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Hola mi nombre como mujer es Joana y les contaré mi historia de cuando empezó mi gusto de vestirme de mujer.
Recuerdo que fue un día que yo iba en el kinder, donde hubo un festival del 15 de septiembre, mis compañeras llevaban esos vestidos tradicionales folclóricos.
Recuerdo ese día que yo estaba jugando como era de costumbre a esa edad, entonces vi que había compañeros riendo fuera de los baños de niñas, me dio curiosidad y cuando me asomé vi a mi compañero usando uno de esos vestidos y que lo estaban maquillando como si fuera una niña, yo me impresiones al ver eso, no dejaba de verlo y de ahí algo se prendió dentro de mi, llegando a mi casa por la noche encontré un conjunto de lencería qué mi mamá usaba, me gano la curiosidad y me las puse, en ese momento sentía como una especie de mariposas en el estómago y cuando me vi en el espejo me impacto lo que veía, no era yo era una niña tanto que hasta puedo decir que me guste. En esos dias empezaba a usar esas prendas hasta que me descubrieron mis papás y como es de costumbre me regañaron y me pegaron, pero aun así no se me quitaron las ganas.
Paso el tiempo y ya no me ponía nada si me causaba morbo, hasta que un día mis papás salieron y yo me quedé solo en mi casa, aburrido buscaba algo que hacer y por curiosidad abrí el closet de mi mamá y vi mucha ropa hermosa que nunca se la había visto puesta, y de nuevo sentí ese mismo sentimiento, una especie de mariposas en el estómago y nerviosismo de que llegarán y me encontrarán vestido, así que decidí dejarlo ahí, pero esa misma noche no podía dejar de pensar en eso, así que sin pensarlo fui mientras dormían, y con mucho cuidado saqué su ropa y fui al baño a probarmela, y de nuevo me encantó como se sentía el roce de la tanga y como me apretaba el brasier, y de nuevo solo por las noches era donde tenía libertad de ponerme su ropa, hasta que de nuevo me descubrieron tanto qué ya cerraba su closet con llave, de nuevo pasaron los años hasta que un día mis primas se mudaron en casa de mi abuela, y cuando por accidente entre al cuarto de una de mis primas, encontré su ropa que era bastante sexy, y en una caja abierta su ropa interior, y como instinto y sin pensarlo dos veces agarre las prendas qué gustarían probarmelas, en esa noche me las probé me causaron una gran satisfacción, esa noche me puse a ver p*rno y veía como una chica se metía los dedos en el ano, y me dio curiosidad qué se sentía, así que chupe dos dedos, hice a un lado la tanga y me metí dos dedos, recuerdo que esa vez sentí muy rico tanto que hasta se me salio un pequeño gemido, en los días siguientes cada vez que tenia oportunidad me metía cualquier cosa pequeña y no tan grusa, pero para no dejarlos sucios los cubría por encima una bolsa, hasta que empecé a comprar condones pero no para ponérmelos si no para ponérselos a los objetos y no ensuciarlos, sentía tan rico que me sacaba uno que otro gemido.
Una vez en el un trabajo tenían maniquíes de mujer, en el cual le ponían pelucas, un día encontré donde las aguardaban y me robe una, cuando llegue a casa me la probé con mi ropa que le robe a mis primas y fue cuando por primera vez me puse labial, en cuanto me termine de vestir y maquillar me vi en el espejo y fue cuando nació Joana, me veía divina tanto que hasta se me paro, no me reconocía, en ese momento era toda una mujercita, y empecé a fantasear que le era infiel a mi esposo ficticio, recuerdo que me saque fotos e incluso videos, recuerdo que esa noche fue espectacular.
Esos dias cada vez que mis papás no estaban era donde salía Joana.
Ahora que tengo 22 años aun sigue saliendo Joana, y puedo cumplir mis fantasías, como metiéndome un dildo que me compre, y puedo gemir en libertad, aveces tengo fantasías donde me imagino que un hombre me descubre y me penetra.
Y bueno esa es mi historia, se que fue larga pero no podía dejar que se me fueran detalles. Espero que les haya gustado y se hayan haber calentado como yo escríbenos esto.
