Comparto a mi esposa – I

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Este relato es de una parejita mexicana

Viany es una chica de tez blanca, delgadita con un gran trasero unos senos redonditos duritos y sus pezonsitos chiquitos y duritos, cabello lacio negro y no muy corto, ojos color miel y una boca muy sensual al igual que su sonrisa. Es casada hace varios años con Daniel un tipo de 1,70 metros aproximadamente atlético y amante del buen sexo y muy orgulloso de su esposa por lo bien que lo hace. Daniel le ha propuesto a Viany que le gustaría verla cogiendo con otro hombre, cosa que al principio no le llamaba la atención pero que con el tiempo se fue convirtiendo en algo posible.

Daniel dice: “La verdad ella es muy caliente le fascina el sexo, es una hermosa ninfómana en proceso de liberación y le propuse hacer un trio, se dio la oportunidad y pues la aprovechamos y disfrutamos” fue el inicio de compartir a su esposa como deseaban los dos.

Daniel comenta que: “yo andaba echando chelas en la calle y llevé a mi amigo Beto a la casa para seguirla ahí, pero en la plática salió el tema de gustos y preferencias sexuales y el salió diciendo que le gustaba coger con casadas y luego luego yo pensé. Es la oportunidad de hacer aquella travesura con mi esposa. Le pregunte si le gustaría coger con mi esposa delante mío, que tuviéramos sexo los tres, obvio que dijo rápidamente que claro.

Mi esposa estaba dormida así que fui a buscarla, ella no esperaba nada así que le vende los ojos para que no se diera cuenta y la lleve al sofá donde estaba mi pana, le hice señas de que no hablara. Viany tenía solo una pijama de una sola pieza de color rojo y dormía sin nada debajo, porque sabía que cuando llegara su esposo siempre cogían.

Daniel la recostó y su pana Beto un tipo fornido un poco moreno y de aspecto casi militar de pelo muy corto le subió las piernas y se las abrió suavemente viéndole su conchita totalmente depilada o con rayita en medio, lo puso caliente y suavemente empezó a besarle los pies y lentamente iba subiendo hacia sus rodillas pasaba su lengua despacito y viendo como Viany empezaba disfrutar de esas caricias, sus manos iban acariciando las pantorrillas después de su lengua tocando cada centímetro de su piel, Daniel sentado en la cama solo miraba con ojos grandes respiración pausada y acelerando su pulso cardiaco, miraba con morbo porque se estaba haciendo realidad lo que por un tiempo había querido.

Ya al pasar por sus rodillas Beto busco las pequeñas teticas de Viany que ya estaban duras y sus pezones paraditos, los acaricio y pellizco, mientras seguía lamiendo la entrepierna, en ese momento Viany empezó a gemir de placer y arqueo su cuerpo para poner al alcance de la boca su panochita húmeda, Beto le respiraba frente y lamia la parte más cercana a su panochita y ese calorcito lo sentía Viany que deseaba que esa magistral lengua entrara de una vez, paso su rica lengua por esa rajita y palpitaba suavemente, Beto quería gritar de placer viendo cómo se cerraba y abría esa panochita pero la instrucción de Daniel era mantener silencio, así que solo buscaba afanosamente el clítoris de Viany para succionarlo, estaba paradito y muy húmedo, le paso la lengua saboreándolo como un rico majar, pasaba su lengua muy despacio y los gemidos de Viany eran ya intensos y Beto ya no pudo contener sus gemidos así que se le escapo un pequeño sonido.

Valery dudo un momento sobre quien le estaba haciendo sentir tan pero tan delicioso, en ese momento Beto introdujo su lengua en la panochita sintiendo las paredes húmedas, calientes y palpitantes que hicieron que Viany olvidara y se concentrara en gozar. Los gemidos eran tan intensos que Viany bajo los brazos y tomo la cabeza de Beto para forzarlo a seguir con su trabajo de placer intenso. Sintió una cabeza con cabello muy corto que no era precisamente el de su esposo.

Se quitó la venda que Daniel le había puesto y lo primero que vio fue a su esposo sentado en la cama mirando con muchísimo morbo y grabando lo que su pana le hacía a su esposa. Lo miro un poco incrédula pero el simplemente le dijo gózalo mi amor, disfrútalo que te veo muy caliente y que lo estas gozando mi putita golosa y traviesa.

Viany estaba muy muy caliente y con el excelente trabajo que hacia Beto simplemente se relajó abrió sus piernas y halo de la cabeza del hombre que la estaba llevando a las nubes, no sabía quién era porque no podía ni quería ver su cara solo querría que le siguiera chupando su rica conchita. Beto estaba ensimismado saboreando los jugos vaginales de Viany que le parecían deliciosos.

Viany le decía: 𝑄𝑢𝑒 𝑟𝑖𝑐𝑎 𝑙𝑒𝑛𝑔𝑢𝑖𝑡𝑎 𝑝𝑎𝑝𝑖, aaaagggg 𝑒𝑠𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑒𝑡𝑒𝑙𝑎 𝑡𝑜𝑑𝑎 𝑑𝑖𝑠𝑓𝑟𝑢𝑡𝑎 𝑡𝑢 𝑐𝑜𝑚𝑖𝑑𝑎. Daniel saco su verga que ya la tenía parada y empezó a masturbarse con una mano mientras que con la otra grababa como su esposa y su pana disfrutaban del sexo y le estaban cumpliendo su deseo de ver como otro hombre se cogía a su esposa. Escuchar los gemidos lo ponía más cachondo y se masturbaba con muchas ganas, era una sinfonía de tres gimiendo de placer.

Un tiempo después cuando Beto ya estaba satisfecho de chupar, lamer y meter sus dedos en esa rica conchita. Busco la boca de Viany y se besaron apasionadamente pasándose sus lenguas y saboreando el elixir que traía Beto en su boca. Viany lo apretaba con sus brazos y sentía su enorme pecho contra ella, Beto bajo sus manos y apretó ese pequeño culito que se perdía en sus grandes manos. Se querían meter uno dentro del otro del placer que sentían.

Mientras Daniel se masturbaba con fuerza. Viany bajo su cara y busco la verga de Beto, grande gorda y negra, un hilo de líquido transparente salía por su cabeza y delicadamente lo lamio degustando poco a poco ese delicioso sabor. Paso su lengua lentamente por todo el glande sacándole gemidos y pequeños gritos a Beto que se estiraba para que Viany se lo tragara todo. Viany lamia despacio toda la verga desde la cabeza hasta la raíz pasaba una y otra vez, luego lo metió en la boca y lo succionaba despacio saboreando y disfrutando lo grande que era dentro de su boca.

Lo volvía lamer ya incluyendo los huevos. Se lo metía a la boca y con la mano lo masturbaba cada vez más rápido, quería sacarle la lechecita lo más rápido `posible porque le encantaba. Antes de que eso sucediera Beto se lo saco y busco su panochita y la penetro. Daniel estaba exhausto viendo como se la cogían a su esposa y solo con el sonido al entrar y salir de su panochita se escucha que estaba escurriendo súper mojada y el disfrutaba al igual que ellos dos.

Beto la bombeaba con fuerza y Viany con las piernas lo abrazaba fuertemente gimiendo y diciéndole 𝐴𝑠𝑖́ 𝑝𝑎𝑝𝑖 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑖𝑐𝑜, 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑖𝑐𝑎 𝑣e𝑟𝑔𝑎 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠!!! Uuuuffff 𝐷𝑎𝑚𝑒 𝑚á𝑠 𝑑𝑢𝑟𝑜 𝑝𝑎𝑝𝑖, métemela toda papi. La quiero toda adentro, métemela hasta los huevos. Gemían todos tres muy fuerte. Después de un rato Viany le dijo: quiero darme sentones, cambiemos. Beto se acostó y Viany con gran maestría empezó a darse sentones sobre Beto. Miro a Daniel y le pregunto ¿te gusta papi lo que ves, te gusta mi amor, te gusta mi rey?

Sisisi me encanta no ves cómo me la estoy jalando, ven ven amor únete, ¿no quieres? Ven mi rey, dame por el culito, quiero tu magnifica verga en mi culo, ven métemela toda.

Daniel puso el celular donde se vieran los tres, se quitó el pantalón, subió al sofá nalgueo a Viany y de una embestida se lo metió todo. El placer de Viany llego a la cúspide y gemía y gritaba de placer al sentir esas dos vergas dentro de ella.

Los movimientos eran rítmicos y cada uno de ellos sentía un placer incomparable por lo físico y por el morbo de hacer un trio que era el primero para los tres. El primero en venirse fue Daniel dentro del culito de Viany que gritaba sintiendo esa lechecita caliente dentro de ella.

Daniel se bajó y Valery lo empezó a masturbar. ven papi que le quiero dar una mamadita a esa verga que me hace disfrutar tanto. Mientras Beto continuaba cogiendo a Viany, esta le chupaba la verga a Daniel con pasión buscando que se parara nuevamente, cosa que logro después de unos cuantos segundos. No se sabía cuál disfrutaba más de los tres.

Empezaron a intercambiar posiciones y a meter sus vergas en cada uno de los tres hoyitos por un largo rato hasta que finalmente Beto se vino en el culit0 de Viany que era donde más le gustaba, acto seguido se vino Daniel y se lo hecho en la cara a Viany que con su lengua buscaba hasta la última gota de la rica leche que estaba acostumbrada a tomar. Ese día se vino como 4 veces la putita golosa de mi esposa. Comento Daniel.

Quedaron exhaustos y se tumbaron en el sofá jadeantes y satisfechos.

Así empezó esta pareja de esposo a compartir su esposa con su pana.

Con alguna frecuencia lo hacen.

Unas son haciendo la doble penetración y en donde Viany viste lencería, se la cogen y su culito le quedó lleno de leche al igual que su panochita

La verdad se ve y se les antoja cogerla así empinada, se ven hermosas sus nalgas abiertas dejando a la disposición su panochita y su culito, lista para recibir verga. Daniel documenta todas sus travesuras con fotos y videos que ven los tres y se ponen cachondos al ver todo lo que hacen.

Ahora Daniel quiere con 5 una verga una en la boca, una en la panocha, otra en el culito y una en cada mano.

¿Será que aguanta ese voltaje Viany?

Les dejare un par de fotos para los que dejen comentario acá en el relato

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Carlos Huertas
Carlos Huertas
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