Lleve a Noemi al cine Porno

Duración estimada de lectura: 3 minutos

Visitas: 1,495

Después de descubrir lo putita que es mi esposa, empecé a cumplir fantasías como hacer tríos, intercambios e incluso entregarla. Recordemos que mi esposa es una mujer morena de pelo ondulado, delgada, con linda cola manzanita, hermosos pechos y una boquita que hace maravillas.

Un día paseando por San Miguel vemos que había un cine porno. Fue así que le dije si quería que entremos. A decir verdad no sabía cómo era adentro, pero suponía que iban parejas y algunos solos, y las mujeres pasaban para una mamada y chau. Error. Pero fue lo que le había dicho. Al llegar a la boletera había un muchacho que atendía y un tipo de unos casi 60 años, gordo, que cuando vio a mi esposa se le paró el amigo. Faltó que pagara la entrada él para que nos fuéramos. No era para menos: ella llevaba un vestido corto y una blusa que dejaba ver asomar los pechos.

Al entrar, la oscuridad no dejaba ver nada, así que nos paramos en el fondo hasta que se acostumbrara la vista. Y al pasar alguno que otro, le tocaba el culo a mi esposa; ella pegaba los famosos saltos y le salía alguna exclamación.

Cuando nos sentamos, pudimos ver que era la única mujer. Al lado de ella, uno de los tipos que le tocaron el culo; a mi lado, un pendejo chupándole a un tipo que no dejaba ver a mi mujer.

Empezamos a ver la película y ya cachando la empiezo a besar y dejo entrever sus pechos. Nunca pensé que sería como tirar carne en una laguna con pirañas. El tipo que estaba a mi lado pasó por encima mío y empezó a chuparle las tetas, el del lado de ella también, y como diez tipos se pusieron en frente de ella metiendo sus vergas en la boca, mientras otros la desnudaron en segundos. No creo que nunca antes haya tragado tanta leche.

De repente veo que algo la levantaba; en realidad fue alguien. El tipo gordo de la puerta la agarró y la apoyó contra la pared y la besaba con ganas. Todos nos quedamos viendo cómo la estaba por violar. Sacó tremendo pedazo de carne entre sus piernas y se la clavó de una. Ella pegaba gritos de dolor al principio, pero después de placer, mientras él me miraba y decía: qué linda puta, gracias.

En un momento la pone mirando a la pared y viendo ella la intención le grita qué no. Él riendo se moja su glande y pone en la puerta de su colita, empujando sin piedad haciendo que grite nuevamente. Estuvo clavando un buen rato, lo que hizo que ella termine dos veces. Cuando él estuvo a punto de terminar, la toma de los pelos y la hace agachar, metiendo su pedazo en la boca de mi mujer, haciendo que haga arcadas de la cantidad que tuvo que tragar. Una vez ya disfrutado de ella, volvió a decir: linda puta, le dio un chirlazo en el culo y se fue.

Ella no tenía muchas ganas ya de seguir, así que me pidió irnos, sin antes chupar un par de pijas más, inclusive la mía. Al salir estaba el tipo que se reía y le dice: no querías pero acabaste más de una vez. Nos fuimos para otro día volver, pero será otro relato.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨
Gabbo200510
Gabbo200510
Artículos: 2

2 comentarios

  1. Tan puta es tu mujer acava de chupar muchas pollas
    Pienso que disfrutastes mucho verlo con tantas pollas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *