La amiga de mi hija. Una cubana inesperada

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Estoy divorciado y tengo una hija de 19 años que está en segundo de su carrera universitaria. Este último verano, estuvo conmigo en la parcela que alquilamos mi pareja y yo y trajo a una amiga de su clase.
Lo primero que me impactó de la amiga fueron sus grandes pechos y como botaban al andar.
Despues de enseñarles su habitación y deshacer las maletas, fuimos al pueblo a comprar al supermercado y a dar un paseo hasta la hora de comer, que regresamos a la parcela. Mientras paseábamos me daba cuenta de que los hombres se volvían a mirar los pechos de la chavala.
Una vez en la parcela, nos dispusimos a cambiarnos de ropa y ponernos más frescos para comer. Ella salió con un bikini azul, el cual le cubría poco de sus pechos. Yo disimulaba las miradas, para que mi pareja no se diera cuenta.
Despues de comer y descansar un rato del viaje, escuché jaleo en la piscina. Me levanté y eran mi hija y su amiga que estaban nadando y chapoteando en la piscina.
H .- Hola papá, ven y nada con nosotras.
Y .- Luego, ahora no me apetece.
A.- Venga, no nos deje solas.
Y .- Está bien, dadme 5 minutos para ponerme el bañador.
Entré en la casa y me puse unas calzonas para bañarme. Aunque uso bañador tipo boxes, no era plan de que la amiga de mi hija notase mi erección, si se daba el caso.
P .- ¿Dónde vas?
Y .- Mi hija y su amiga están en la piscina y quieren que esté con ellas.
P .- Vale. En un rato iré yo.
Y .- OK.
Salí de la casa y me dirigí a la piscina. Me senté en los escalones, viendo como se divertían ellas. A penas se dieron cuenta de mi presencia. Miraba a la amiga como botaban sus tetas cada vez que saltaba para coger el balón que le echaba mi hija. Una de las veces, se le salió un pecho y pude ver una aureola grande coronada por un erecto pezón. Mi polla empezó a reaccionar y me metí en la piscina uniéndome al juego de balón con ellas. Yo me coloqué entre las dos y ellas se echaban el balón intentando que yo no lo cogiera. Como es natural, lo dejaba pasar queriendo. Una de las veces, mi hija lanzó el balón demasiado cerca y la amiga se pegó a mi para cogerlo, notando sus pechos en mi espalda y sus pezones. Mi polla volvió a reaccionar. Yo me despegué de ella y me hice el desentendido para seguir jugando, nadando un poco y buceando. En uno de sus juegos, el balón salió y me ofrecí para ir a buscarlo. Cuando regresé, estaban tumbadas fuera de la piscina, tomando el sol, boca arriba y los pechos de la amiga rebosaban por los lados del sujetador del bikini, que casi se le salían. Tiré el balón a la piscina y entré en la casa por una cerveza.
Cuando estaba en la cocina, entró la amiga de mi hija para buscar un refresco.
A .- Voy a buscar un refresco para las dos.
Y .- Muy bien.
A .- Ella mientras se ha ido a dar una ducha.
Y .- Hace mucho calor, así se refrescará.
En ese momento, sin esperarlo, me agarró la polla por encima de las calzonas, notando que estaba dura. Se agachó y sacándola de su escondite y bajándose el bikini, la envolvió con sus tetas, y comenzó a hacerme una deliciosa cubana. Se notaba que tenía experiencia, pues cuando mi glande asomaba por encima bajaba la cabeza y le daba un beso o un lametón. Así estuvo unos 5 minutos, hasta que solté varios chorros de leche que salpicaron su cara y llenaron sus tetas. Se limpió con un poco de papel de cocina y salió de nuevo a la piscina, dejándome sin reaccionar y con la polla fuera. Me la metí y salí al porche a tomarme la cerveza, mientras observaba a la amiga de m hija tomar el sol y sus deliciosas tetas que acababan de hacerme la mejor cubana de mi vida.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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