La madre de mi novia
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Soy Tomás tengo 35 años estando separado, desde hace unos meses salgo con Ana de 32 también separada, la semana pasada fuimos un viernes a cenar a su casa pues vive con su madre enferma desde hace tiempo por motivo de que su marido la dejase por una mucho más joven.
Durante la cena me fijo en la belleza oculta de esa mujer de 56 años pues claramente está muy abandonada, después de beber bastante ella se tomó su medicación fuerte y fue a dormir quedando Ana y yo con unos rones y esperando para tener sexo después de semanas.
Ella trabaja en una gran multinacional y la llaman justo cuando me la estaba chupando en su habitación y tras las disculpas y darle tranquilidad pues tenía que irse para entregar un proyecto nos vestimos y dispusimos para irnos, justo al salir me dijo que todo estaba tirado y también tenía miedo por su madre pues hace tiempo no la dejaba sola de noche, le propuse que yo limpiaba y esperaba a que ella me mandase mensaje que había acabado para yo partir pues también tenía a mi hija en casa, y tras darme las gracias partió urgentemente.
Al llevar un rato leyendo con mucho aburrimiento me acerco a la habitación de Ana que de manera sorpresiva se dejó su móvil, le miro su lencería alguna increíble en su armario y descubro entre su ropa escondido algún juguete sexual y cuero para amarrar y por la innata curiosidad miro su móvil y al ser informático logro abrir viendo como llamándome una llamada y mensaje de cuando estábamos juntos de alguien para que fueses ya mismo y sin bragas decía, y que hoy la iba a partir el culo como ayer.
Algo triste pero con mucha tranquilidad lo dejé donde estaba y me dispuse a irme pues mi hija esperaba.
Antes pase por la habitación de la madre de Ana que tenía la puerta entreabierta y acercando a ver si estaba bien me fije en sus grandes pechos a través de un pijama, la movi bastante y al ver que no despertaba subí esa camisa y deje al aire dos pechos enormes y tal vez con los mayores pezones que mis ojos habían visto, eran color café con leche y no tardé en lamerlos por sentir eso dentro de mi boca y encima se pusieron aun más grande.
Al rato bajé sus pantalones y para mi sorpresa su vagina estaba rasurada y marcaba una raja con labios abiertos y clitoris hacia afuera, lo toque y chupe un rato hasta que se le puso humedad mientras ella ya tenía gémidos.
Le abrí sus piernas y quitando mis pantalones y estando muy erecto la metí sin muchas contemplaciones dando empujones fuertes mientras disfrutaba bastante, ella ahora gemia más fuerte y cuando tomando con mis manos sus tobillos y elevando sus piernas embesti lo más duro que podía ya gritaba y notaba como la vieja se corria toda hasta que saliendo de ella eché mi leche entre sus preciosas tetas.
