Una calentada con mi compañera de trabajo
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Buen día amigos lectores de relatos, les voy a contar un relato que tiene que ver con la mujer que mejor cuerpo he visto.
Ella se llama Monse, y esto ocurrió cuando tendríamos ella unos 20 y yo 22, ella era mi compañera de trabajo, es alta, con cabello chino, ni güera ni morena, las mejores tetas que he visto en la vida y un trasero de infarto, lamentablemente cuando la conocí tenía ya un hijo y vivía con su pareja, no era muy culta que digamos y le gustaba el relajo.
A mí me empezó a gustar mucho por su voz dulce, su cuerpo de infarto y el tiempo de estar con ella solos en el trabajo, con el tiempo me di cuenta de que yo también le gustaba, pero lo nuestro podría ser cuando mucho una aventura.
Un día le di un pequeño beso y sin decirle nada nos empezamos a hacer amantes, caminábamos de la mano y nos veíamos fuera del horario laboral cuando se podía.
En una posada del trabajo ella se puso muy borracha y traía un vestido que le lucía espectacular, esa vez solo me besó y se puso cariñosa, se quedó dormida en el auto que nos llevó y yo solo le toqué una bubi sobre su vestido.
En otra ocasión fuimos a tomar unas cervezas saliendo del trabajo, se nos subieron mucho y con eso las ganas, estuvimos en un lugar público, ella recargada en la pared y yo besándola mucho, le metí la mano en su pantalón, al principio me la sacaba pero después de un rato dejó de hacerlo, sentía sus nalgas grandes y su calzoncito pegado, me prendió mucho.
Por las cervezas le dieron ganas de entrar al baño, al igual que a mi, nos metimos a un baño de gasolinera y yo esperé que ella terminara, cuando estaba por salir la tomé de la mano y la metí a un baño cerrando la puerta, ella se sorprendió un poco y por eso accedió solo a poco, le subí la blusa y de un jalón se subió el brasier, yo al ver tamaño espectáculo solo dije: ¡Ay mamacita! Comencé a chupar esos senos que tanto tiempo había querido ver descubiertos, luego me saqué el pene y lo puse en su mano, ella solo lo tomó, luego quise bajarle el pantalón para lamerle su vagina, pero ella no me permitió, de tanta calentura no pude ver qué el piso estaba asquerosamente sucio, ella lo notó y quiso que saliéramos de inmediato, así tomó ella su transporte y se fue, al llegar me dijo que quería quedarse más, porque algo le habían dicho en su casa, pero aprovechando que se metió al cuarto me envió una foto mostrando una teta salida de su blusa.
Unos años más adelante me envió más fotos que aún conservo y de vez en cuando miro, me hubiera encantado hacerle el amor a ese cuerpo tan perfecto, pero el tiempo nos separó y nuestro contacto es casi nulo.
