Mi esposo me pide que coja con otro
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Todo empezó el día que mi pareja, estando borracho, me dijo que tenía muchas ganas de verme coger con otro y que me dejaran llena de leche. Obviamente yo me saqué de onda porque todas mis parejas anteriores eran demasiado celosos.
En fin, yo soy una mujer muy liberal y pues acepté. En ese entonces él trabajaba mandando cajas para Estados Unidos, y me dijo que había uno en un hotel que hiciera lo que tenía que hacer. Yo bien obediente fui, llegué con la excusa de que iba de parte del que lo iba a mandar y que si me daba permiso de bañarme. Él todo sacado de onda me dijo que sí. Yo me bañé y salí sin ropa para cambiarme delante de él. El chiste era provocarlo. Después de cambiarme y de que obviamente ya estaba excitado, me acosté en su cama, le pregunté si le molestaba, me dijo que no. Le dije: “Acuéstate aquí al lado, cuéntame de dónde vienes”.
Se acostó, pero ya se le miraba la verga bien parada. Le dije que si no se me antojaba y le toqué ahí. Se paró rápido y se quitó la ropa. Tenía una vergota enorme, larga, gruesa y venuda.
Bueno, sin dudarlo me quitó la ropa y se me fue encima. Me cogía como desesperado y no tardó mucho, explotó. Se vino tan rico que me mojó toda, demasiado. Me paré, me puse la ropa así sin limpiarme, y él me preguntó que si no me iba a limpiar. Solo le dije: “Me tengo que ir”. Y así me fui, toda llena de su leche. Al llegar con mi pareja, me pasó los dedos y al sentirme toda mojada se pegó como chivito recién nacido y me pasó toda la lengua hasta dejarme completamente limpia. De ahí en adelante hay muchas más historias que contar.
Como cuando invitamos también a un amigo en común. Primero le hice creer que estaba sola, y ya estando así cogiendo bien rico, le dije que iba a invitar a mi pareja. Primero se negó, pero terminó aceptando. Mi pareja miraba mientras él me cogía. También, la verdad, después de eso me escapé muchas veces mientras él estaba trabajando, y yo también me salía a escondidas y me cogía con un amigo de él. Era tan excitante saber que él me estaría esperando mientras yo cogía tan rico con su amigo. Pero él se daba cuenta y, lejos de enojarse, eso lo prendía y me cogía más rico.
Luego un día conocí a un operador de autobús. Me gustaba y yo a él, pero me respetaba porque me había visto con mi pareja. Pero un día de tantos se animó y me besó. Obviamente mi pareja no era tonto y se daba cuenta de todo, y solo me dijo que me lo cogiera con la única condición de que le llevara prueba, y era la lechita que me dejaba.
