Mi esposa trabaja con el vecino
Duración estimada de lectura: 34 minutos
Visitas: 9,928
Hola que tal queridos lectores mi nombre es Eduardo y quiero contarles una de nuestras historias antes de entrar en este mundo, estoy casado con mi bellísima esposa Belinda, mi esposa tiene 38 años, yo tengo 39, tenemos 5 años de casados como todo matrimonio con sus altas y bajas, en el sexo mi mujer siempre ha sido súper caliente pues siempre estamos tratando de tener sexo todos los días, debo decir que mi esposa jamás tuvo relaciones con sus parejas anteriores y bueno yo antes de conocerla me enredaba con cualquier mujer solo para tener sexo.
fui el primero que tuvo relaciones con ella, antes que nada describíre a mi esposa, es morena, cabello largo, unas piernas grandes, 1.55 de altura algo chaparrita pero se cuida muy bien gracias a su ejercicio unas tetas grandes que son mi delirio y un trasero grande y redondo.
está historia comienza un día que llegando a la casa, mi esposa Belinda me mira y me dice
– que pasa amor te veo algo serio desde hace tiempo
– nada cariño el problema es que los pagos me tienen algo atrasados y la verdad ya no encuentro respiro
– ese no es problema amor puedo empezar a trabajar y ayudarte con los pagos para que no te sea tan pesado
Mi esposa estaba, pensando en trabajar para ayudarme, pero no sé lo permiti me dolía mi orgullo y seguí haciendo lo mejor que podía pero los problemas ya no solo eran financieros, tmb afectaban nuestra vida matrimonial, reducimos mucho los gastos y aún así le salíamos a final de mes con algunas deudas las conversaciones se volvían a lo mismo
– puedo trabajar en verdad tmb me distraería de estar todo el tiempo en casa
– lo sé y aunque te lo agradezco mucho no quiero estarte agobiando con esto
– mira no tendría ni que ir lejos el señor de aqui a tres casas hace tacos dorados y siempre está ocupando gente
– está bien lo pensaremos
tenemos poco tiempo de vivir en este vecindario pero los chismes se esparcen muy rápido y este señor de los tacos tenía fama de ser mujeriego ya que vivía solo, el hacía tacos para muchos restaurantes y puestos de tortas ahogadas así que si necesitaba de mucho personal incluidos hombres y mujeres.
cierto día llegando de trabajar Belinda me comenta
– amor ya fui con Gustavo y si me dió el empleo
– pero mi amor te dije que lo pensariamos
– no Eduardo las cosas andan mal y si es una manera de resolverlo rápido pues que mejor no?
– ok amor está bien, aprecio mucho lo que haces por nosotros
en su primer día de trabajo de mi esposa se fue con un pantalón de mezclilla y una blusa blanca, yo también me prepare para irme a mi trabajo nos despedimos y nos deseamos lo mejor para nuestro día
al llegar a casa inmediatamente le pregunté
– cómo te fue amor
– excelente mi amor trabajamos mucho el señor Gustavo es muy buena persona, pero me dice que me fui con mis mejores prendas jajajaja quiere que vaya con mallas deportivas para que me sea más fácil trabajar
yo por dentro me decía, pinche viejo no es pendejo quiere verle el culo a mi señora
– excelente mi amor trabajarás más comoda
esa noche volvimos a tener relaciones sexuales como antes, pues la llama se había apagado un poco, con tantas preocupaciones y pagos, como comenté mi esposa es muy caliente y en medio del sexo siempre me decía:
– así te lo hacía tu ex?, así te la chupaba, así te cabalgaba
yo no podía decirle lo mismo ya que no tenía experiencia sexual más que solo lo que conoció conmigo, y después de tener sexo se ponía celosa y me decía
– me enoja que tú tengas un pasado sexual, y solo pienso en como te hicieron el amor y no se si yo lo hago rico 😢
– no deberías preocuparte por eso haces el amor excelente, me encanta que seas tan caliente
– pero te acuerdas de tus ex y eso me pone mal
entonces si con una pregunta para tantear un poco como se siente ella hacia esto
– a ti te gustaría tener un pasado sexual
– no claro que no, me da curiosidad por bocas de amigas que dicen que cada persona es diferente y hace el amor diferente y bueno se me quedó eso muy grabado
– y si te quitas esa curiosidad?
– jajaja nooooo callate
está conversación dió un paso a los deseos que tenía reprimida mi esposa y quería ver hasta donde llegaban
en la mañana antes de salí cada quien a su trabajo le escogí unas mallas en color azul cielo
– amor porque me sacaste esas mallas me quedan muy pegadas
– se te ven de lujo además se te verá muy bien trasero jajaja
– está bien, al cabo que solo trabajamos puras mujeres
– nos vemos que tengas excelente días
moría por llegar a casa y ver cómo le había ido a mi esposa en su trabajo, contando las horas para llegar a casa y ver qué pasaba
– hola amor como te fue en tu trabajo
– bien amor gracias lo de siempre aunque
– que paso amor, dime
– ah no se sentí que el señor Gustavo me miraba de más el día de hoy
– de seguro que si con tus mallas y ese traserote de seguro que llamaste toda su atención
– calla bobo, jijiji no quiero andar llamando la atención, el señor Gustavo es muy buena persona
– y si solo te contrato para cogerte
– que dijiste? no digas esas cosas, quien se va andar fijando en mi
– y ya te fijaste si el se fija en ti?
– bueno eso no lo había pensado voy a fijarme cuando esté cerca de mi
y así pasaron los días sin nada nuevo que contar, pero yo veía que mi esposa se compraba mallas nuevas para ir a trabajar y había una negra que se trasparentaba mucho
– ya viste estás mallas se me trasparenta todo jajaja las voy a tirar
– no las tires y si mejor te las pones mañana?
– estás loco, no iré a trabajar así
– porque no tu dijiste que son puras mujeres, entre mujeres no debe pasar nada
al día siguiente le dejé las mallas en el pie de la cama con una tanga blanca
– Eduardo que es esto?
– jejeje no te enojes corazón, yo que te preparo hasta tu vestimenta para trabajar
– si pero son las mallas que se trasparentaba
– y que tiene
– que me van a ver todo el culo, eso quieres
– te digo la verdad, me prende que alguien te vea con morbo además es una buena oportunidad de ver si el señor Gustavo te mira diferente, no crees
– está bien me las voy a llevar, pero si algo pasa tu serás el responsable de esto
– mira si te incomoda vienes y te cambias a la casa está bien?
así transcurrio el día muy tranquilo y sin novedades, hasta llegar a casa ella fue la primera en hablar
– amor que crees
– dime amor que paso cómo te fue en el trabajo
– tenías razón, le gustó al señor Gustavo, no me quitaba la vista de encima y cuando me agachaba más todavía en una ocasión volteo hacia atrás y mire sus ojos clavados en mi culo
– jajaja te lo dije y como te sientes con eso
– hay amor no sé me dió pena y a la vez, me vas a perdonar pero me puse cachonda, hasta empape la tanga
– y eso porque te pusiste cachonda si solo te vio el culo
– no fue solo eso, en una ocasión se acercó a mi por atrás porque se me iba a caer el aceite al cazo y sentí como me repego toda su verga en el culo, nos miramos a los ojos y el se apartó enseguida pero no pude disimular y ver qué se miraba un bulto en su entrepierna sin duda tenía la verga durísima y me calentó que fuera por mi
– jajaja eres una cachonda
nos fuimos a dormir y ella me buscó para el sexo, la puse a 4 patas y le re pegué la verga en el culo
– así te repego la verga tu patrón?
y ella en su calentura tmbn entro al juego
– si así me la repego, así sentí toda su vergota en mi culo
– y quisieras que fuera su verga la que te cogiera hoy?
no hubo contestación, pero enseguida que le clave la verga ella se corrió como nunca antes
– ahhh ahhh que rico, que rico dame duro, dame ahhh ahhh ahiiiii siiii
la estuve taladrando unos minutos más, pero el morbo de las conversaciones me hicieron explotar dentro de ella, pero fue un sexo tan rico como no hemos tenido en mucho tiempo
a la mañana siguiente ella estaba duchandose, así que volví a escoger una tanga y unas mallas negras, ella no dijo nada solo me sonrió, esto ya era como un juego para nosotros
y siempre me comía la cabeza los pensamientos, si don Gustavo se acercaría más a mi esposa, si Belinda lo coqueteara, si el viejo se calentaba con mi esposa
llegando a casa, a la hora de cenar volví al ataque
– cómo te fue mi amor
– bien amor y a ti
– tmb bien, alguna novedad hoy
– jajaja te pasas, es lo único que te interesa
– discúlpame pero me llena de morbo saber si se acercó a ti, si intento algo, no se me da mucho morbo
– jajaja no te mentire pero tmb a mi me llena de morbo que pase algo y yo poderte contar
– y paso algo?
– si jijiji antes de la hora de salida todas las chicas empezaron a irse temprano, así que me quedé solita con don Gustavo, ya solo me quedaba acomodar unas charolas pero en la parte de arriba y pues como estoy chaparrita no alcanzaba así que le grite rápido a don Gustavo y rápidamente don Gustavo fue a mi auxilio, pero nada tonto en vez de quitarme las charolas se puso de nuevo detrás de mi para ayudarme a levantar las charolas hasta arriba y otra vez sentí su verga postrarse en medio de mis nalgas, yo hice la cola un poco hacia atrás para sentir esa vergota, solté las charolas y me volteo hacia el, y mirándolo a los ojos solo le sonreí, el se puso rojo y le dije nos vemos mañana don Gustavo
– wow de seguro ya tienes loco a ese viejo jajaja
– no está tan viejo, tiene 44 años
– ya no se te hace viejo porque te gusta jajaja
– claro que no, don Gustavo no me gusta, me agrada el juego que tenemos entre el y yo, pero hasta ahi no pasaría a más
– porque no, si nos calienta a los dos
– si pero no quiero que después digan o se hagan chismes de que me acosté con este señor
– pero no te calienta la idea, de saber cómo es su verga, de que tamaño la tiene, si es bueno para coger etc
– jajaja como eres, claro que tengo curiosidad, pero no yo te amo y no me acostaré con nadie más que tú
la plática termino, y los días siguieron pasando, sin novedades solo los pequeños roces que tenían y ella me platicaba, era como un juego de morbo para los dos, pero yo quería más, sabía que este hombre despertaba algo en mi mujer y quería que mi esposa se atreviera a despertar
cierto día mi mujer emfermo de gripe y le recetaron unas inyecciones, eran tres, pensaba descansar esos días y volver al trabajo ya estando ella más repuesta, pero son Gustavo le llamo le dijo que si podía apoyarlo ya que tenía muy poco personal, mi esposa no dudo y me pidió si podía inyectar su primera dosis
– y si dejas que don Gustavo te inyecte
– no amor, claro que no anda intectame
– anímate sería un gran paso alimentar nuestro morbo
– me da mucha pena, pero ya que lo mencionas también me calienta, ok veré cómo me las ingenio
nos despedimos, pero está vez quedé más ansioso que la última vez pues en verdad era un gran paso, que don Gustavo viera el culo desnudo de mi mujer, la espera llegó al momento de llegar a casa, mi esposa ya me esperaba con una sonrisa de oreja a oreja
– cuenta, cuenta que paso
– que impaciente eres, bueno pues te cuento que si éramos poco personal solo la señora Martha y yo, pero la señora Martha tuvo que irse una hora más temprano y me quedé solita de nuevo, don Gustavo había ido a comprar unas cosas, llegó como 30 min antes de la salida
– hola preciosa, te quedaste de nuevo solita ( decía don Gustavo)
– jejeje si, pero ya casi termino, ando un poco lenta porque ando un poco enferma, quería que mi marido me inyectara pero como ya tenía prisa me salí asi
– que suerte tienes, yo soy muy bueno inyectando
decía don Gustavo en doble sentido
– encerio son Gustavo, podría hacerme ese favor, mi marido todavía llega muy tarde y me da miedo inyectarne sola
– seguro que si vamos a la sala
nos fuimos don Gustavo y yo a la sala, el preparo la inyección, yo me recosté en la sillón de la sala y comencé a bajarme las mallas dejando medio culo desnudo, volteo a ver a don Gustavo y con una voz pícara le digo, ya la tiene lista
– ya la tengo lista preciosa, deja te pongo algo de alcohol
el viejo me pasaba el algodón muy delicadamente por mi nalga izquierda.
– don Gustavo me dan mucho miedo las inyecciones, les tengo mucho pavor, puede hacerlo rápido por favor
– jejeje yo conozco un truco para que no te duela, pero ocupo bajar más tus mallas
– hay que pena si ya me vio medio culo y con tanga
– entonces que más da que ya lo vea completo no crees
– está bien, pero prometa que no me va a doler
don Gustavo empezó a bajar mis mallas dejando todo mi culo expuesto ante sus ojos
– estás lista? pregunto don Gustavo
– si porfa agalo rápido
entonces don Gustavo me dió una palmada en el culo que me hizo gritar pues no me la esperaba
– ahhh, don Gustavo que mañoso
– jejeje mira ya te inyecte y ni te diste cuenta
– jajaja muchas gracias don Gustavo me dolió más la nalgada que me dió jijiji
– de nada preciosa cuando quieras
– nos vemos mañana don Gustavo
– y eso fue lo que paso amor, la verdad me calentó mucho que me viera las nalgas y además esa nalgada fue otra cosa jajaja
– pues parece que la nalgada te encantó amor jajaja ya me imagino la cara del viejo jejeje
esa noche nos fuimos solo a dormir ya que también estaba cansada por la misma gripe
al día siguiente desperté yo primero, preguntando a mi esposa como se sentía
– hola amor buenos días, ya me siento perfecta, la gripe se fue
– que bueno amor me da mucho gusto, irás a trabajar hoy?
– si claro, además tengo que ir por mi inyección de repuesto no?
– jajaja eres una cachonda, pero no sé te olvide contarme jejeje
– te amo bonito día
igual como el día anterior, espere la salida de mi trabajo para que mi esposa ada me contara como le fue
– hola amor como te fue en el trabajo
– jejeje ya tan pronto quieres saber que paso?
– pues lo mismo amor que la vez pasada, nos esperamos a quedarnos solos y le pedí el favor, don Gustavo podrá inyectarme otra vez
– claro preciosa espere todo el dia para que me lo pidieras
me fui corriendo a la sala y me baje completas las mallas, está vez no me lleve tanga era un calzon normalito, pero me lo metí en medio de las nalgas y le mostre un pequeño moretón que me quedo de la vez pasada
– mire don Gus me quedo un pequeño moretón en esta nalga me puede inyectar en la otra porfavor
puse mi cara de coqueta al decir eso, solo veía de reojo como don Gus de agarraba la verga
– jejeje ya veo preciosa, entonces si tendré que inyectar te en la otra nalga, ahora no traes tanga me será más difícil inyectarte si el calzon se te baja
– jijiji y si me lo bajo don Gus o quiere usted bajarme lo
– jajaja me concederias el honor?
– claro adelante, ya estamos en confianza
así como estaba de pie, don Gus puso sus manos en los laterales de mi calzon y empezó a bajarlo poco a poco imagino viendo todo mi culo desnudo lo bajo hasta mis rodillas, y yo por instinto me cubri mi panochita
– así parada quieres que te inyecte preciosa
– si por favor y no se olvide del truco para que no me duela
don Gus me dió una nalgada un poco más fuerte que la otra vez y procedió a inyectarme
– con todo respeto preciosa,pero que buen culo tienes, me encantas
– hay don Gus no me diga eso, me sonroja
– en verdad que nunca había visto una mujer tan hermosa como tú, me calientas con solo verte, quiero decirte algo, pero siempre me corto
termino de ponerme la inyección y me subí mis calzoncitos, me volteo hacia el sin aún subir mis mallas, estoy con la intención de que viera mi puchita aunque sea por el calzon, don Gus volteo a mi entrepierna y se mordió los labios, yo mirándolo a los ojos le dije
– dígame don Gus, sin pena ya estamos en confianza
– quiero coger contigo, quiero que seas mia aunque sea una sola vez
– hay don Gus como cree, no puedo soy casada, lo que me pide me es muy difícil
– vamos se que tmb tienes ganas, si no me hubieras cortado el rollo desde el primer instante
– hay don Gus, le voy a decir la verdad, no me es indiferente y voy a confesarle que me entró un morbo desde el día que me repego su verga en mi culo
– ya vez preciosa, si tú tmb lo deseas, he que dices
para ese momento don Gus estaba tomando mi mano, estábamos muy cerca y puso mi mano en su verga, quise quitarla de inmediato, pero ya estaba cachonda y por instinto apreté su paquete
– te gusta preciosa, todo esto puede ser tuyo
– don Gus nunca había sentido uno así, solo el de mi marido, que grande está, pero no esto está mal, no puedo
don gus aprovecho que estábamos tan cerca y paso sus dedos acariciando mi panochita
– ahhh don Gus no por favor
– mira si ya estás bien mojadita, tu cuerpo dice que si quiere mamacita
me retire rápido, diciéndole que no podía, pero don Gus se bajó los pantalones y saco su verga, amor esa verga esta impresionantemente grande, cabezona, morena y totalmente circuncidada
– hay don Gus que buena verga tiene, puedo?
– claro preciosa, está verga es toda tuya, dejame ver tus tetas mi amor
– jejeje me da pena don Gus, pero está bien
pero, más que pena era una calentura total, me levanté la blusa me quite el brasier y dejé mis pechos al descubierto me acerque a don Gus para volver agarrar su vergota, ya desnuda, don Gus me apretaba una teta mientras me chupaba la otra, yo le hacía una paja lenta en toda su vergota, sentir esa vergota como crecía en mis manos me calentaba muchísimo
– estás como quieres mamacita, que ricas chichotas tienes, ya no aguanto te voy a meter está vergota estás lista
– hay dos Gus, si la quiero, estoy súper caliente, pero está muy grande,no creo que me vaya a caber
– de eso me encargo yo preciosa, dejame verte toda desnuda
– soy suya don Gus haga de mi lo que quiera
por la parte de enfrente don Gus bajo mis calzoncitos hasta los tobillos sacándome las mallas y quedando yo totalmente desnuda ante el, te juro que si me iba a dejar coger, don Gus se quedó incado con su cabeza a la altura de mi puchita me abrió las piernas y hundió toda su boca en mi sexo lo mamaba desesperado tmb comenzó a introducir un dedo en mi puchita y luego otro ya tenía dos dedos de el dentro de mi
– estás riquísima Belinda que buen sabor tienes, me encanta esta panocha
– ahhh si, sii, si que rico siento don Gus no pare
don Gus se levantó sin sacar sus dedos de mi puchita, nos estábamos mirando a los ojos y le plante un beso, nos quedamos trenzados dándonos un besos de lengüita, don Gus me paro un momento, saco sus dedos de mi puchita, todos llenos de mis jugos llevándolos directo a mi boca, yo toda caliente le empecé a chupar los dedos como si fuera una verga sin quitar mi mirada de sus ojos
– don Gus me permite regresarle el favor, me muero de ganas por probar su vergota
– adelante mamacita es toda tuya
me arrodille directo a mamar esa vergota, la agarre con mi mano y justo cuando iba a llevarme ese pedazo de carne a la boca, se escucha la cerradura de la puerta, para pronto me levanté agarre mi ropa y corrí al baño para taparme, don Gus también subió rápido sus pantalones, me cambié rápido en el baño, pero no me puse los calzones, al salir del baño me encontré que era su papá un señor de unos 65 años y un amigo del señor igual tmb de la misma edad
– mira hermosa, te presento a mi papa don Hernesto
– hola mucho gusto don Hernesto un placer Belinda
– el gusto es mío preciosa dama
– ya terminé don Gus, nos vemos hasta mañana
– si Belinda está bien nos vemos mañana gracias por quedarte un rato más, eres mi mejor trabajadora
don Gus me acompaño a la puerta, yo agarre su mano y le puse mi calzoncito
– un regalito don Gus
– gracias hermosa, espero podamos continuar, lo que dejamos pendiente
nos despedimos y eso fue todo amor jejeje te gustó
– jajaja hay amor entonces no traes calzones hoy
– jejeje nop y aún sigo super cachonda, vamos a coger que me muero de ganas
esa noche cogimos como ninguna otra mi mujer estaba super caliente y yo quería que eso creciera más
– pinche putita estás bien caliente, te ibas a dejar coger por don Gustavo
– ahhh, ahhh si amor, me iba dejar coger por su vergota
– cómo te lo ibas a coger mi amor enséñame
para pronto mi mujer me tumbo en la cama se dentro mi pito y comenzó a cabalgarme como una actriz porno
– así mi amor así me lo quería coger, quería montarme en su vergota
después de unos minutos de mi esposa cabalgando, se salió para cabalgarme de espaldas
– tmb así me lo quería coger para que admirara mi culote que es lo que le encantó de mi
– vaya que si amor, tienes muy buen culo y de seguro don Gus también hubiera hecho esto
y le dejé ir mi dedo gordo en su culo, ella gimió pero no sé quejo
– ahhh si que rico, si don Gus tmbn hubiera enterrado su dedo en mi culo y quién sabe hasta su verga, estaba dispuesta a darle lo que me pidiera
– no te da miedo au vergota en tu culo recuerda que casi lo tienes virgen solo una vez lo hemos hecho sin mucho éxito
– ese pinche viejo me prende de una forma que no se
terminamos de coger y mi mujer cambio su semblante
– Eduardo ya hablando enserio, esto ya se salió de control, no quiero coger con ese viejo
– pero amor si dijiste que el te prende de una forma diferente
– ya se Eduardo pero, yo te amo y no quiero que me dejes por andar de puta
– mira por mi está bien, siempre me reclamas que yo anduve con muchas chicas y que tú nunca estuviste con nadie más que yo
– pero es diferente ya estamos casados y tmb podría divulgarse esto y podríamos tener problemas, además de que tmb necesitamos el dinero
– yo lo dejo a tu elección si quieres o no continuar con esto o ya aquí le paramos, respeto tu decisión
– si amor será lo mejor
nos dimos un beso y nos quedamos dormidos, durante los siguientes meses ya no me decía nada si había tenido roces con su jefe, yo preferí no preguntar hasta que ella sola me dijera ese día llegó a los dos meses
– Eduardo tengo que hablar contigo
– dime amor que pasa?
– es sobre don Gustavo, no te había querido decir nada, pero yo tmb hablé con el y le dije que no podía ser que me deje llevar por la calentura, don Gustavo me propuso que si me animaba el me daría 5 veces mi pago solo por acostarme con el
– y que le dijiste?
– obvio que no amor, el dinero es tentador pero no eso sería venderme como una puta
entonces lo rechacé, el lo entendió y dijo que se había llevado un buen recuerdo de mi y que cuando quisiera la oferta seguiría en pie y que si no quería que solo fuéramos amigos
– ok amor extrañaré nuestro juego, pero tmb respeto tu decisión
ya me había dado por rendido de que mi fantasía de mi esposa cogiendo con otro nunca se cumpliría, pero todo cambio el mes de diciembre, pues empiezan las posadas de los trabajos y mi señora tuvo su posada en su trabajo
– amor don Gus nos invitó a los dos a la posada anual del trabajo
– excelente amor quieres que vayamos?
– si amor vamos a ir juntos comemos nos divertimos y lo mejor es que es aquí cerca, podemos beber un poco de más y no tendríamos que preocuparnos por manejar
– excelente amor me parece bien
llego el ansiado día era un día sábado, fue en la misma casa de don Gus, donde se celebro el evento, ya que sabíamos que era una posada normal nos fuimos con ropa casual, Belinda se llevó una blusa blanca sin brasier, al ser de tela gruesa no se trasparenta, solo se puso unas pezoneras y una falda en color rosa, pero una cosa que me dejó pensando es porque se había rasurado su puchita, nos bañamos por separado y cuando yo entre al baño viéndola salir admire su montecito recién rasurado, acaso mi esposa tenía algo preparado para hoy?, no quise preguntar pero tmb mire que escogió una tanga en color blanco, ¿porque se llevaría tanga si solo íbamos a cenar?
salimos de nuestra casa, llegamos a la casa de don Gus que es a pocas casas de la nuestra, en la entrada nos recibió el papá de don Gus, don Hernesto, nos recibió de un abrazo y a mi esposa un beso en la mejilla, pasamos y estaban todos en el patio que es muy amplio con mesas para sus empleadas y sus respectivas parejas
nos sentamos al lado de doña Martha que venía ella tmb con su esposo, había música para bailar y cerveza y tequila no perdimos tiempo y estuvimos tomando unos tequilas, salimos a bailar y tmb quien no perdió tiempo para acercarse a mi esposa fue don Gustavo
– que tal vecinos como se la están pasando
– muy bien gracias, si casa está muy grande, me da gusto que nos invitará a mi y mi esposa
– si disfruten que hoy la noche es larga
– gracias don Gustavo
don Gus se retiró y fueron pasando las horas, mi esposa y yo llevábamos ya una botella de tequila, los efectos del alcohol estaban presentes en ambos, ya quedaba poca gente, estaban unos tíos de don Gustavo, doña Martha, mi esposa y yo, ya pasados una media hora se fueron retirando los tíos, don Gustavo se acercó a nosotros para estar platicando, hasta que se animó a sacar a bailar a mi esposa
– señor Carlos me presta a su esposa, para bailar
– si claro estamos aquí para divertirnos y la verdad ya me cansé de bailar
salieron a bailar y mi esposa lo hacía muy sexy bailaba muy pegada a el, don Gustavo no perdía el tiempo de repegarse a ella, imagino para que ella sintiera su vergota, volvieron a la mesa y está vez don Gus se sentó más cerca de mi esposa, los tragos siguieron y todos estábamos súper borrachos, en un momento de la plática mire que don Gus tenía su mano en la pierna de mi esposa, nadie lo veía ya que estaban los manteles en la mesa
Eso me gusto, pero pensaba que no pasaría nada, ya estando con sueño y algo ya borracho me puse de pie le hable al oído a mi mujer diciéndole que me iba y al parecer ella ni presto atención que me iba, me despedí los tíos y doña Martha y su pareja pero ellos estaban más borrachos, llegue a mi casa muy cansado me recoste en el sillón y no se en que momento me quede dormido, el sonido de mi celular fue el que me despertó tenia llamadas perdidas de mi mujer que me había estando llamando desde hace 15 minutos.
Veo la hora y eran las 4 de la mañana, hasta que nuevamente mi mujer me llama…
– halo amor, le digo yo, y ella me responde…. Ella susurraba,
-amor ven a la casa de don Gus, vente rápido la llave esta puesta en la puerta ..no demores, y eso fue lo único que me dijo, era raro lo que paso, de una me voy rápido a la casa de don Gustavo.
Realmente la llave estaba puesta, pero las ventanas estaban cerradas y las luces apagadas, me adentro a la casa y todo estaba oscuro y mi mujer no estaba pase por los cuartos y los tíos estaban durmiendo, cuando veo en uno de los cuartos que en toda la oscuridad una de ellas las luces estaban encendías, sobresalían por debajo de la puerta.
Pensaba que mi mujer se había quedado dormida en uno de los cuartos desocupados, mientras me acercaba oía algo de música, cuando me acerco y abro la puerta la imagen que vi en ese momento nunca se me iba a borrar de mi mente, estaba allí mi mujer de rodillas mamandole la verga a don Gustavo.
Me quede petrificado no sabia que hacer, solo veía como mi mujer le mamaba la verga a aquel tipo, mi mujer le mamaba lo que podía ya que en verdad don Gustavo si la tenía muy grande y gruesa
Ambos estaban borrachísimos Don Gustavo estaba disfrutando de la mamada que le daba mi mujer
Mi mujer con una mirada de puta me mira y me dice…
– amor pasa… mira .. es lo que querías, era lo que siempre me pedias, don Gustavo tiene la verga riquísima y mira que grande
ella le lamia la verga y con esa miradita de puta que me clavaba me invito a pasar, se puso de pie algo tambaleante y casi callándose, me besó en la boca y se volvió de nuevo hacia don Gustavo, mi esposa se quitó la blusa y las pezoneras quedando desnuda de la parte de arriba
– aquí estoy don Gustavo soy toda suya
– estás riquísima mi amor, ven que te voy a dar una cogida como nunca
don Gustavo termino de desnudar a mi esposa, mi esposa recostó a don Gustavo en la cama, procedió a ponerle un condon y intento meterse esa vergota en su puchita
– ahhhhh, no mames que grande está
ya tenía media verga adentro, pero mi mujer iba de poco en poco bajando por esa vergota
– ahhh si, que rico se siente, mi amor la vergota de don Gus me está llenando toda
– disfrútala mi amor, enséñale lo buena que eres para coger
yo animando a mi esposa, mientras ella soltándose y cabalgando a don Gustavo como una actriz porno ella le ponía sus tetas en la boca de don Gustavo pero era tanto la manera de como se movía mi mujer, parecía que a don Gustavo se le estába bajando la peda y ya estaba disfrutando de mi mujer me miro y yo solo estaba allí parado paseándome mientras veía como se estaba clavando a mi mujer.
Me miro y yo solo le dije
– siga, vamos dale verga, complace y disfruta de mi mujer que no hay problema
– Gracias Eduardo tu mujer es un manjar, mira que tetas mira que culo, la haré mi puta personal
ahora si el disfrutaba de ella, me acerque a ver como le entraba y salía la verga de la concha de mi mujer, y déjenme decirles que es la sensación más grande que e sentido en mi vida, viendo ser penetrada mi mujer por otra verga, era algo que siempre había soñado y hasta pensaba que estaba soñando.
– te gusta amor, te gusta ver a tu esposa siendo la puta de otro, ahhh la siento tan rica, me voy a venir ahhh, ahhh si, si que rica verga
mi mujer se vino en un increíble orgasmo bañando de sus juegos los huevos de don Gustavo
– vaya que rico te veniste Belinda, ven aquí no he probado tu puchita
Mi mujer estaba que ardía, y mientras ella me decía mírame amor, cambio de pose y ella puso su puchita para que el se la comiera mientras que ella le quita el condon a don Gustavo para volverse atragantaba con la verga de el, ustedes vieran como disfrutaba cada milímetro de verga, me fui donde estaba el disfrutando de la puchita de mi mujer, veía la manera como le lamia la concha y como le metía la lengua en la concha a mi mujer mientras que ella se retorcía de placer, gimiendo como una putita y moviendo s culo de arriba a abajo como si la lengua de el fuese una verga.
– estás deliciosa mamacita, me encanta el sabor de tu puchita, dime a ti te gusta mi verga
– siii, don Gus su verga está riquísima quiero probarla en mi puchita sin condon, me dejas esposo mío
quedé hecho piedra cuando escuché esas palabras salir de mi mujer solo sentí con la cabeza
Don Gustavo seguía jugando con sus agujeros, le lamia hasta el culo, el brillo en el culo y concha de mi mujer al estar bien mojada me animo a meterle un dedo en el culo a mi mujer, fue que ella se excito más y me llamo a mamarme la verga, era una vista espectacular ver como le comían sus agujeros a mi mujer mientras ella me chupa la verga, mi mujer estaba que contralaba sus gemidos y gritos, pero también era mucho para don Gustavo, Haci que la hizo levantar y le ordenó
– ven acá putita ponte en cuatro que quiero ver ese hermoso culo que te cargas
– claro que si don Gustavo, meteme tu vergota así sin condon por favor quiero sentirla
– claro que si mi reina aquí te va todita
don Gustavo metió su verga de un solo golpe arrancándole un gemido grande a mi esposa
– ahhh, siii, siii que rica verga la siento hasta el fondo vamos dame, dame duro papi soy tuya
– ya escuchaste Eduardo tu esposa será mía de ahora en adelante, acepto ser mi puta y hacer lo que yo le diga
don Gustavo aceleró sus movimientos era un gran espectáculo ver cómo mi esposa estaba siendo cogida a cuatro patas ambos gritaban, pero don Gustavo ya había estado mucho tiempo y estaba por terminar
– ahhh, preciosa estás bien rica, me voy a venir
después de esto don Gustavo estaba apunto de sacar su verga del interior de mi mujer, pero está no se lo permitió
– vente adentro papi quiero sentir tu leche en mi interior vamos vente ahhhh, siii, no pares, no pares sígueme cogiendo por favor
– ahhh si toma putita, hay te va mi leche
– si si ahhh dámela toda, tmbn me voy a venir
ambos se vinieron juntos, don Gustavo sacó la verga de la puchita de mi mujer, llena de semen y su chochito aún escurriendo su corrida y tmb semen
– ahhh que rico, me encanta ven papito quiero limpiarte tu vergota
mi mujer acostó a don Gustavo y volvió a mamarle el pito tragandose los restos de leche de don Gustavo
– así mero putita dejame la reluciente, Eduardo que buena puta tienes gracias
ayude a mi esposa a cambiarse y nos retiramos de la casa, llegamos a casa y mi esposa se tiró a dormir y lo que pasó después será para otra historia.
#espososcornudos
