Incesto real madre hijo ¿cómo y cuando terminará?

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Mi madre y yo empezamos a hacer el amor hace ya casi un mes, estos días hemos parado debido a que está en su periodo. Yo no he dejado de trabajar a pesar de la cuarentena, mis padres venden ropa, tuvieron que cerrar y han estado en casa estos meses, igual mi hermano menor, por suerte no hemos pasado muchos apuros económicos. 😵

A finales de marzo, casi todo lo que hacíamos era cosa de varones, mi mamá se sentía muchas veces ignorada, despejaba su mente cocinando y viendo tele. El 27 de mayo, un hecho fortuito cambio nuestras vidas, en la agencia donde trabajo detectaron dos positivos a covid-19.

Cerraron el lugar por unos días y nos enviaron a casa. Con un mar de ideas en la mente entre a casa sin hacer mucho ruido, subí hasta mi habitación y encontré una escena increíble, “la mujer que me dio la vida echada sobre mi cama, con las manos metidas en su calzón, frotando su entrepierna“. No había nadie en casa, avergonzados nos miramos uno al otro, fue así como empezó todo.

La espié por casi dos años, grabándola desnuda, ella tiene unos senos grandes, pezones rosaditos, piernas torneadas y gruesas, un gran lunar cerca de su rodilla derecha, contextura delgada, sus caderas resaltan su trasero en forma de corazón, piel blanquita, cabello negro largo, rostro angelical, ojos grandes, nariz respingada y labios gruesos, me encanta ver como se le dibujan dos hoyitos en las mejillas cuando sonríe. 😉

En mi época universitaria me acosté con varias chicas de mi edad y 2 de sus mamás, pero nadie se compara con mi madre, donde va todos se la comen con la mirada, ya veo porque mi papá es tan celoso. El año pasado me di por vencido y decidí terminar con mi locura, borré y prendí fuego a la mayoría de sus vídeos y relatos de amor filial.

Me conseguí una enamorada para olvidar y desfogarme sexualmente, se fue de vacaciones a la playa, no ha podido regresar por la emergencia pero se encuentra bien.

Estar cerca de mi madre, abrazarla y besarla en la mejilla eran mi premio consuelo, solo una vez la hice llorar, un día que me asaltaron y golpearon, yo estudiaba en otra ciudad y mi madre vino a verme por una semana, era fantástico tenerla solo para mí. 😛

Fue la primera noche dormimos juntos en la misma cama, con los nervios de punta no me atreví a decirle nada, al día siguiente la casera nos prestó un colchón, me sentí frustrado, pasamos 6 días juntos y no pasó nada. 

Me pregunto que estará soñando en este momento, que estaba pensando cuando empezó a masturbarse en mi cuarto, que pasaba por su mente cuando tenía la cabeza de su propio hijo entre sus piernas lamiendo sus partes íntimas y que pensaba cuando me sintió entrar por donde había salido 23 años antes.

Ese día no solo estaba muy cerca sino dentro de ella, abrazo con fuerza mi espalda mientras callaba sus gemidos besándola en las mejillas, los labios, el cuello y sus pechos, mientras los resortes del colchón se confundían con sus callados gemidos que rompían el silencio de la habitación. 😵

Ella continuo con esta labor, sus primeras palabras de aprobación hacia mi desempeño fueron: Sii así así, así así, mire su carita me pareció ver lagrimas por sus mejillas, no, era mi sudor cayendo sobre su rostro.

La segunda vez, solo una hora después, ahora dentro de sus sabanas, iniciada por un – tu papa nos va a descubrir, – ya no como la vez anterior sino usando más palabras -me encanta siiii me encanta que me cojas.

La cama golpeando la pared en signo de complicidad, -voltéate- le dije. Ella no me entendió bien -¿qué?- pero su cuerpo si, la puse en posición perrito y continué bombeando su cosita. 😮

Con la luz del sol delatando nuestros cuerpos, volvimos a hacerlo una 3º, 4º y 5º vez antes de dejar de estar solos. Mi familia estaba reunida en casa, sanos y salvos pero yo solo pensaba en una cosa tener sexo con ella una vez mas.

Con el peligro de ser descubiertos, teníamos rapiditos en la cocina, en el baño o en mi habitación, bajo la promesa de que será la última vez, nos acostamos 6 veces más, ya no podríamos parar, el remordimiento y el deseo nos consumía, dos veces olvido su anillo de bodas en mi cuarto y yo me quede con uno de sus sostenes y 3 de sus calzones como trofeo de guerra.

Antes me llenaba de felicidad, sentir sus senos apretados contra mi pecho mientras la abrazaba, ahora no se interponía su vestido de florecitas, ni su camiseta de coca cola, era nuestra rutina encontrarnos vestidos solo con mi bóxer, sus calzoncitos y su brasier, ya habían sido 20 veces. Siempre lucia radiante, empezaba avergonzada y terminábamos exhaustos. 🙃

La segunda vez que nos volvimos a quedar solos en casa, estaba decidido a terminar con cualquier duda que ella tuviera de que la había escogido como mi hembra. Apenas marcharon mi padre y hermano de madrugada en el auto a llevar ayuda a unos familiares del campo. No pasaron ni cinco minutos cuando la encontré temblando en su cama, las únicas palabras que alcancé a oírle – ya se fueron?- , -si (su nombre) ya se fueron- le respondí.

Tenía una cámara escondida lista para filmar ese momento, al final no se grabó muy bien, me habría encantado haber enfocado bien el momento en que me la comí todita, sobre todo cuando le dije – date la vuelta- y ella solita lo hizo, empino su colita hacia mí, confiada de que la iba a seguir penetrando pero ahora de perrito. 🙄

No fue así, eche un poco de saliva a mi glande y rápidamente lo dirigí a su ano, apenas desapareció la cabeza de mi pene por su recto y ella pego un grito de dolor, estuvo a punto de bajarse de la cama pero la acomode nuevamente ahora si taladrándola en posición de perro por su vagina, se puso tan arrecha que no se dio cuenta cuando intente metérsela por el ano otra vez. – que me quieres hacer (mi nombre), eres un cochino – añadió.

El tercer intento dio sus frutos, pero me dijo – hazme lo que quieras, pero primero ponte un condón, abre mi ropero y saca uno de esa caja verde – ni corto ni perezoso, rompí la envoltura, deslice el látex a través de mi verga y me puse detrás de ella, su vagina estaba empapada pero su ano al parecer no. 🤩

Empuje despacio y en un par de minutos ya entraba todo, opacado siempre por los gemidos de mi madre – despacito por favor, tu papa nunca me hizo eso – en pocas palabras fui el primero en romperle el culo a mi viejita, tres veces más lo hicimos ese día antes de volver a tener compañía, las dos últimas auténticas cabalgatas de ella sobre mi miembro.

En todo momento intente sugestionarla para que me diga las palabras: cáchame y soy tu puta, solo conseguí una respuesta fulminante – respétame idiota respétame soy tu madre – me dio una cachetada, bajo la cabeza y siguió montándome, casi al final del 4º round, fatigada y echando jugos sobre mí me dijo – soy tuya hijito, pero no quiero que me trates como puta si?. 😋

Hasta que llego el tercer domingo de junio, día del padre en mi país, empezaron los problemas. Ese día me di cuenta de lo afortunado que era y lo complicado que sería en futuro nuestra relación, yo no era el único lobo cerca dispuesto a comerse a mi mamá, había muchos más, algunos más avezados y peligrosos que otros.

En el baile todos los varones a excepción de mi hermano le comían el culo con la mirada a mi madre, hiciera lo que fuera. Yo la miraba bailar delante de todos y en mis adentros sentía una sensación discreta de felicidad apretando mis dientes, una sonrisa pícara suya me devolvió a la realidad, me sentía un ganador, tantos hombres deseando a mi progenitora y ella decidió elegirme a mí como su hombre.

Todos le miraban el culo; pero era yo el único que me lo podía comer, mis tíos y primos deseando verla tan siquiera en prendas menores y era a mí al único que le dejaba quitarle la ropa hasta estar totalmente desnuda, ni mi padre se salvaba pues había pasado a ser el principal afectado.

Su mujer que había sido tentada antes, en palabras de ella dos veces, negándose oportunamente en ambas ocasiones gracias a que su moral había sido mayor que su calentura y me susurraría al oído en uno de nuestros encuentros posteriores, que lo hizo porque en ese momento pensó en sus hijos y el daño que nos causaría. 😫

El tercer hombre que se cruzaría en su vida y termino por hacer caer esa barrera fui yo, el hijo mayor de mi padre, su orgullo. Terminamos ese domingo muy ebrios todos, no supe darme cuenta que una tercera persona también le había echado el ojo al platillo principal y había decidido comérselo.

Mi primo emborracho adrede a mi padre, mi hermano, seguramente imagino que a mí también pero no, la situación se salió de control y casi cumple con su objetivo, dejo rendido y derrotado a mi padre en el mueble, con astucia logro quedarse solo con mi madre, mientras yo me llevaba a mi hermano a descansar a su habitación.

Tenía el tiempo suficiente para lograrlo. Confiado bajé a la sala y encontré solo a mi padre roncando sobre el mueble, no había nadie más. Furioso de celos y con desesperación intente oír si había gemidos cerca, fui a la cocina, al baño del primer piso.

Con lágrimas en los ojos me acerque a la habitación de mis padres, la luz estaba prendida y se oían voces, iba a entrar y matar a ese animal, empuje la puerta esperando encontrar a mi primo entre las piernas de mi madre pero sobre la cama solo encontré el abrigo de mamá, salí raudo y veloz, hacia el baño del segundo piso. 😁

Allí estaban los dos forcejeando con la puerta a punto de cerrarse. Abrí con fuerza y vi que como el atrevido ya tenía agarrada por la espalda a punto de ceder, con la falda levantada. Lo cogí del cogote y me lo lleve hacia la calle, casi lo golpeo, pero el muy cobarde huyo.

Loco de celos entre y eche seguro a la puerta. Subí al segundo piso volví a entrar al baño y mamá seguía dentro: “tu primo Pablo me quería coger y no me he dejado, yo soy tu mujer y quiero que me cojas tu“- sentía como si fuegos artificiales me explotaran por dentro, tomamos una frazada, cubrimos a mi padre que continuaba roncando en el mueble y apretando mi mano me llevo a su cuarto le echo seguro. 😋

Esto me dejo alucinado, se quitó el vestido y empezó a besarme, yo le correspondí mientras ella me ayudaba a sacarme la ropa. Se sacó su calzón y me empujo a la cama, “hijo, quiero que me chupes mis tetas, como cuando eras un bebe” obedecí con un poco de miedo, porque no estábamos solos en la casa.

Sus gemidos aumentaban y le tape la boca con mis manos, ella quito mis manos -“quiero que tu papá oiga como me hace gemir su hijo” – me dijo. Tenía un dilema, el sentimiento de culpa y mi deseo alocado por hacerla mía, ella me dijo: – cáchame (mi nombre) cáchame fuerte, que tu papa sepa que soy tu puta.

No me pude resistir más, me coloque en medio de sus piernas abiertas, ella tomo mi pene y lo fue deslizando dentro de su vagina, durante media hora dejamos salir nuestros más bajos instintos, por momentos le cubrí la boca con mis manos y con una almohada, a pesar de que ambos seguíamos mareados, lo gozamos al máximo, despreocupado e ido de lujuria carnal, me vacié dentro de ella. No sabía que estaba en sus días fértiles.

5 días sin tenerla entre mis brazos, teme quedar embarazada de su hijo, creí que ese era el final de nuestra historia, como dice la canción “todo tiene su final nada dura para siempre”, pero en nuestro caso tal vez solo es el principio. 😉

Después de cenar llame a mi enamorada para saber cómo estaba y preguntarle si ya podía viajar, no me percate que mi madre me estaba escuchando tras la puerta, termine de hablar y continué viendo una película en la tele de la sala.

De pronto apareció frente a mi ella, con su ropa de dormir “ya no puedo más hijo, ya no puedo más”- nos besamos, ella se subió encima mío y la lujuria volvió a apoderarse de nosotros, comenzó a cabalgarme mientras gemía despacito “te quiero mucho…(mi nombre)”.

Sentir mi pene entrar y salir de su vagina, me hacía feliz, casi me vació dentro otra vez, lo hice sobre sus muslos, tomo mi pene aun con semen y con su mano se lo llevo a la boca, me lo limpio y chupo por unos minutos y termino de exprimirme la verga. 😍

Me miro a los ojos, se puso a llorar, la abrace acariciando su cabello y limpiando sus lágrimas con mis besos. Tenerla así desnuda sobre mi hizo que mi pene volviera a ponerse duro, le dije – perdóname, mamá- pero vi cómo se le dibujo una sonrisa cómplice “eres muy travieso”.

Apagamos la tele y subimos las escaleras agarrados de la mano, cada uno a su dormitorio.

Mi madre me ha dicho que se está enamorando de mí y siento que yo también, eso nos puede jugar en contra. Era mi más profundo deseo poder tener sexo duro y salvaje con ella, hacerla gozar y venirse cada rato, que sienta lo rico que es un orgasmo, aunque ya haya probado su cuerpo más de una veintena de veces. 😜

Esta última fue muy diferente, sentí por primera vez lo que significaba hacer el amor, complementando nuestros sexos y nuestros cuerpos, yo empujaba y ella recibía mi pene dentro, sus nalgas rebotaban sobre mis testículos, casi con vida propia, engullendo mi verga en cada sentada.

¿ya no hay vuelta atrás?¿hasta cuándo?

Alguna persona que haya pasado por una situación así? No quiero que esto termine, pero tampoco quiero que nadie salga dañado, necesito consejos.

By: Icaro85

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