Sexo oral a la amiga de mi hija

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Me llamo José y tengo 41 años y ahora mismo estoy divorciada y la verdad sin ganas de tener otra relación, tengo una hija de 18 años la cual se queda en casa muchos findes de semana ya que vivo en la zona centro de una gran ciudad.

Respecto al sexo ando últimamente escaso y salvo una follaamiga que tengo las demás ya me rechazan, y eso que me cuido y no tengo barriga ni canas.

Desde muy joven me apasionada hacerle sexo oral a las mujeres, esa sensación de humedad y el sentir como se inflama todo y mientras tanto ella cada vez se mueve más y gime hasta llegar a ese punto donde la mayoría te aprieta la cabeza con si mismo pero se mueven tanto que es difícil de mantenerse en el lugar indicado .
Con cada mujer que he estado siempre lo practico y la verdad todas dicen que le gustan lo que les hago abajo.

Mi hija tiene una amiga llamada Cloe de 18 años, normalmente cuando mi hija Eva se queda en casa ambas vienen pues yo soy más permisivo y las dejo salir un rato de paseo.

He observado que Cloe ha desarrollado un buen cuerpo teniendo ya buenos pechos en forma de pera y un culito respingon, suelen estar por casa en pijama corto y al agacharse también le he visto su pezon color café con leche y pequeño .

Este último viernes tuvieron en el centro la cena de graduación y se vistieron en casa para después ir a bailar, por amenazas de sus madres le dije que a las doce en casa y porfa sean responsables. Ambas estaban preciosas ,me dieron un beso y salieron en su día a divertirse. Yo fui a dar también una vuelta y se veía ambiente de graduación en los jóvenes, como a las once fui a casa a esperar a las chicas.

Algo nervioso ya llegaron cerca de la una y con evidencias de haber tomado alcohol, ambas estaban mal pero a mi hija tuve que quitarle el traje y acostarla pues había vomitado mucho mientras que con Cloe no sabía que hacer porque estaba en todo momento intentado besarme.

La hice pasar a la ducha y me salió al pasillo totalmente desnuda, mis ojos hacían magia para no mirar esa cosa tan perfecta, pude ver que tenía su vagina totalmente rasurada y eso me puso acelerado y me excité.

La envolvi en una toalla y no paraba de besar mis labios y meter mano por mi pantalón de deportes a el pene directamente el cual masturbaba muy rápido, me la subí en brazos pues es muy pequeña y la intenté meter en la habitación de mi hija pero daba patadas y me seguía besando hasta que ya cansado la lleve en volandas a mi cama y la tumbé completamente desnuda.

Se movía como serpiente y en un según su boca me la estaba chupando, lo hacía de maravilla y se notaba que ya había tenido novios, hasta que usando mi fuerza tomé sus manos con una mía y baje mi cabeza a su tesoro.

Al verme abrió tranquila sus piernas, mi cabeza entro suavemente y me puse a besarla por cada rincón de su sexo durante un buen rato, después mi lengua siguió el trabajo yendo al ritmo que sus gémidos me marcaban, como joven quería que le diera solo polla pero yo no sacaba mi cabeza hasta que me hice dueño de su clitoris y metiendo dentro de ella dos dedos empezamos un baile de placer, se movía y ya no decía que lo dejase, tenía ojos cerrados, cabeza hacia atrás en almohada y pezones erectos hasta que su cuerpo me pidió más rápido y procedi, me bebía toda lo que soltaba, y era bastante hasta que como la mayoría empezó a gritar y moverse mientras me apretaba con sus manos mi cabeza hacia su interior haciendo giros de su cabeza llegando a un gran orgasmo y diciendo entre risas joderrrr que bueno.

Me desnude completo y saqué de mi armario un preservativo el cual coloqué al instante, ella miro mi polla y me dijo que cuidado pues le puede doler,la puse a cuatro patas y me deleite con ese culo joven y perfecto y rozando mi polla en su entrada la conseguí enseguida, cuidado decía ella de nuevo, yo despacio la penetre y ella estaba rígida, seguí metiendo mientras con una mano intentaba relajar sus nervios hasta que entro del todo, mete y saca y en un rato más humedad, ahora ya gemia pero notaba que no podía clavarla como deseaba pero estaba disfrutando mucho.

Empecé a darle y darle más rápido pero no hasta el fondo, eso le gustaba y ahora volvía a gritar del placer que sentía, tomé su mano y la llevé a su clitoris y entendió el mensaje pues se empezó a tocar cada vez más rápido hasta que diciendo otro más se corrió de nuevo terminando yo también con ella.

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