Duración estimada de lectura: 4 minutos
Visitas: 1,598
Yo soy tv de closet, estoy casado, tengo 3 hijos, pero siempre me ha encantado la ropa de mujer. Antes de que me casara le agarraba la ropa a mis hermanas y me la ponía hasta que me venía. Tengo un primo, fue él el que me rompió mi culito, me estuvo cogiendo como 3 años hasta que se casó y se mudó de lugar. Y así pasó, yo me casé y pensé que ya iba a cambiar, pero empecé a comprar bras y tangas para mi esposa, pero eran más para mí, y así empecé a hacer mi colección de ropita y me la ponía cada vez que estaba solo. Me compré un consolador y fue la gloria, y así empecé a ponerme tangitas abajo de mi ropa cuando no está mi esposa.
Mi trabajo lo tengo en una bodega al lado de mi casa y ahí tengo mi escondite de mis cositas. Un día mi esposa me dijo que iba a salir con mis hijos y aproveché, me fui a mi bodega y me puse una tanga roja y me puse a trabajar, y no me di cuenta de que la tenía puesta. Y en eso llegó mi amigo, él también está casado, y estuvimos platicando. Y en eso me agaché y se me vio la tanga y no hallé qué hacer. Mi amigo me dice que se ve bien rica en mis nalgitas, y me dice: “No te preocupes, tu secreto está seguro”. Y se empieza a agarrar su verga y me dice: “¿Quieres?”. Se la empecé a agarrar, y me agarró las nalgas, me empezó a calentar, me hincó, le bajé el pantalón y aparece una rica verga de 19 cm, negra y gorda. No me cabe muy bien en mi boca, siento que me ahogo, pero me viola mi boca. Se la estuve mamando hasta que se vino en mi boca, qué rica leche.
Me levanté, le marqué a mi esposa para ver si ya venía, pero me dijo que no, y yo le dije: “Tómate tu tiempo”. Yo sabía que quería que ya me rompiera mi culito. Le dije a mi amigo: “Espérate y te voy a dar una sorpresa”. Me puse un brass negro y una tanga negra, y me puse demasiado aceite porque no quería que me fuera a doler cuando me la metiera. Me miró y me dijo que estaba bien puta. Me abrazó, yo pensaba que no me iba a besar, y sí nos besamos bien rico. Me chupaba mis tetas, me puso a mil, yo ya quería su verga en mi culo y se la pedí. Me puso en 4 y empezó a meter, pero no entraba. Me metió 1 dedo y luego 2, así estuvo, pero no me entraba. Pero me pone patitas al hombro y de 1 me la metió toda, hasta lloré, me dolió demasiado. Así estuvo un rato hasta que mi culo se acostumbró a su verga y empezó el mete y saca. Ya estaba en la luna, pedía más y más, me vine sin tocarme, demasiado. Y hasta que siento que él bufaba y se vino en mí. Me levanté, ni podía ponerme de pie, tenía mi culo chorreando de leche y sangre, pero sentía rico. No volvimos a besar y se fue. Yo fui a mi casa, me bañé y me limpié, tenía mi culito bien rojo.
Y así empecé a hacer la puta de mi amigo. Dice que cojo más bien que su esposa y lo tengo bien enculado, a mi culo. Me da dinero para que me compre ropita sexi. Mi esposa no sospecha nada porque él siempre venía 3 o 4 veces a la semana. Pero ya no me gusta tanto coger a mi esposa, ya quiero más verga, pero se la tengo que meter para cumplir con ella. Y así es, yo sigo de puta con mi amigo.

Me gusto mucho tu relato.. Espero.leer pronto algún otro relato.
Soy chica trans . En pareja.