Sexo en el hospital
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Mi hermana mayor tuvo que ser hospitalizada a causa de una afección gastrointestinal, durante una semana. Para que no estuviese sola en la habitación, nos turnábamos mi otra hermana y yo con mi cuñado. Por mi horario de trabajo, yo me quedaba con ella por la mañana.
Había otra paciente en la habitación, pero a penas nos comunicábamos, pues las camas estaban separadas con una mampara, para dar intimidad a os pacientes.
Una de las mañanas, cuando llegué, la paciente de al lado, estaba dormida, pues era temprano. No pude apartar la mirada de su delicioso culo, pues la bata estaba abierta y ella destapada. Mi polla empezó a reaccionar. Cuando se movió, entré rápido en la parte donde estaba mi hermana. Ya estaba despierta, pues mi cuñado hacía poco que se había ido.
.- Buenos días hermanita… La saludé cariñosamente, acercándome para besarla… ¿Cómo estás hoy?
.- Mucho mejor… Contestó devolviéndome el beso… Ayer me hicieron la última analítica y depende del resultado, me podrán dar el alta mañana.
.- Me parece estupendo… Me alegré… Una buena noticia.
.- Pues si… Contestó… Ya estoy harta de hospital.
Yo me daba cuenta, que disimuladamente, a veces, miraba el bulto de mi pantalón. hasta que ella reaccionó.
.- Hoy vienes armado… Comentó con un susurro… ¿Qué te ha pasado?
.- Al pasar por la vecina de al lado, estaba dormida… Comencé a explicar… Estaba destapada y la bata se ha abierto y su culo está desnudo. La verdad, ante tan deliciosa imagen, ya me entiendes.
.- Tan caliente como siempre… Rio mi hermana… Haaay, mi hermanito morboso.
Dicho esto, acercó la mano y me rozó la polla, por encima de mi ropa, pasando la mano de arriba a abajo. Mi polla terminó por reaccionar. No lo dudé y me desabroché el pantalón, bajándomelo junto con mis bóxer, saltando mi polla como un resorte. Mi hermana la agarró y comenzó una suave masturbación, hasta que tiró un poco acercándome a su cama y empezó a besar y lamer desde los huevos hasta el glande. Yo no paraba de dar pequeños suspiros. Agarraba a mi hermana del pelo, apartándolo para ver como entraba y salía mi polla en su boca. Yo mientras con mi otra mano, separé las sabanas y comencé a acariciar sus tetas por encima de la bata. pues solo se abría por detrás.
Mi hermana mientras chupaba, con sus manos se separó la bata, dejando ver su delicioso cuerpo de gordibena. Sin dudarlo, saqué mi polla de su boca y comencé a comerle el coño, pasando mi lengua de arriba a abajo por sus labios vaginales, aunque ella seguía pajeándome. Le dije que se colocara en el filo de la cama. Cuando se colocó, separé sus piernas, me puse entre ellas, apunté con mi polla a la entrada y empujé, metiéndosela despacio de una sola vez, hasta que mis huevos chocaron con su piel. Mi hermana soltó un gemido ahogado, para no delatarnos.
.- Espera un poco… Me comentó… Me voy a poner de bruces sobre la cama y así podré contener sobre la almohada los gemidos.
.- Vale… Contesté, mientras sacaba mi polla de su coño… Así me gustas más, porque puedo deleitarme con tu culo.
Se colocó en la postura, con las piernas abiertas y volví a apuntar a su coño, entrando de una sola vez. Me quedé un rato quieto, para sentir el calorcito y como me apretaba el coño de mi hermana. Comencé con un suave bombeo que fui acelerando poco a poco, hasta que los dos gemíamos de placer.
Cuando noté que me iba a correr, empujé hasta el fondo, agarrándola de las caderas y solté varios chorros de leche que inundaron su coño, junto con el flujo de mi hermana al llegar al orgasmo. Nos quedamos unos segundos con mi polla aun dentro de su coño, hasta que la saqué rebozando los fluidos por sus piernas. Mi hermana me dio una toallita húmeda para limpiarme y ella se fue al servicio de la habitación a lavarse.
Cuando salió del servicio, la escuché hablar con la vecina de habitación. Cuando regresó, me dijo un poco cortada.
.- La vecina de al lado nos ha escuchado… Comentó… Dice que se ha puesto cachonda al escucharnos y se ha tenido que tocar.
.- Vaya corte… Expresé… Y más sabiendo que somos hermanos.
.- Por eso no hay problema… Comentó… Ella también ha follado con su hermano. Me ha dicho que si le darías placer a ella. Desde que se divorció hace un años, no ha tenido una polla.
.- Uff, vaya con la vecinita… Contesté.
.- Aun falta hora y media para que traigan el desayuno… Me comentó mi hermana… Me ha dicho que cierre el pestillo de la habitación y que hoy no viene nadie por la mañana a estar con ella. Ve y disfruta.
UN poco cortado, salí de detrás de la mampara y mi sorpresa fue que la vecinita estaba esperándome, completamente desnuda. Sus deliciosas tetas se veían firmes a pesar de estar boca arriba. No lo dudé y me acerqué a la cama, comencé a acariciarla y a jugar con sus tetas, para luego besar, chupar y lamer sus deliciosos y duros pezones, mientras acariciaba su coño metiéndole un dedo. Cuando la noté lubricada, me desnudé de cintura para abajo, me coloque encima de ella y se la clavé en su coño, aun más apretado que el de mi hermana.
Comencé con el bombeo, suave al principio y acelerando poco a poco, hasta que solo se escuchaban gemidos apagados en la habitación.
.- Ummmm, hacia tiempo que no tenía una polla dentro de mi… Soltaba entre gemidos… Aaaaaah, siiii, ummmm.
.- Me gusta tu coño apretadito… Le susurraba… Se nota que no has tenido sexo en mucho tiempo.
.- Aaaaaah, es verdad… Comentó… Ummm, ahora quiero sentirla en mi culo.
Eso me puso a cien, por lo que la saqué rápido, colocándose ella de bruces sobre la cama, y abriendo las piernas y separando las nalgas, me enseñó el asterisco de su ano, el cual lubriqué con saliva y sus jugos y apuntando con mi polla, comencé a empujar, hasta que poco a poco la tuve toda dentro. Esperé unos segundos a que se acostumbrara y comencé con el bombeo, agarrándola de las caderas, hasta que le inundé el culo con mi lechada, con el morbo de que mi hermana estaba mirando escondida tras la mampara.
.- Gracias por este día… Me comentó mientras me daba un beso en los labios… Hacía tiempo que no disfrutaba de una polla.
.- Las gracias te las doy yo… Le comenté devolviéndole el beso… Sobre todo por dejarme disfrutar de tu delicioso culo.
Me vestí, mientras ella iba al servicio, y volví con mi hermana donde comentamos la experiencia.
