De compras en Walmart y más

Duración estimada de lectura: 3 minutos

Visitas: 2,338

Cuando voy de compras, nunca falta quien me quiera dar de comer y me encanta.

Hace unos días fui a comprar algo a Walmart. Estaba en la fila para pagar y había mucha gente esperando. Cuando fue mi turno, traía una caja abajo del carrito. Me agaché y sentí que alguien me arrimó la verga bien dura. Me hice la que no podía sacar la caja y moví mis nalgotas. Sentí que el hombre que estaba detrás de mí me agarró de la cintura y me arrimó más la verga, como si estuviera cogiendo empinada. Solo me arrimó la verga dos veces y me agarró las nalgotas. Después me paré y volteé a verlo. Tendría unos cuarenta años. Le sonreí.

Después de pagar, venía caminando empujando mi carrito y siento otra vez que me agarraban las nalgotas. Volteé y era el mismo hombre. Le dije:

—Si no compra, no maluque.

Y me dice:

—¿Y cuándo cobras por una buena cogidota?

Me reí y le dije:

—Yo cobro por pulgadas. Entre menos pulgadas mida tu verga, más te cuesta.

—¿Y si tengo una vergota?

—Pues te sale gratis la cogida.

—Vente, vamos a mi casa, vivo aquí cerca.

—Déjame llevar las cosas al carro y a decirle a mi marido que me vas a coger.

Se quedó sorprendido y me dijo:

—¿A poco sí te deja andar de puta tu marido?

—Sí. Mira, ven y le digo enfrente de ti que me vas a coger.

Caminamos a mi carro y mi marido me vio caminando con el hombre. Abrió la puerta y me preguntó quién era. Le dije:

—No sé, pero ya me puso bien caliente. Allá adentro me estuvo arrimando la verga y dice que quiere cogerme. Le dije que te iba a decir.

Mi marido dijo:

—Pues que te coja aquí en el carro, porque yo también quiero ver. Solo nos vamos donde no haya gente.

El hombre dijo que estaba bien. Me subí al asiento de atrás con él y empezó a agarrarme las nalgotas y a mamarme las chiches. Le agarré la verga y después se la mamé. Luego me dijo mi marido:

—Quítate el vestido, puta. Quiero verte toda encuerada.

Me lo quité y me dijo:

—Móntale la verga, puta.

El hombre se acostó y me monté. Mi marido decía:

—Mueve ese culote tan rico de puta que tienes.

Yo me movía y mi marido me abría las nalgotas para que me entrara más la verga. Luego mi marido se bajó, dio la vuelta, abrió la puerta del carro y me puso a mamarle la vergota. Después de estar así, mi marido gritó:

—¡Ayyyyy putaaaaa, me vengoooo!

Y el señor también me llenó de mecos mi culote. Después de limpiarnos, el señor se fue y mi marido me dijo:

—¿Sabes por qué me vine muy rápido?

Le contesté:

—¿Por qué?

—Porque el señor me estaba mamando los huevotes mientras yo tenía su vergota hasta mi garganta.

Tengo fotos si quieren ver mis nalgotas.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨
Francesca
Francesca

Soy abuela de 62 años, varios nietos qué me an comido, junto con mis hermanos, me encanta la verga desde hace muchos años, tengo unas nalgotas que atraen muchas miradas y un marido muy complaciente.Si quieren ver mi culote, manden WhatsApp +1 713 8750101, ya no cobro 😂

Artículos: 6

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *