Mi madre, mi mayor anhelo de tenerla en la cama
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Tengo 20 años y desde que tengo uso de razón, me ha gustado mi madre.
Estoy enamorado de ella, me gusta toda, sus pechos medianos, sus pezones de chocolate, sus caderas, esas nalguitas qué tiene, sus pantorrillas y sus pies hermosos.
Mi medre es madre soltera, mi padre nos visita muy lejano.
Mi madre y yo trabajamos para sostener la casa y vivir cómodamente.
Yo, siempre le digo a mamá, lo guapa que, los hermosa que se pone cuando se pone sus zapatillas.
A la hora que me voy a bañar y lo enjabono, pienso en mamá y de inmediato se me pone super dura.
Se me antoja ponerle las piernas sobre mis hombros y mamarle los pies tan bonitos que tiene, mientras le va entrando mi camote.
Me imagino tenerla de perrito, dándole duro, sin parar, dejando caer mi leche en sus tetas. Al instante saco toda la leche, tardó en bañarme y mi madre se molesta.
El sábado por la noche, le pregunté a mi mamá, como estás en el amor? En el sexo?
Y ella con voz firme me contestó
A caso tienes algún problema con eso?
Te molesta?
Quieres un padrastro?
Entonces no digas pendejadas y si no tienes que platicar quedate callado.
Me levanté y me fui a mi cuarto, pensando como le puedo decir que estoy enamorado de ella.
AL siguiente día, en el desayuno seguía molesta y yo le dije:
Perdón mamá, no quise que te molestaras, disculpame, va.
Me despedí con un beso en la mejilla, pero casi fue en la boca.
En la noche le pregunté, sabes mamá yo te amo.
Me contestó, lo se mi amor
Esa noche al darle las buenas noches para retirarme a mi cuarto, la tomé por los hombros le acerqué mi pene, parado y se lo puse en sus nalguitas, y le di un beso en la oreja.
Sentí como se le puso la piel, sentí que se exitó.
AL otro día en el desayuno mi madre salió con una bata casi transparente, ya con sus zapatillas para irse a la oficina. Me dió un beso en la boca.
Nos vemos en la noche, quiero platicar contigo de algo importante, llega temprano para tener mucho tiempo para platicar.
En la noche, llegué puntual cenamos algo ligero y me dijo esperame, no tardó.
En un momento salió de su cuarto, con su bata transparente, sin bra y sin calcones, con unas zapatillas de plataforma rojas.
Me dijo, hijo te gustó así. Yo con la voz nerviosa dije si, mucho. Ven acércate.
Me dijo, somos adultos y lo que pase aquí se queda acá.
Desde hace tiempo te veo que cada que te acarcas a mi se te para, veo que lo tienes grande y a llegado la hora.
Se quitó la bata y quedó desnuda frente a mi, me empezó a besar, yo le agarré sus tetas, la cargué y la llevé al cuarto, la acosté y empezamos con todo.
Se subió y se montó en mi pene, con todo, dale papi, te amo así mi amor, que rico dale empuja te quiero sentir hasta el tope.
Aaahhh mi amor que rico, vente dentro de mi, amor así aahh rico papito, fue tanta la exitación qué se orinó con mi verga adentro.
Esa noche fue mágica, anhelando tanto ese momento, nos quedamos toda la noche desnudos cojiendo.
AL amanecer estaba super cansado, pero satisfecho y sin gota de leche
