De vacaciones a casa de mi hermano mayor

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Soy Sara y tengo 20 años de cuerpo menudo con pechos y culo por desarrollar, rubia y piel blanca. Mi hermano Abel de 18 años es aun más menudo, sin un solo pelo por su cuerpo y blanquito de piel, su culito es respingón.

Este año al acabar las clases mi hermano mayor José nos invitó una semana a un apartamento en la costa, vive junto a su novio Andrés.

La noche anterior seguimos con la misma, mi hermanito se masturba y mancha de semen toda mi tanga, de momento estoy callada porque entiendo que es la edad pero un día le doy un bofetón.

Para fastidiar más mis padres ya cincuentones se apuntan a última hora para ir solo tres días porque el trabajo no les da más posibilidades.

Desayuno con mi hermano mayor, su novio y partimos a cuatro horas de carretera, y para más rabia al ser muy pequeña voy encima de mi padre pues no hay más sitio en los sillones del coche.

Hace ya mucho calor y llevo puesto una minifalda vaquera y una camiseta pegada que aunque pequeñas resaltan mis pechos.

En la mitad del trayecto después de almuerzo duermo algo con mi cabeza pegada a la de mamá que también duerme, pero un cosquilleo hace que me medio despierte y aun con ojos cerrados noto un bulto duro en mis nalgas y la mano de papá tocando mi raja y clítoris por dentro de la tanga, me humedezco y en silencio tengo un orgasmo bastante duro.

Al llegar ya era tarde por lo que vamos a las habitaciones y lógicamente me toca dormir con el pesado de mi hermano pequeño, el cual ya acostado se masturba pensando que duermo, el ruido de la cama más sus ligeros gemidos hace que me ponga algo cachonda.

Los primeros días de playa maravillosos, mi madre en bikini aún tiene buena figura mientras mi padre ya luce calva y barriga, pero los que están como modelos son mi hermano mayor y su novio.

El último día de mis padres mi hermano mayor les dice con total naturalidad si quieren ir a la cala nudista que es maravillosa.

Entre risas se animan y los pequeños sin mucha ilusión nos apuntamos a esta nueva experiencia.

Mi madre y yo tenemos mucha confianza, ella me ayudó mucho en mi época de exploración mostrando como es una vagina y el lugar a donde dirigir mis dedos al tocarme y ahora me llama para que la ayude a rasurar su vagina.

En el baño y entre risas digo que solo falta mi hermano el pequeño masturbando y tirando semen sobre nosotras.

Al rasurar su vagina toco un poco su clítoris y muevo mis dedos, ella me dice que no sea mala ya que papá no quiere sexo desde hace dos meses y ella no es de piedra.

Me da rabia y sigo acelerando hasta que se viene de manera fuerte tapando sus gemidos con una toalla.

En la playa todos desnudos sin problemas y la cala es una maravilla, lógicamente me fijo en las vergas viendo con asombro la del novio de mi hermano, que desperdicio pienso, ya que en reposo es superlarga y algo gorda, la de mi padre y hermano mayor son parecidas, gordas y algo pequeña y la del menor aun pequeña y muy blanca.

Me fijo y él mira a todos con morbo y seguro que está en erección pues no sale del agua, mientras mi padre y mis hermanos están de paseo en barca me fijo desde mi toalla y tomando unos prismáticos de mi hermano que mi madre está jugando con el novio de mi hermano, la tiene tomada desde atrás y la eleva y baja cada vez más rítmico hasta que la cara de placer de mi madre no da duda que la están clavando.

Ambos vienen contentos y felices.

Mis padres ya se van y mi hermano mayor por una urgencia laboral también tiene que partir a otra ciudad quedando ya cada uno en habitación distinta por lo cual ya no aguanto al pesado de mi hermano menor.

La última noche se fueron los chicos a cenar y tomar algo enfatizando que mi hermano menor no puede beber alcohol mientras yo algo indispuesta me quedo acostada, ya de madrugada los oigo entrar por el ruido las risas de ambos y las palabras inconexas de mi hermano lo cual me hacía pensar que estaban muy borrachos, no me apeteció levantarme para aguantar borrachos y al rato escucho a ambos entrar en la habitación grande y cerrar con llave.

Pasado un tiempo de silencio escucho voces de pequeños gritos de niño y me levanto a ver si mi hermano está malito, al ir a tocar oigo claramente gemidos en este caso de ambos y metiendo los ojos por la cerradura y para mi sorpresa veo a mi hermano sobre el novio de mi otro hermano cabalgando con su enorme verga clavada en el culo mientras lo masturbaban a él, hipnotizante era la visión de los movimientos rápidos de mi hermano y acelerando su masturbación y clavada ambos se vinieron entre fuertes gritos de enorme placer.

Al día siguiente nos llevó a casa después de pasar unos días de vacaciones para tener que confesar.

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Muchacho69
Muchacho69
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