Mi mamá recibe una doble penetración: Madre frustrada 4

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Un capítulo más 🙂 espero les guste.

Mi tía Lili de 47 años, hermana de mi mamá, y su esposo Juan, que supongo es de la misma edad que mi tía o cerca, vinieron de visita desde Estados Unidos y se quedaron en nuestra casa porque donde solían quedarse ya no había espacio.

Debido a esta visita pensé que la actividad sexual de mi mamá se suspendería, pero no fue así.

Cómo es costumbre, mi tía trae regalos, en especial ropa para algunos miembros de la familia. Siempre el primer día que llega, ella y las mujeres que estén en casa se encierran en un cuarto y se prueban la ropa, en este caso solo se encerraron mi mamá y ella en la habitación de mis papás.

Mi papá y mi tío salieron a tomar unas cervezas y yo me quedé en casa. Me puse afuera del cuarto de mis papás tratando de ver algo por el marco de la puerta…no vi nada pero al menos lo intenté. Aún así escuché cosas.

-Oh, este me encantó, Delia! Lo compré para darle una sorpresa a Juan, pero me quedó grande. Te lo regalo. Yo creo que a ti si te queda.

-Ay, Lili…Esto es demasiado atrevido para mí!

-Esa es la idea, reina! Es para que hagas feliz a tu marido y de paso él te haga feliz a ti en la cama…jiji!

-Liliana! Yo puedo hacer feliz a José de…otras formas. El y yo ya no estamos para esas cosas de calenturientos!

No esperaba que a mi mamá se le diera tan bien mentirle a mi tía, pero tiene sentido que lo haga. Si la familia se entera de lo cogelona que se volvió, quedaría destrozada.

-Ya, ya. Estaba jugando, pero considéralo. La última vez que vine ustedes dos se veían tensos. Una buena noche de sexo ayuda a manejar el estrés y a fortalecer la relación de pareja. Juan y yo lo hacemos una vez al mes y en días especiales y estamos de maravilla…

-No te noto muy convencida.

Hubo un silencio.

-Antes lo hacíamos cada que podíamos. Fines de semana y entre semana, pero decidimos bajar la intensidad…

-Por qué?

-Pues…me duele hacerlo con él.

-Es muy brusco?

-No, no. Al contrario. El sabe que me duele y siempre trata de hacerlo con cuidado pero ni así dejo de sentir que me parte en dos. No pienses mal. Me encanta como me lo hace y siempre me deja con las piernas temblando, pero si duele un poco.

-Es…dotado?

-Pues lo tiene grueso. Muy grueso. Recientemente me pidió que lo deje entrar por atrás, pero le he dado largas. Te imaginas? Acabaría por dejarme en silla de ruedas!

No me sorprende lo que oí sobre la verga de mi tío. El tipo es fornido y grande. Es como un muro. En mi cabeza tenía sentido que alguien así estuviera vergón. Mi tía en cambio es delgada y plana. Sin mencionar su personalidad falsa, controladora y celosa con el pobre de Juan. Aún así me parece una milf bastante buena.
Después de escuchar que mi tía no quiere que le den por el culo, me retiré a mi cuarto.

Los días pasaron con bastante normalidad.
De hecho mis tíos casi no estaban en casa. A veces salían con mis papás, otras veces solos o mi tía salía con una amiga suya o con mi mamá mientras que por su parte mi tío salía con mi papá. Yo obvio me quedaba en casa a hacerme pajas con los calzones de mi tía.

Un sábado durante una fiesta familiar mi tío se emborrachó y cayó por las escaleras. Mejor dicho, cayó de tres escalones bajitos. No me reí hasta asegurarme de que estuviera bien, que si lo estuvo…más o menos. En pocas palabras le enyesaron el brazo derecho.
Y así como yo no me reí hasta asegurarme de que estuviera bien, mi tía Lili se aseguró de lo mismo antes de regañarlo.

No imagino lo incómodo que debe ser tener una extremidad enyesada. Mi tío se quejaba de la comezón y que debe ponerse una bolsa cuando se baña para que el yeso no se moje, bolsa que mi tía le ayuda a ponerse.

Una buena tarde mi tía lo ayudó a meterse a bañar y salió a un mandado “rápido” confiada en que mi tío no la necesitaría, pero esta vez fue la excepción. En cuanto ella se fue mi tío empezó a llamarla desde el baño.

-Lili!

Su voz se hizo más clara cuando cerró la llave.

-Liliii! Amor!

Mi mamá subió rápido y tocó la puerta del baño.

-Compadre? Que pasó? Lili salió. Dijo que en un ratito volvía.

-Oh…es que la bolsa se despegó!

-No tiene bolsa doble?

-No. Lili no quiso ponerla.

-Ay, Liliana tan cabezona…Se mojó el yeso?

-No sé…creo que no…

Mi mamá se quedó pensando unos segundos afuera del baño.

-Déjeme entrar a revisar, compadre.

-No, comadre! Cómo cree! Que pena!

-Nada de eso! De todos modos debo ponerle otra bolsa!

-Bueno…deje me cubro con la toalla aunque sea…

Corrí a la puerta del baño en cuanto ella se metió y la cerró. Últimamente se me ha dado por escuchar conversaciones ajenas detrás de una puerta…

Mi mamá le explicaba cómo cuidar el yeso y había los ruidos típicos de cuando manipulas una bolsa de plástico. Justo cuando parecía que mi mamá iba a salir del baño, empezaron a hablar de ciertas cosas.

-Y oiga, compadre…como tiene el brazo y enyesado, Lili ya lo ayudó a que se sienta mejor…? O sigue enojada con usted?

-De que habla, comadre…?

-No se haga el tonto, compadre. Vivo con dos hombres y sé que ellos de vez en cuando sienten la necesidad de “liberar” el estrés. Se lo pregunté porque justo su brazo herido es el derecho y ya sabe…

-Bueno…de hecho ni siquiera lo hemos hecho desde que nos estamos quedando aquí…y menos ahora que tengo el brazo así.

-Quiere que yo lo ayude?

-Comadre Delia…!

-Solo responda mi pregunta, compadre. si dice que no, entonces me voy y aquí jamás se habló de esto o me quedo y “le doy una mano”…

-Pero usted es la hermana de mi esposa…no quiero serle infiel a Lili.

-No lo vea como infidelidad. Somos familia y la familia está para ayudarse. Qué me dice?

Mi tío titubeo unos instantes. Hasta se le mezclaba el inglés con el español.

-Ok, c-comadre…pero rápido.

Yo me metí al baño como una bala, pues no quería perderme nada. Mi tío se tapó la verga como pudo con la toalla.

-Sobrino! Eh…

-No te preocupes por él, compadre. Espero que no moleste que mi hijo nos vea.

Mi tío nos miró con cara de “what” pero no cuestionó nada. Imagino que no quería entretener a mi mamá con preguntas.

-Uh…no hay problema.

Mi mamá se puso de rodillas sin importarle el piso mojado y le quitó la toalla para revelar su verga ya medio dura.

-Ay, compadre Juan…Apoco todo esto le entra a Lili?

Si que era gruesa. Era poquito mas larga que la mía, tal vez le mediría unos 16cm, pero era súper gruesa, tanto que mi mamá casi no podía rodearla con sus dedos.
Ella se la acariciaba por ambas manos, desde la base hasta la cabeza que de hecho era algo pequeña en comparación con el resto de la verga.

-Uy y vea esto. -con su mano izquierda le empezó a palpar y a pesar sus huevos hinchados. – No mentía cuando dijo que usted y Lili no lo han hecho! Pero no se preocupe, yo le voy a vaciar esos huevos, compadre!

Dicho y hecho, mi mamá abrió la boca para dejar entrar esa verga gruesa.
Primero empezó a chuparle el glande. Se escuchaba la succión de la saliva y podía verse como le pasaba la lengua una y otra vez.
Mi tío solo levantaba la cabeza, se notaba que estaba un poco cohibido por mi presencia.

Poco a poco fue bajando. Ella tenía la boca muy abierta mientras luchaba por tragarse esa verga y evitar que la mandíbula e le trabara en el proceso.

La respiración de ambos era pesada.

-Ay, así, comadre…

Mi tío le puso la mano sobre la cabeza a mi mamá y la fue empujando despacio hacia abajo.
El sonido era cada vez más baboso a medida que intentaba meter más de la verga.

-Glurk…gluk-se empieza a atragantar- gkkk! -Grrlk!

Rápidamente se apartó. Gran cantidad de hilos de saliva y tal vez presemen conectaban la verga con su boca y barbilla.
Ella jadeaba, la saliva goteaba por su barbilla y tenía los ojos llorosos.

-Uff…compadre…sentí que me ahogaba…

Era evidente que ya la tenía dura, pero por lo pesada que era su verga ni se le levantaba como una verga promedio.

-Ay, comadre…hace maravillas con esa boca.

-Y eso que nomás estaba tanteando el terreno.-recuperó el aliento y se posicionó de nuevo- Ahí voy otra vez.

Y volvió a bajar, esta vez más rápido y con facilidad. La verga casi atraviesa mi pantalón nomas de ver a mi mamá mamando una verga tan gorda.
Me la quería jalar pero preferí estar al pendiente en caso de que mi tía volviera.

-No esperaba conocer esta faceta suya, comadre…

Ella se sacó la verga de la boca agarrando aire en el proceso. Estaba tan ensalivada que brillaba y la baba le escurría por los huevos.

-Bueno…-jadeo- esto no es algo que se pueda ir contando por ahí…-dice jalándosela y lamiendola.

-Eso sí…y oiga, me va a dejar verle las tetas?

Mi mamá soltó una risita.

-Que atrevido, compadre!

Se puso de pie, se quitó la blusa y se sacó las tetas por encima del brasier.

-Que le parecen? Mejor que la flaca de mi hermana?

Ella se acercó a mi tío y él acercó su mano buena para apretárselas.

-Uy! Le mentiría si le digo que no les había echado el ojo desde que Lili y yo llegamos.

Cuando se acercó lo suficiente, mi tío empezó a chuparselas.

-Ya anda agarrando más confiancita, eh…! Mmmmph!

Ella soltaba gemiditos y jadeos sintiendo la boca de mi tío succionándole los pezones.
La verga le palpitaba y mi mamá se la acariciaba. Le chupo las tetas un rato hasta que sus pezones estaban un poco enrojecidos.

-Ay! Ya no aguanto, compadre!

Se separó de mi tío y se bajó los pantalones con todo y sus calzones de encaje revelando su coño peludo. Mi tío no le quitaba los ojos de encima mientras se la jalaba como podía con la izquierda.
Mi mamá se giró y apoyó en el lavabo ofreciéndole el culo.

-Ya cojame, compadre! Quiero sentir esa vergota adentro!

Mi tío se puso de pie pero estaba dudando.

-Pero si llega Lili?

-Por eso hágalo rápido!

Cuando mi tío se acomodó detrás de ella, la puerta de la casa se abrió. Mi mamá se subió los pantalones y tomo su blusa lo más rápido que pudo antes de correr conmigo a su habitación. Por suerte mi tía llevaba tacones y se escuchó cuando subió y se metió al baño con mi tío. Cuando pasó el peligro me senté en la cama con mi mamá.

-Ahora si te arriesgaste, ma’. No que la familia no iba a saber nada de esta “doble vida”?

-Ay ya ni me digas nada. Es que no me aguanté, tu tía Lili me dijo que tu tío tenía buena herramienta…

-Si ya se. Las escuché hablando el otro día.

Me dio unos manotazos por andar de chismoso.

-Bueno…-suspira- Me dejó bien caliente…!

-Si quieres te ayudo a quitarte las ganas, ma’…si me dejaras cogerte….

-Ya te dije que no. Y aunque te dejara, estoy tan excitada que acabaría en dos segundos y además, no quiero mojar la cama! Le puse unas sábanas nuevas en la mañana.

Se levantó de la cama, me dio un beso en la sien y salió de la habitación. Ni modo, no se me hizo, pero a mi mamá tampoco se le hizo con mi tío ese día, ni el siguiente, ni el siguiente.

Mi tío y mi tía salían seguido y cuando estaban en casa mi mamá no tenía ni un momento a solas con él. De vez en cuando había uno que otro manoseo o apretón discreto, pero solo eso.
Ya ni las cogidas que le daba mi papá eran suficientes para quitarle las ganas, ella quería la verga de mi tío.

Tampoco se quería arriesgar a hacerlo rápido con mi tía Lili por la casa, más que nada porque mi tío seguía con el brazo enyesado y no podría subirse rápido los pantalones si la situación lo requería.

Mamá estaba desesperada porque mis tíos se iban en dos días, pero por suerte para ella hubo una oportunidad al anochecer.
Mi tía saldría a cenar con sus amigas precisamente porque ya no la verían hasta las próximas vacaciones. Le pidió a mi mamá que fuera pero fingió que le dolía la cabeza para quedarse en casa.

Al rededor de las 8 salí de mi cuarto y no pude evitar mirar mirar hacia el cuarto de mis padres. Ahí, mi mamá se estaba poniendo un babydoll rosa que más bien parecía solo un pedazo de tela transparente.
Le quedaba muy ajustado. Literalmente sus tetas no cabían en las copas.
Ella me vio y lo modeló para mi.

-Que tal?

Se dio la vuelta. Llevaba una tanga de hilo que se le metía en el culo y que si no fuera color rosa se le perdería entre el vello pubico del coño.

-Tu tía Lili me lo regaló.

-Ya sé. Las escuché hablando también de eso.

Entrecerró los ojos fingiendo enojo.

-Mejor ve por tu tío.

La obedecí. Él estaba abajo viendo la tele y cuando le dije que mi mamá lo llamaba subió casi volando. Al subir al cuarto y ver a mi mamá se quedó boquiabierto.

-Ay cabrón! Comadre!

Mi mamá se rio y se acercó a él.

-Se ve bien sabrosa, comadre! Espere…eso que lleva puesto es de Lili, verdad?

Mi mamá le empezó a acariciar la entrepierna por encima del pantalón y presionando sus tetas contra el yeso.

-Ella me lo regaló. Era para que lo usara con José! Me queda bien?

Con su mano libre empezó a apretarle las nalgas a mi mamá.

-Le queda y lo llena bien, comadre! A Lili le quedaba grande! Pero a usted…-le mira las tetas fijamente.

Con cuidado lo ayudo a quitarse la camisa.

-El otro día me dejó con unas ganas, compadre…!

Ella se sentó en la cama, le desabrocho los pantalones y se los bajó despacio con todo y calzón haciéndole rebotar la verga un poco cuando está se liberó.

-Yo también me quedé caliente! Imagínese como andaba sin poder jalármela!

Ambos rieron. Mi mamá se acostó y abrió las piernas. La tanga rosa estaba justo en su raja.

-No quiero que piense que soy una lanzada, pero ya quiero que me la meta…

Hizo la tanga a un lado mientras mi tío se acercaba. Antes de metérsela de lleno, se frotó la verga contra los pliegues ya húmedos de mi mamá.
Ambos respiraban pesado.

-Ya está bien mojadita…

-Así estuve toda la semana…

Empezó a metérsela despacio.

-Mmm…ay…

-Y mi compadre no se la cogió estos días o que?

Se la seguía enterrando despacio. Mi mamá se aferraba a las sábanas.

-Si…pero…yo tenía ganas de su verga, compadre…!

Cuando se la metió toda, empezó a embestirla un poco rápido.

-Mmm!…ah!…no…no tan rápido…!

Mi tío se detuvo.

-Le dolió?

-No lo decía por eso…no se vaya a lastimar más el brazo. Se supone que debería estar en reposo…

-No se apure comadre. No me voy a lastimar…además, con un solo brazo es suficiente para cogermela.

-Bueno…le voy a tomar la palabra. Tampoco se preocupe por lastimarme. Quiero que me coja con ganas! Quiero sentir toda esa vergota, compadre! Recuerde que yo no soy Lili!

Mi tío reanudó sus embestidas esta vez más rápidas. Las tetas de mi mamá rebotaban en su apretado escote y tenía los ojos en blanco.

-Ah!…si…si…siiii!…Ay! Así!…Ayy!

Cada que se la metía había un sonido húmedo seguido del choque de piel con piel.
Mi tío comenzó a frotarle el clitoris con sus dedos a la par que se la seguía metiendo.
A mí ya me dolía la muñeca por tanta paja.

-Ay…! Compa…dre…! Ay! Ay! Me va a hacer…acabar…! Mmmm!

Mamá arqueaba la espalda, movía las piernas sin parar, casi atraviesa las sábanas con las uñas y gruñía de placer ante la constante estimulación de mi tío.
Se la cogia duro y la masturbaba usando su mano sana.

-Te gusta, comadre Delia? -jadeo- Lili nunca aguanto que me la cogiera asi!

-Ya le dije…que no soy mi hermana…ay!…Ah! Ay…! A mí sí me gusta que…me cojan durooo!….AAAH!

De pronto empezó a agitar las piernas, como “aleteando” y su cuerpo temblaba por el orgasmo que mi tío le provocó.

-AAAH! AY DIOS! SIII! AYYYY! COMPADRE…!

En cuanto los chorros comenzaron a salir mi tío le sacó la verga y se arrodilló para darle unos lengüetazos a mi mamá mientras ella aún se retorcía.

-Ay…compadre…que rico…ay…

Ella jadeaba y se relajaba sintiendo la lengua de mi tío escarbando en su coño a la par que su orgasmo pasaba.

-Me hizo acabar rapidísimo…

Mi tío se levantó con la cara empapada y brillosa y se acercó a besarla.

-Que rico sabe su panocha…

-Apenas y siento las piernas, compadre. Que rico me cogió…

Cuando rompieron el beso, ella le acariciaba la verga y el las tetas y las nalgas.

-Ahora si, comadre…tengo unas ganas de darle por el culo.

Ella dudo por un segundo, pero estaba tan caliente que acepto.

-Claro que sí…

Se puso en cuatro.

-Nomas deje saco un lubricante del cajón.

Justo cuando iba a ponerse a gatear por la cama para llegar al cajón, mi tío la detuvo agarrándola de la faldita del babydoll.

-No hace falta, comadre.

-Como que no…?

Sin responder, metió la cara en medio del culo de mi mamá y empezó a lamerle el ano. El sonido de lo lengüetazos era morboso.

-Ay! Ay! Ay…compadre! Ah! Uy…!

Se oía como mi tío succionaba saliva y a veces se apartaba un poco solo para escupirle directo en el culo y volver a chuparlo. Mi mamá se retorcía y le restregaba el culo en la cara. Antes de levantarse, mi tío le rompió la tanga con los dientes y le pidió a mi mamá que se abriera las nalgas. Cuando me acerqué, vi como su ano ensalivado se contraía abriéndose poquito.

-No se mueva, comadre…-agarró su verga y la alineó con el culo de mi mamá- a ver si ese culo se ve tan apretado como parece…

Empezó empujando despacio pero cada que la cabeza entraba, el resto del pito se atoraba.

-Ay…! Ouch! Ouch!

Mi mamá se quejaba y se gateaba para adelante sacándose la verga en el proceso.

-Si duele, compadre. Nunca había dejado entrar algo tan grueso por ahí…

-Quiere que no lo hagamos por el culo?

-No, no! Puedo aguantar!

Se volvió a posicionar esperando la intrusión. Yo me subí a la cama y me puse frente a ella agarrándola de los hombros.

-Que estás haciendo?

-Voy a empujarte despacio hacia atrás para que te entre la verga, ma’!

-Bien pensando, sobrino!

Mi tío volvió a empujar esta vez con más ganas. Ella se quejaba y gruñía aferrándose a las sábanas.

-Ayayayay!

-Mmm…ya casi…listo!

Ella jadeaba como cuando estaban cogiendo hace un rato. Si así se puso nomas de dejar entrar esa verga en el culo, ya quiero ver cuando se la empiece a coger.

-Dios mío…ay…deme dos segundos, compadre…no estoy acostumbrada a que me cojan por AHIIII! AYYY!

Sin previo aviso mi tío empezó a embestirla con brusquedad.

-No tengo dos segundos, comadre…

-AH…AH…AH…AY…QUE RICO DUELE…! AAAH!

Intentó hundir la cara en una almohada pero mi tío la detuvo agarrándola por el cabello haciendo que levante la mirada hacia el frente donde yo me la estaba jalando. Aproveché y me acerqué para que su cara rozara contra mi verga con las embestidas.
Mi tío se la estaba cogiendo con una sola mano como afirmaba que podía.

-Mmm…nunca se la habían cogido por el culo, verdad…?

-N-NO…MMMMPHG! AAH!

-Con razón…si esta muy apretado…

-AY! AY! SiGA…ASÍ! ASÍ…! -ella me mira- QUE…PENA QUE ME…AH!…QUE ME VEAS ASÍ….PERO SE SIENTE TAN RICO…! TU TÍO VA A DEJARME EN SILLA DE RUEDAS…!

La carne de sus nalgas vibraba por la fuerza de las embestidas y sus gritos superaban cualquier otro ruido en la habitación.

Se la estuvo cogiendo así fácil por unos diez minutos, incluso mi papá apreció. Mi tío no se espantó con su llegada porque se metió al cuarto desnudo y haciéndose la paja.

-AH…! AY…! No te oí llegar…AY! Amor…

-Pues como me ibas a escuchar, Delia! Tus gritos se escuchan hasta la calle!

-Perdón…es que me está dando…durísimo y bien rico…

Me hice a un lado para que mi papá se sentara frente a mi mamá.

-Ya vi que anda satisfaciendo a mi mujer, compadre!

-Si, compa…con su permiso, eh…

-Usted cojasela con confianza con tal de que me la haga disfrutar!

-AY…AYY…AYYY!!

Mi mamá estaba bañada en sudor al igual que mi tío.
Mi papá disfrutaba jalándosela y de vez en cuanto le acercaba la verga a mi mamá para que le diera unas chupadas.

-MMMGH!…AH…Compadre….AY…Quiero que tú y José…me cojan al mismo tiempo…

Obviamente ambos aceptaron. Mi mamá se despegó despacio la verga de mi tío, cuando se acomodaba para montar a mi papá, las piernas le temblaban.

-Estas muy mojada, amor…

Mi mamá soltó una risita cansada.
Vaya que estaba mojada, podía ver como sus jugos se escurrían lentamente por la verga de mi papá.
Cuando mi tío subió a la cama, no me aguanté las ganas y le separé las nalgas a mi mamá para que él pudiera metérsela de nuevo por el culo. Aunque creo que no hacía falta porque mi mamá tenía un tremendo boquete que ni se cerraba.

En cuanto mi tío volvió a poner su verga en el culo de ella, tanto él como mi papá empezaron a cogersela. Mi tío empujaba hacia adelante y mi papá hacia arriba y mi mamá no hacía nada más que sujetarse a los hombros de mi papá o a la cabecera de la cama haciendo aún más ruido para acompañar sus gritos y gemidos.

-MMMM…no puede ser…que rico…que rico está esto! Ah! Ah! AH! AYYY!

-Su culo ya casi ni aprieta, comadre…

-Pues usted…tiene la culpa…mmm! Ay!…pero lo perdono…

Mi mamá estaba completamente rendida al placer por su primera doble penetración.

-SI! SI! ASÍ! ASÍ COMPADRE! AYYYY! JOSÉ! MÁS!…MÁS!

El babydoll finalmente no pudo contener las chichotas de mi mamá y los tirantes se rompieron cuando mi papá intentó sacarle las tetas por encima de este.
Ahora sus tetas rebotaban libres y mi papá se las chupaba y apretaba.

-Uy…! Cambiemos, compadre! Yo también quiero probar las tetas de su mujer!

Mi tío se sentó junto a mi papá y mi mamá simplemente cambió de verga montando a mi tío.
Su coño prácticamente succionó toda su verga y sin demora comenzó a saltar sobre ella.

-Todavía le queda energía, comadre…

Sus tetas le rebotaban en la cara a mi tío y y él las chupaba y le apretaba la teta izquierda mientras que mi papá le apretaba la derecha.

-No se crea…mmmm….si ya estoy por acabar otra vez…

-Como que otra vez?- preguntó mi papá.

-Si amor…me hizo venir nada más empezamos a coger…

Mi papá se la empezó a jalar más rápido.

-Que rico! Sigue montando la verga de mi compadre, amor! Quiero verte acabar!

Mi mamá se dejaba caer para que la verga le llegará hasta el fondo y a la par, mi tío empujaba hacia arriba como podía.

-Así! Así!…Ay!…Ay!…Ya casi! Ah! Ah!

-Ay, comadre Delia…

De pronto mi tío se detuvo y gruñía apretándole la teta a mi mamá.

-Uf…ah…comadre…

Mi tío se vino dentro de mi mamá, pero ella no se detuvo. Se sostuvo de los hombros de él y siguió montando.

-Ay, compadre…me hubiera avisado…

Parecía que mi tío se iba a desmayar pues mi mamá no paraba. Le daba tremendos sentones que cuando él semen empezó a escurrir de su coño, se formó una espuma y burbujitas por la fricción.

-Ah…ah…ah…

-No pares, amor! Córrete en la verga de mi compadre!

Mi papá la alentaba. Las tetas de mi mamá rebotaban de arriba a abajo. Sus pezones rozaban contra la cara de mi tío.

-Ay! AY! CONPADRE…! AAAH!

Le clavo las uñas en los hombros y se corrió por segunda vez con la verga de mi tío adentro. La sábana ya ni absorbía nada y se formó un charco de jugos sobre una mancha húmeda y bajo los huevos de mi tío.

-Ay…que rico…

Todavía con la verga adentro, se tomó un respiro acomodando la cabeza sobre el hombro de mi tío.

-Me dejó seco, comadre…

Ambos se besaron y mi mamá se acomodó en medio de mi tío y de mi papá quien aún se la estaba jalando.

-Uf…ay amor, está bien si te la chupo…? Mi compadre me dejó destrozada y no creo aguantar otra verga…

Mi papá aceptó sin problema y ella se acomodó en medio de sus piernas para chupársela lentamente.
Mi mamá tenía el culo parado y su agujero seguía muy abierto.
Aproveché y me la jalé manoseándole el culo.

-Mmph! -se saca la verga de la boca- óyeme!

-Tranqui, ma’! Solo me la voy a jalar…

Me la jalé por un ratito y decidí acabar directo en su ano.

-Ay! Hijo!

-Que? Mi tío se corrió en tu coño!

-Que sobrino tan mañoso!

Fue caliente ver mi semen estancándose en el fondo del año de mi mamá.
Cuando mi papá finalmente se corrió en su boca, mi mamá se acomodó en medio de ambos de nuevo.

Sus tetas se desparramaban un poco a los lados y mi semen empezaba a brotar de su culo.
Ella y mi tío se veían agotados y ella le acariciando la verga.

-Todavía me tiemblan las piernas…

Mi papá rodeo a mi mamá con su brazo.

-Y que le pareció coger con mi mujer, compadre?

Mi tío sonrió y le apretó una teta.

-Excelente, compadre! Muy rica su esposa! Ojalá Lili también hubiera sacado unas tetas como las de Delia! A ver si vinimos de vacaciones más seguido!

-Y a ver si usted a la próxima me avisa que va a eyacular adentro! A ver si no me embaraza!

Mi tío se quedo callado y asustado. Mi mamá soltó una carcajada al notarlo.

-No se crea! Ya no estoy en edad de embarazarme, compadre! Y estoy operada!

Todos rieron y se quedaron desnudos y manoseándose en la cama un rato más.

Al día siguiente mientras mis tíos esperaban su taxi, mi tía vio que mi mamá llevaba el babydoll roto en la mano.

-Delia…! Que le pasó al babydoll?

-Eh…Bueno…

-Te dije que en cuanto José te lo viera puesto se iba a poner como una fiera! Aunque no imaginé que te lo arrancaría del cuerpo…

-Si, es que le gustó tanto como se me veía…! Pero no hablemos de eso! Mi hijo está aquí, Lili!

Finalmente el taxi llegó. Mi tía se despidió de mí y de mamá y salió primero y mi tío le siguió no sin antes darle su buen apretón de tetas a mi mamá.

Poco después me enteré que mi tío tuvo que usar el yeso un mes más por no reposar lo suficiente.

Tal vez continué…

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Jordi
Jordi

Me gusta escribir relatos sobre mis fantasías incestuosas

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