Preparando una sorpresa a mi hermano
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Me llamo Jessi, soy una chica chaparrita de 1.45 metros. Tengo pechos pequeños pero firmes, unas nalgas redondas y jugosas que siempre llamaban la atención, y unas piernas gruesas y suaves que me encantaba mostrar. Mi sonrisa coqueta era mi arma secreta; una curvita en los labios que hacía que los chicos se quedaran mirándome. Mi hermano Jhonny siempre hablaba de mí con sus amigos, contándoles cómo me vestía “como puta”: shorts cortos que apenas cubrían mis nalgas, tops ajustados que marcaban mis pezones o faldas que dejaban ver mis muslos gruesos. Lo que no sabía en ese momento era que me espiaba todo el tiempo. Todo empezó un día mientras me bañaba. En el baño de mi casa no contaba con ventana asi q era facil para alguien acechar entre a ducharme esfaba enjabonándome el cuerpo despacio. Mis manos resbalaban por mis pechos pequeños, bajaban por mi vientre y llegaban a mis nalgas. De repente, noté un movimiento extraño en la ventana pequeña que daba al patio trasero.
Al principio pensé que era mi imaginación, pero cuando me giré un poco vi el reflejo de un teléfono y la cara de Jhonny asomándose con cuidado, grabándome. En vez de enojarme o gritar, sentí un calor intenso entre las piernas. Un morbo que nunca había experimentado me invadió. Mi corazón latía rápido, mis pezones se pusieron duros y mi coñito se humedeció más que por el agua. Decidí que quería que me viera. Hice como si no me diera cuenta y empecé a tocarme más descaradamente. Abrí las piernas, me incliné un poco hacia adelante apoyándome en la pared y pasé la mano entre mis muslos gruesos, acariciando mi clítoris en círculos lentos. Gemí bajito, mordiéndome el labio con esa sonrisa coqueta que tanto le gustaba describir a sus amigos. Me di la vuelta, separé mis nalgas con las manos y dejé que viera todo: mi culo redondo, mi coñito depilado y cómo me metía un dedo despacio. Me corrí ahí mismo, temblando, sabiendo que él lo estaba grabando todo. Ese mismo día, Jhonny les mostró los videos a sus dos amigos más cercanos: Alex y Diego. Días después, Alex consiguió mi número (seguramente se lo pidió a mi hermano) y empezó a platicar conmigo.
Al principio eran conversaciones normales, pero una noche me confesó todo: que Jhonny les había mandado videos míos bañándome, depilándome la vagina con cuidado frente al espejo, cambiándome de ropa… Me contó cómo se pajeaban viéndome y cómo mi hermano presumía de mi cuerpo y de cómo me vestía. En vez de molestarme, esa revelación me excitó muchísimo. Saber que más personas me habían visto desnuda y vulnerable me ponía cachonda. Decidí que quería más. Un sábado en la tarde, cuando mi mamá salió a trabajar y Jhonny no estaba en casa (o eso creíamos), les escribí a Alex y Diego: “Vengan a mi casa en una hora. Mi mamá no está. Quiero que hagamos realidad lo que vieron en los videos”.
Llegaron nerviosos pero excitados. Los llevé directo al baño, el mismo donde todo empezó. Cerré la puerta y Empecé besándolos a los dos, alternando sus bocas mientras sus manos recorrían mi cuerpo. Me quité la camiseta corta y los shorts, quedándome solo en tanga. Mis pechos pequeños quedaron al aire y ellos los chuparon con ansias, mordisqueando mis pezones. Me arrodillé en el piso del baño y les bajé los pantalones. Tenían las vergas duras y gruesas. Empecé con la de Alex, metiéndomela hasta la garganta mientras masturbaba a Diego con la mano. Luego cambié, chupando a Diego más profundo, lamiendo sus huevos y mirándolos mientras se las chupaba. Gemían fuerte. “ Jessi, eres tal como decía tu hermano… una puta en secreto”, murmuró Alex me pusieron en 4 y Alex se puso un condón y me penetró Su verga entraba fácil en mi coñito mojado.
Empujaba fuerte, haciendo que mis nalgas rebotaran contra él. Diego se puso frente a mí y me metió su polla en la boca. Me estaban follando por los dos lados y yo gemía como loca. Cambiamos de posición diego se sentó en el escusado con la verga bien dura me sente encima mientras se la chupaba a Alex. Estuvimos un rato asi y queria tener las 2 vergas al mismo tiempo así q les pedi una doble penetración. Me pusieron en cuatro sobre una toalla en el piso. Alex se acostó debajo de mí y entró en mi coño, yo cabalgándolo despacio al principio, sintiendo cómo me llenaba. Luego Diego se colocó atrás, se puso condón y empujó su verga en mi culo. Dolor y placer al mismo tiempo. Los dos me follaban al mismo tiempo, sincronizados.
Mis nalgas rebotaban, mis pechos pequeños se movían y yo gritaba de gusto. “¡Más fuerte! ¡q ricas vergas!” . Cambiamos posiciones varias veces: yo arriba cabalgándolos por turnos, de lado con una pierna levantada, contra la pared… Me corrieron varias veces, temblando y apretando sus vergas dentro de mí. Mientras tanto, desde la ventana, Jhonny había llegado sin hacer ruido y nos estaba grabando. Pensaba que yo no sabía nada. Lo note y seguia fingiendo q no lo había visto pero x dentro de mi mente me imaginaba sus cara de sorprendido ya q 2 de sus amigos estaban cogiendome en el baño, y grabando cómo me hacian doble penetración y gimiendo. Al terminar, los tres nos duchamos juntos, besándonos y tocándonos. Ellos se vistieron y se fueron.
Yo me quedé satisfecha, con el cuerpo marcado de sus manos y una sonrisa enorme. Más tarde, Alex y Diego me contaron por mensaje lo que pasó después. Jhonny les escribió furioso y excitado al mismo tiempo: “¿Ya Jessi sabe que la grababa? ¿Le contaron?” Ellos respondieron que no, que yo no sabía nada. Jhonny les dijo: “Bien. Grabé todo hoy también cuando la cogieron. Lo guardaré con los otros videos que tengo de ella bañándose y depilándose. Nadie más lo va a ver… por ahora”. Lei los mensajes y le dije q si el les envia el video q me lo manden.
