Vivencias en casa de mi hermana. No me pude resistir

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Mi hermana trabajaba en una residencia de ancianos y a la hora de salir , mi cuñado no podía recogerla porque trabajaba de noche en una urbanización como guarda de seguridad, por lo que la recogí en la residencia y fuimos a su casa. Antes de subir tomamos algo en un bar cerca de casa. Subimos sobre las 23:00 hrs, pues el bar cerraba para preparar una fiesta de esa noche.

H .- Voy a ducharme ver si me relajo un poco.
Y .- Vale. Pondré la tele mientras y tomaré una cerveza.
Mi hermana se metió en el baño y yo cogí una cerveza y me senté en el sofá a tomármela y ver la tele. Al rato salió mi hermana del baño, con la toalla liada en la cabeza y en ropa interior de color blanco, semitransparente, que en la entrepierna se le notaba un pequeño triángulo de bello negro.

No lo dudé y sin que ella pudiese reaccionar, la tomé de la mano y acercándola hacia mí, le di un beso en los labios, al cual respondió. Nos abrazamos y bajé mi mano por su espalda hasta meterla por las braguitas y acariciar su culo. Luego le seguí besando el cuello y bajé hasta sus tetas, las cuales besé y chupé, subiéndole el sujetador. Al poco se separó se recompuso la ropa y se fue al baño de nuevo.

Yo volví a sentarme a terminar mi cerveza. Al rato salió mi hermana con un vestido largo, de color negro, muy ceñido con un gran escote y de media manga.
Nos preparamos para bajar a fiesta del bar. Despues de tomar las unas copas y bailar un rato, nos subimos a casa y abrimos una botella de ron, la cual terminamos entre copa y copa. Estábamos ya bastante ebrios y decidimos acostarnos, pasadas las 3:00 de la madrugada. Yo, preparé como pude el sofá cama, me puse el pijama y fui al servicio. Mi hermana estaba hablando con mi cuñado por el móvil. Cuando salí, se estaba quitando el vestido y me quedé en la puerta para volver a verla con su ropa interior. Me volví al sofá, pensando que tendría sexo esa noche. Mi hermana salió con la ropa interior para ir a la cocina y cogió un baso de agua, llevándoselo a la habitación.

H .- Me voy a dormir. Hoy ha sido un día agotador en el trabajo.
Y .- Hasta mañana. Que descanses.
Desapareció por el pasillo en dirección a su habitación. Yo me quedé en el salón, pensando que no habría nada esa noche y me tumbé a seguir viendo la tele. Pasó como una hora y decidí ir a su habitación, pues entre la borrachera y su sueño profundo, igual podría tener suerte y disfrutar de sus encantos, desnudándola dormida. Cuando estaba en la puerta, miré a mi hermana, pues estaba encendida la lamparita de la mesilla. Entré con la intención de apagarla y observé un frasco de pastillas para dormir abierto y el vaso de agua a medio tomar. Miré a mi hermana y estaba tumbada boca arriba. Se veía deliciosa con su lencería blanca, que se le transparentaba todo a través de la ropa.

Acerqué mi mano y la puse sobre una de sus tetas, acariciándola suavemente, luego coloque mi otra mano en su otra teta y las masajeaba y tocaba sus pezones por encima del sujetador, sin ninguna reacción por su parte. Le subí el sujetador y volví a acariciarle las tetas, sintiendo su suavidad de su piel en mis manos. Acerqué mi boca y comencé a besarlos, jugar con mi lengua alrededor de ellos, siguiendo la circunferencia de las aureolas, chuparlos y mamar de ellos suavemente, dándole dulces mordisquitos con mis labios en sus pezones deliciosos. Luego seguí bajando por su vientre, besando cada centímetro de piel por el que pasaba, hasta llegar al límite de las braguitas. Mientras bajaba sus braguitas y dejaba a la vista su peludito coño, sacándoselas por los pies, para lamérselo, metiendo mi lengua entre sus labios vaginales, separándolos con mis dedos y chupar su clítoris, mientras le metía un dedo. Me quité la ropa, colocándome encima de ella, y apuntando con mi polla a su coño comencé a introducirla poco a poco, sin pausa pero sin prisas, quedándome unos segundos parado, con mi polla en su coño deleitándome con el momento y sintiendo el calorcito de su interior en mi polla y comencé con el bombeo mientras acariciaba y besaba sus tetas, pues le había quitado el sujetador previamente. Bombeaba despacio, quería sentir como me apretaba el coño de mi hermana. Así estuve casi media hora y cuando sentí que iba a correrme, empujé para que entrase hasta el fondo mi polla y solté toda mi leche en su interior. Fui al servicio por un poco de papel higiénico para limpiarle los restos que salían de su interior. Volví a vestirla como pude y despues de observarla unos minutos, volví al salón y me eché a dormir.

A la mañana siguiente, nos levantamos pasadas las 11:00 de la mañana. Desayunamos algo ligero, mi cuñado estaba durmiendo, despues de trabajar toda la noche y pasé todo el día con ella.

Despues de que mi cuñado se fuese a trabajar, bajamos al bar a tomar unas copas y ya, de paso, cenar para no tener que recoger luego. Cuando subimos a casa, yo me tumbé en el sofá a dormir un rato. Despues de varias vueltas, sin poder dormir, me levanté y salí al servicio. Mi hermana estaba acostada en su cama, con la misma lencería. Se encontraba de lado, en posición fetal, con su delicioso y hermoso culo transparentándose por la tela de las braguitas y sobresaliendo de la cama. Me acerqué a mi hermana y noté como roncaba. Me aseguré de que estuviera dormida y e empecé a tocar el culo, pasando mis manos por sus nalgas. No me pude contener y bajándole la braguita, comencé a besarle las nalgas, poco a poco separándolas y jugando con mi lengua en su ojete, haciéndole un beso negro mientras metía mi mano entre sus piernas para tocarle el coño y meter mi dedo corazón en su interior. Me bajé mi pantalón y mi boxes y le empecé a rozar mi polla entre las nalgas, haciéndome una cubana con su culo. Se movió y se colocó boca abajo, por lo que tenia su culo a mi disposición. Me acerqué y acaricié sus nalgas suavemente, y jugando con el asterisco de su ojete. Me ensalivé un dedo y lo introduje en su culo, haciendo círculos, luego dos y cuando estaba lo suficiente dilatado, saqué los dedos y fui metiendo mi polla poco a poco, hasta casi la mitad la mitad, comenzando un bombeo, que con cada empujoncito la metía un poco más. Así estuve casi media hora, hasta que la agarré de las caderas y empujando hasta el fondo le inundé el culo de leche. Saqué mi polla y lo limpié hasta que dejó de gotear. Le subí las braguitas y me fui al salón a dormir.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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