El regreso de mi hijo a casa

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Me llamo Fátima y tengo 60 años, soy viuda y vivo sola ya que mis hijos viven todos fuera por trabajo, ellos me mandan algo de dinero y puedo ir arreglando la pequeña casa que tengo, hace años que no los veo pero estás vacaciones viene Raúl que tiene 38 años, el siempre fue el más solitario y rebelde, peleó mucho con su padre y se marchó pronto a buscarse la vida, ha tenido problemas como todo el mundo pero ya está mejor .

Para mi el sexo siempre fue algo secundario y aunque alguna vez me he tocado leyendo relatos es muy raro que lo haga, descubrí el orgasmo muy tarde y fue un día borracha con mi marido cuando me comió toda mi vagina tocando especialmente mi clitoris.
No he vuelto a tener más hombres desde que mi marido falleció.

Al llegar mi hijo lo vi más mayor y con kilos de peso ,llevaba barba descuidada y ojeras, después de los besos ducha cena y a descansar del viaje .
Los primeros días pasaron volando, me llevaba de compras y me puso más joven incluso de forma de hombre moderno me compró una lencería bastante cara.
Ya en la noche me comento si me había gustado y probado, yo Le dije que me encantó pero probarme aun no,a lo que me dijo que lo haga y se la muestre con total naturalidad.
La verdad me dio algo de vergüenza pero lo hice pensando en ser moderna como el, en el espejo me vi increíble y cuando salí y el me vio sus ojos mostraban pasión cosa que me puso nerviosa.

El sujetador se transparentaba algo y se veía claramente mis pezones pues son oscuros ,el sonrió y me dijo que estaba increíble y que aun faltaba pues los pelos salian por mis ingles.
Entre risas dentro de la ducha me rasure toda pero esta vez sola, después me invitó a cenar.
En la cena estrené traje y lencería sintiéndome como una mujer joven, reímos hablamos y bebimos mucho indicándome un local justo al lado donde pasaban cosas bonitas, ni hablar le dije jaja ni loca jaja pero entre más licor y vino y bajo promesa de no decírselo a sus hermanos accedí.

Iba riendo pero muy nerviosa, mi hijo tomó de mi dándome tranquilidad y cuando entre me quedé paralizada, una pared de la cual solo salían unos penes reales de tamaño inmenso comparados con el de mi marido, muchas mujeres de mi edad chupando y otras incluso metiéndola en sus vaginas, la verdad me estaba exitando tanto gemido y tanto pene, Raúl me acerco y ambos de rodillas tomamos uno inmenso y primero el y después yo no los comimos, lo hacíamos igual y ahora entendí las peleas con su padre, después de un rato chupando pasamos a una especie de habitación privada donde dos hombres jóvenes nos esperaban.

El más grande y fuerte me tomó y tumbó en la cama, cuando quise darme cuenta ya estaba desnuda, me comía las tetas mientras me masturbaba y lo hacía de escándalo, miré su polla y era también enorme y abriendo mis piernas y levantándolas me la metió toda, pegué un grito entre dolor y placer y como joven que era empezó a golpearme brutalmente hasta que me notaba chorreando, al mirar a mi hijo lo vi de cuatro patas mientras lo clavaban también, el emitía un sonido de gémidos muy femeninos que me exitaron mucho, y los chicos no paraban, a mi me pusieron a cuatro y me metieron un dedo en el culo, el otro metió una mano y me tocó de manera firme el clitoris por lo que hablando pidiendo más me corría como nunca.

Ahora mi hijo cabalgaba y era clavado hasta el fondo hasta que se ponen a hacerle una paja y entre movimientos de cadera lanza todo su semen.

Me estaba despertado de este sueño húmedo estando a mi edad empapada cuando miro el reloj y era muy tarde, la puerta se abre y entra mi hijo seguro que borracho como desde que vino, esta vez lo siento en mi puerta y con ojos cerrados noto que estoy sin sábana por encima y seguramente mi camisón se subió pudiendo el ver mi braga.
Sus pasos se acercan y yo me hago la dormida, el huele a alcohol pero no se va, me abre de piernas aparta mi ropa interior se quita su pantalón entrando entre ellas y de varios intentos me la mete sin ningún pudor.

Clava rápido y firme, entra y noto que es muy gruesa, me toca los pechos y chupa los pezones y dando unos pequeños gritos se corre dentro de mi y se va por donde vino.
Yo me toco también muy rápido, el simple roce del dedo en mi semilla me vale pues un orgasmo con convulsiones me viene muy rápido.

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