PARTE 1

Una mañana se presentó frente al portal del edificio donde vivo un camión de mudanzas y estuvieron casi todo el dia subiendo muebles y enseres dos plantas por encima de la mia pero en el ala de enfrente, un matrimonio joven, de mi edad aproximadamente con una hija se habían comprado ese piso y se vinieron a vivir aqui donde todavia vivimos.

De ésto hace ya unos 30 años. Ella Sara, el Emilio, muy simpaticos y abiertos, ella con una permanente sonrisa en los labios, el un poco menos comunicativo. Sara es una mujer de estatura media, de voluminosos, redondeados y tersos pechos, de cintura cimbreante, culo bien formado y piernas bonitas si bien su cara es afeada por una nariz de rasgos aguileños a pesar de su casi perfecta belleza, ojos almendrados y negros igual que su largo pelo.

La vida continuó en el bloque con los nuevos vecinos que poco a poco se fueron dando a conocer y a entablar trato con los miembros de la comunidad. Todos haciamos nuestra vida y ellos lo mismo. Sara saludaba alegremente cuando coincidía con otro vecino a el se le veia menos, ambos trabajaban y tenian diferentes horarios, el incluso tenia que tirarse unos dias fuera por razones de trabajo a cada poco tiempo, así en rasgos generales, comenzámos a conocernos y pasados unos meses ya había la misma confianza que con el resto de vecinos, yo coincidía varias veces a la semana en el ascensor con Sara, no tanto con Emilio.

La cortesía por mi parte se ponía de relieve al subir o bajar del ascensor que es pequeño aproximadamente de 1mX1m, le cedía el paso, la ayudaba si traia algo de peso y muy cortesmente me ofrecía a llevarle algún paquete o bolsa de compra a su casa. Llegado un punto y tras un tiempo ya largo de convivencia comencé a tirarle piropos y decirle cosas graciosas e inocentes de las que ella reia, esas cosa fueron dejando de ser “tan inocentes” a los pocos meses y poco a poco se fueron transformando en “puyitas”, ella siempre sonreia y a veces me respondía con alguna respuesta simpatica pero encajando lo que le acababa de decir parecia que le gustaba lo que le decía.

Entre broma y broma le tiraba alguna alusión a lo buena que estaba, al cuerpo que tenía, a su cara, a sus ojos y la cosa fue a mas paulatinamente. Así seguiamos y ya habrian pasado como unos 3 años, yo ya no tenia reparos en decirle cosas abiertamente y tirandola indirectas en relación a un posible polvo a lo que ella reia a carcajadas, ni me paraba ni me daba cancha para seguir adelante. Comenzaron entonces los toques intencionados y los manoseos disimulados acompañados de roces injustificados, ella siempre reia, no decía nada pero tampoco oponía resistencia ni procuraba evitar subir en mi compañia al ascensor -Que bonita estás, un dia te voy a comer-, le dije en una ocasión ella se limitó a decir ¿toda? y reir, paró el ascensor en mi planta y al salir le acaricié el culo sin disimulo alguno , ella sonrió, se cerraron las puertas del ascensor y continuó su subida.Esa conducta por mi parte se fué haciendo habitual aumentando de grado a cada poco tiempo y Sara me seguía la corriente y reia pero yo no me encontraba con el valor suficiente para entrar a “matar”.

De esa manera fuí cogiendo confianza y ya le tocaba el culo o las tetas sin ningún decoro, ella solo me miraba y sonreia (llegué a pensar de ella que era una calientapollas como se dice coloquialmente) pero lo cierto es que yo no había intentado nada directamente y por tanto desconocia que resultado obtendria. Decidí dejar claro mi proposito y recabar su aceptación y un dia me puse detrás de Sara y le cogí con ambas manos los dos pechos a la vez que le besaba el cuello ¿que haces hombre? fué su respuesta zafandose de mi, – si vuelves a hacer algo así hablaré con mi marido- me dijo – lo siento, me gustas mucho y ha sido un impulso- dije .

Los dias pasaban y evidentemente yo cambié de actitud hacia ella, que seguia como si nada hubiese pasado, unos dos meses despues de ese hecho subia con ella en el ascensor y le dije -perdona por lo del otro dia, no se que me pasó que no pude contenerme -no pasa nada solo que las cosas no van así- ¿que quieres decir? pregunté, – pues hombre hace mucho tiempo que sé que te gusto pero aquí en el ascensor no es algo muy normal que me agarres-, el ascensor se habia detenido en mi planta pero seguiamos hablando con las puertas interiores abiertas para evitar que alguien llamase al ascensor -venga, baja ya que tengo que llegar a casa- dijo ¿no estas enfadada conmigo? pregunté ¿por qué? preguntó Sara – que no, tonto-dijo, me alivió mucho su respuesta pero ahora el dilema era otro.

Sara había dejado en el aire la posibilidad de llegar a algo en otro sitio pero al mismo tiempo me había dado un ultimatun ¿como abordaba yo esa nueva situación?, cada dia me gustaba mas pero yo había dejado de manosearla y de tirarle indirectas. Entre unas cosas y otras ya habían pasado como dos años mas, ella seguía igual de simpatica o mas y a mi especialmente (creo) me sonreia bastante mas que antes. Habia decidido poner fin a aquello de un modo u otro y pensé hablar con ella directa y claramente. Estuve unos dias sin coincidir con ella pero al fin la tuve enfrente.

-Sara tengo que decirte algo- -dime- dijo y me miró a los ojos fijamente -Quiero que nos veamos en algún sitio fuera de aquí- -vale- ¿donde? -donde tu quieras, me da igual donde sea- – bueno, piensa un sitio y quedamos-. No me lo podía creer ¿así de sencillo? -dime tu un dia y yo busco un sitio- dije, -a ver ¿que te parece mañana? -perfecto ¿donde y a que hora te recojo?, me dijo un lugar y una hora y en eso quedamos. Al salir del ascensor me dijo -no faltes- -no te preocupes dije saliendo del ascensor que nuevamente habia detenido con las puertas abiertas.

A la hora indicada estaba en el sitio donde me había citado Sara, ella llegó unos minutos despues ¿ya tienes un sitio? preguntó -si, espero que te venga bien- ¿donde es? -un motel que conozco no muy lejos de aquí- -perfecto- dijo subimos al coche y puse rumbo al motel, durante el trayecto le dije que me atraia mucho y que siempre habia deseado algo así, ella me dijo que yo tambien le gustaba mucho a ella y que ya era hora de que me hubiese decidido que mas facil no podía habermelo puesto pero yo solo estaba a decirle cositas y a manosearla donde y cuando no debía.

Llegamos al parking del motel, detuve el coche, la miré fijamente y le pregunté ¿aquí si?no me dió tiempo a mas, se abalanzó (literalmente) sobre mi y comenzó a besarme de forma apasionada, permanecimos un rato así y ella se separo un poco y mirandome a los ojos dijo -aquí si- y volvió a besarme varias veces sin separar sus labios de los mios, llevaba un vestido corto y no tuve dificultad para meter mi mano entre sus piernas y acariciar su peludo coño durante un largo rato mientras ella seguia besándome.

Bajamos del coche y fuimos a recepción para alquilar una habitación y subimos a la primera planta donde se encontraba, entramos, nos seguimos besando y acariciando nuestros respectivos cuerpos y comencé a desnudarla, ella continuaba con sus besos y solo se movía para facilitar que le quitase la ropa.
Cuando le quité las bragas se sentó en la cama, se abrió de piernas y me dijo -aquí lo tienes, ¿no era esto lo que querías? -si, le dije, te quiero toda- la acaricié nuevamente su coño ahora bastante abierto y me empecé a desnudar yo mientras ella se tumbaba en la cama, me puse encima de ella y comencé a besarle todo su cuerpo, su boca, sus pechos, su cuello y su abdomen y ella correspondió haciendo lo mismo. Volvimos al punto de partida y ella abrió y encogió las piernas con las rodillas hacia arriba y la planta de los pies en la cama.

Enseguida llevé mi polla hasta su coño y comencé a restregarla por aquella preciosa raja, tras unos pocos restregones arriba y abajo le metí el capullo y lentamente comencé a empujar mientras ella me besaba y acariciaba y de poco en poco emitía un agg, agg.

La metí hasta el fondo y solto un aaggg mas largo, aprete hasta el fondo y se quejó un poco, la saqué despacito y vuelta otra vez hasta el fondo y vuelta a empujar mas y vuelta a quejarse pero muy poco, como si le molestase mi polla allá en lo mas profundo de aquel hermoso coño, le cogí las manos y entrelacé mis dedos con los suyos a la vez que aceleraba las acometidas y la besaba en la boca.

De repente se soltó sus manos y me agarró por la cintura cogiendo carne y apretando bastante mientras me miraba a los ojos con mirada de excitación -así, así, sigue así- me decía -así, así huumm me gusta sigue así, si, si,siiiii- y comenzo a jadear y a gritar mientras removía todo su cuerpo y me apretaba mas en la cintura hasta el punto de hacerme sangrar yo comencé a correrme en ese instante y le apreté la polla todo lo dentro que pude pero esta vez no se quejó, solo jadeaba y se movia hacia arriba con fuerza.

Nos corrimos a la vez, yo sentí una sensación de placer inexplicable y le eché una corrida descomunal en el fondo de su coño, el placer nos duró unos minutos que estuvimos quietos sin movernos pero ella seguía apretando mi cintura y ahora habia cruzado sus piernas tambien en torno a mi cintura, la besé y me besó y volvimos a fundir nuestras bocas en una sola. dejamos esa postura y nos pusimos ambos boca arriba en la cama,yo encendí un cigarrillo y ella otro y estuvimos en esa postura fumando un buen rato hasta que ella se fué al baño -venias bien cargado- dijo a su vuelta -tu me tenias muy cachondo- dije -y desde hace años- añadí -por tonto- dijo Sara -me tenias a punto de caramelo pero no te lanzabas, me ponía cachonda solo por el hecho de ir contigo en el ascensor y las cosas que me decias, añadió.

Podias haber dejado alguna señal de que estabas lista- dije -¿que mas querías si te aguantaba todo lo que me decias, tus roces, tus caricias y te sonreia? ¿no captabas las señales?- algunas veces si pero muy dudosas- dije – pues eso que te has perdido yo estaba loca por que me entraras- dijo -bueno pero ahora nos pondremos al dia que estamos a tiempo, dije- -Me ha gustado mucho, he gozado de verdad, dijo- cogiendome la polla y apretandola- ¿crees que podemos repetir esto otra vez ? preguntó -al menos podemos intentarlo- dije.

Sara comenzó a masturbarme y cuánde se me puso tiesa se puso encima de mi sentada sobre mi pene con la rodillas en el colchón y empezó un movimiento de alante a atras con los labios del coño abrazando mi polla haciendolo mas intenso en el capullo donde permanecía mas rato, se ahuecó y se la metió dentro de su bonito coño peludo hasta el fondo emitiendo un aaayyy al llegar al final de la cueva y empezó a bombear arriba y abajo con mucha rapidez, un par de veces me hizo algo de daño en los testiculos al darme con sus nalgas pero eso no cambió nada, ella continuó y comenzó a gemir – ay, ay, aaayyy, me corro, aaaggg- y así se corrió metiendose la polla hasta el fondo y haciendo un movimiento circular.
Paró un instante y comenzó de nuevo con el mismo movimiento que a mi me encantaba, se me había puesto la polla como un garrote y ella la disfrutaba al maximo, tanto es así que volvio a gemir y a respirar agitadamente y a lanzar esos ay, ay, si, si, siii que a mi me excitó al máximo y nos corrimos juntos, yo tambien gemía de placer.

Permanecimos un largo rato en la cama besandonos y hablando hasta que Sara se levanto y fue al baño, cuando salió dijo -tenemos que irnos ya-, me vestí yo tambien y abandonamos el edificio, subimos al coche y puse dirección al lugar que ella indico que la dejase.

Mientras regresábamos y en relación a lo sucedido Sara dijo -esto no debe saberlo nadie, hay que seguir con nuestro comportamiento habitual, sin miradas ni confianzas- -por supuesto- dije- -pero¿volveremos a quedar otra vez? pregunté -pues claro, muchas veces por mi parte pero ya iremos hablando en el “ascensor” jajajajaja- dijo, en esas llegamos al lugar que me había indicado Sara, era una parada de bus tres o cuatro mas adelante de la que la recogí.

Se bajó del coche y sin mirar ni decir nada se fue a la parada y se detuvo a esperar al bus, yo arranque el coche en dirección a nuestro domicilio, aparqué y subí a mi casa como si nada, al poco me asomé a la ventana y vi a Sara que llegaba al portal, venía como siempre la veia, con seguridad y elegancia al caminar.

Entró al portal y la perdi de vista, los dias siguientes transcurrieron con toda normalidad solo que ahora cuando coincidiamos en el ascensor la acariciaba el coño y la besaba pero. claro, de ahí no podiamos pasar.Una tarde transcurridos 7 o 8 dias “coincidimos” en el ascensor y le dije – tengo muchas ganas de verte- ¿y no me estas viendo? jajajajaja, dijo ¿nos vemos mañana? pregunté -no, mañana salgo a las 2 y viene mi hija a comer, no puede ser ¿pasado mañana? pregunté de nuevo -vale, en el mismo sitio y misma hora, pero no tengas el coche tan a la vista como el otro dia-.

PARTE II

Ideamos un plan para intentar averiguar si era cierto o no que la seguian y lo llevamos a cabo en diferentes lugares y ocasiones, no vimos nada sospechoso pero si llegué a ver al tipo que Sara creia que la seguía, podía ser casualidad si no tenemos en cuenta que ella le vió bajarse tras ella en diferentes dias y paradas de bus.

Continuamos con nuestro programa y no volvimos a ver al tipo, aún así dejamos transcurrir un tiempo en el que Sara seguía haciendo cosas raras, tardar mucho en llegar del trabajo, salir cuando Emilio estaba de viaje y todo tipo de cosas para incitar a una reacción (cosa que jamás ocurrió).
Por fin dimos por agotadas todas las trampas que poniamos para saber que ocurría y la dije -Sara, esto solo han sido un cúmulo de casualidades y el sentirte culpable, no hay mas- -puede ser-, dijo ella ¿quedamos mañana? pregunté -vale, que sea lo que tenga que ser-, dijo al dia siguiente la recogí cerca de una parada de bus pero dos o tres calles de distancia, ella fue derecha hasta mi coche y yo la estaba esperando escondido en un lugar desde el que veia la parada, no la seguía nadie y fui al encuentro de Sara, subimos al coche y arrancamos hacia nuestro nuevo “nido de amor”, conducía muy pendiente del retrovisor y de los coches que circulaban junto a nosotros y todo normal por lo que comenzamos a olvidarnos del tema y seguimos a lo nuestro.

Llegamos a la nueva habitación y yo iba muy cachondo ya que en el coche nos habiamos besado y acariciado dando tiempo por si habia algo sospechoso, pero mi polla no entendía de intrigas y siguió su natural desarrollo.

Nada mas entrar la eché sobre la cama y me pose a horcajadas encima de ella sin dejar de besarle muy excitado y ella hacia lo propio, nos desnudamos y nos tumbamos nuevamente ella encima de mi, se metió la tranca en el coño lanzando un gemido muy pronunciado pero sin dejar de apretar para que le entrase toda hasta el fondo y comenzó un salvaje mete saca que hizo que nos corriesemos muy pronto, ella gemía, respiraba muy agitada y sudaba y yo creo que perdí la noción de lo que estabamos haciendo, un placer colosal envolvió mi cuerpo y enajenó mi mente de tal modo que ahora era yo quien gritaba como una fiera, le largué una corrida inmensa y llena de placer y ella chillaba como una loca y quedó sentada sobre mi polla.

Sudaba, jadeaba y respiraba muy agitada pero no había conseguido correrse, yo la noté defraudada y le preguné ¿que te ocurre? -no se, no he podido correrme, no dejo de pensar en que nos estan controlando- -eso es por que te sientes culpable y no deberias hacerlo, yo no me siento mal ni noto desconfianza de Emilio ni nada raro- – de ti no desconfia, creo que es de mi-.

Fue al baño y al poco rato regresó ya calmada, comencé a acariciar sus puntos sensibles y a besarla despacito por todas partes y a chuparle los pezones, bajé la cabeza hasta su coño y se lo lamí todo, succione su clitoris y con la lengua le daba lametazos y así estuve un rato hasta que comenzó a jadear y a emitir esos gemidos habituales en ella.

Aprobeché el momento y le metí la polla muy despacito mientras la besaba en la boca y en el cuello y ella hacía lo propio, se la metí toda dentro del coño y la saqué de nuevo para volver a meterla con mas impetu y comenzaron las embestidas mucho mas violentas que al final la arrancaron una corrida olimpica, se retorcia a grito limpio cogiendome de las caderas y apretando fuerte clavandome las uñas nuevamente pero sin parar de gritar y jadear moviendose como una loca hasta que quedó inmovil y sin aliento.

Alli estuvimos tumbados sobre la cama como una hora analizando la situación por la que estábamos pasando y volví a besarla y a chuparla los pezones y lamerla todo su cuerpo, ella cogió mi pene y comenzó a jugar con el, lo apretaba e intentaba descubrir el capullo que no podía por la presión que ella misma ejercia al apretar dejó la mano agarrando el capullo de modo que solo quedaba a la vista un poco de la punta y comenzó a pasar la lengua alrededor muy suavemente y a darle mordisquitos con los labios.

Se me puso ta dura que no le cerraba la mano del todo y optó por metersela en la boca y darle unos suculentos chupetones intentando meterse todo mi pene en su boca pero no podía mantenerlo así por mucho rato por que le daban arcadas y la tenía que sacar.

Se tumbó de nuevo en la cama con las piernas muy abiertas y encogidas ofreciendome su coño muy abierto en todo su explendor, yo me puse encima de ella y le metí la polla hasta el fondo comenzando un movimiento de saca mete al que Sara acompañaba con gemidos y ays, así, así aaaggg aaaggg sigue así, sigue asiiiii y se corrió dando chillidos que a mi me ponian a mil acabando corriendome tambien en lo mas profundo de su coño un placer añadido fue verla mirarme fijamente a los ojos con los suyos a medio cerrar por la excitación.

Quedamos nuevamente tendidos en la cama respirando muy agitadamente tratando de recuperar el resuello, fumamos varios cigarros y comenzamos a vestirnos, nos volvimos a besar varias veces y salimos del establecimiento en dirección al coche donde montamos y arranqué hacia donde ella me dijo, fue en la misma linea de bus que Sara cogía pero como dos o tres paradas atras de donde ella lo cogía desde el trabajo.

Esperé hasta que subió al bus y fuí detrás de el para ver si veia algun movimiento raro, Sara se apeó 4 o 5 paradas después de subirse y esperó al siguiente, no se dió cuenta de que yo estaba alli. Nuevamente tomó el bus y no vi nada extraño así que en la siguiente parada adelanté al bus y me fui a casa.

Estuve varios dias haciendo lo mismo, cuando salia del trabajo Sara yo la estaba esperando con el coche cerca para ver quien subia en el mismo bus, no vi nada sospechoso pero ella continuaba con la sensación de que la vigilaban, yo había dejado de apoyarla en su paranoia y por el contrario le decia que eran cosas de ella, que no la seguía nadie pero notaba su nerviosismo.

Por el contrario de amedrentarnos y tratar de escondernos mas, nos fuimos confiando mas y mas y actuabamos con mas osadía cada vez. Ella alguna que otra vez se llevaba el coche que tenían al trabajo, dejabamos el mio aparcado y nos ibamos con el suyo, la primera vez fuimos a las afueras de madrid y puso el coche muy cerca de un precipicio bastante profundo, me sacó la polla de la bragueta y se la metió en la boca y estuvo un rato mamando mi berbajo, al rato dijo -vamos atrás- y nos cambiamos a los asientos traseros.

Sara se deshizo de las bragas antes de sentarse y yo me bajé los pantalones y dejé libre mi maza. Sara se habia sentado con las piernas muy abiertas y yo arrodillado en el suelo la atraje hacia mi para salvar el impedimento del borde del asiento y le metí la polla hasta el final -aaaggg- dijo Sara -coño que trancazo me has metido- yo la ignoré y continué con la follada descomunal que la estaba dando.
No se si fue por la postura, por que ibamos muy cachondos ambos o por el morbo de que nos pudieran ver pero gozamos de manera espectacular, cuando nos corrimos experimentando un inmenso placer Sara se apretó mas contra mi y permanecimos un rato en esa posición recuperando el aliento, manchamos el tapizado del asiento y solo lo restregó sara con un papel de periodico por lo que se notaba todo el manchón pero así quedó. Desde el lugar que había puesto el coche teniamos mucha visión a bastante distancia por lo que si se acercaba un vehiculo lo veriamos al instante.

Hicimos varios movimientos de despiste para regresar a casa y, por supuesto, cada uno por su lado, cuando llegué a mi portal encontré a Emilio que conversaba con otro vecino y me detuve a charlar con ellos, no noté nada raro, Emilio reia acarcajadas al igual que los demás cuando deciamos algo gracioso y continuamos charlando animadamente. Sara tardó como 45 minutos en llegar, dio un beso a su marido y un hola a los demás, me echó una mirada interrogante y subió para su casa.

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