Regalo de cumpleaños de una sumisa

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Hace varios años antes de entrar a la universidad cuando tenía más tiempo libre me gustaba ir a un bar que está en el centro histórico de la ciudad.

Había estado en ese bar de rock un par de horas, solo, con una cerveza en la mano y la canción de rock you like a Hurricane de fondo junto con la bulla de la gente llenándome la cabeza.

Tenía 22 años en aquel entonces y me sentía en mi plenitud, La luz roja y azul del lugar y el olor a cigarro invadía el ambiente.

Justo en ese momento se sentó una chica junto a mi, la volteé a ver de reojo, era una mujer muy atractiva de cabello negro ondulado hasta los hombros, labios pintados de un rojo oscuro, una camiseta negra de iron maiden que apenas cubría su vientre, unos jeans rotos ajustados y unas botas negras que le llegaban casi hasta las rodillas, venía acompañada de dos amigas.

Yo seguí tranquilo en mi rollo y me pedí otra cerveza mientras me quedaba apoyado en la barra, ella se acercó a pedir algo y nuestras miradas se cruzaron.

—hola

Le dije, casi sin pensarlo.

Ella sonrió, un poco tímida al principio pero me contestó el saludo.

—buen gusto musical

Le dije señalando su camiseta esperando no quedar como un pendejo.

-gracias…tambien te gusta esa banda?

Me preguntó y así empezó todo.

Hablamos de música, luego de películas y series, y básicamente cualquier tema casual que se nos ocurriera y nos fuimos conociendo poco a poco.

Ella se llamaba Georgette, me dijo que estaba con sus amigas celebrando algo, pero no me especificó qué, le daba un poco de pena.

Pasaron varios minutos más y pedimos más cervezas, sus amigas se habían alejado un poco, bailando cerca del escenario, yo obviamente aproveché para acercarme más a ella lo suficiente para poder oler su perfume, algo dulce y floral mezclado con el humo del local.

—y…entonces…que celebran?

Le pregunté.

Ella bajó la mirada un segundo, luego me miró de frente, sonriendo de lado mirando a sus amigas quienes nos veían de lejos.

—mi cumpleaños, hoy cumplo diecinueve

—feliz cumpleaños, entonces

levanté mi cerveza.

—qué se le regala a una chica de diecinueve en un bar de rock?

—no sé…compañía?

Después de eso yo sentí que el ambiente había cambiado, empecé a notar cómo se mordía el labio inferior cuando yo hablaba, cómo su cuerpo se inclinaba ligeramente hacia el mío.

Le dije que tenía unos ojos intensos, ella respondió que yo tenía una linda chaqueta mientras recorría mi hombro con su dedo.

El flirteo se instaló sin esfuerzo, yo ñe toqué el brazo al reírnos de algo, y ella no se apartó, al contrario se me acercó más, después le rozé la cintura al pasar por detrás de ella para pedir otra ronda con la excusa de que la bartender no me escuchaba desde donde estaba.

En cierto punto de la conversación me dijo

—eres atrevido

—solo si te gusta

Le contesté

Ella se acercó más y me tocó la pierna, yo ví eso como la señal definitiva, nuestras caras estaban a centímetros y lo único que veía eran sus labios, así que me incliné y la besé.

No fue un beso suave, fue un beso profundo con lengua al que ella se entregó totalmente.

Podía sentir como su mano subió a mi nuca y me jaló más cerca, yo estaba extasiado, el sabor de la cerveza y su perfume se mezclaron, besé su cuello justo debajo de la oreja y sentí cómo la chica se estremecía, mis manos bajaron a su cintura y luego a su trasero apretándolo con firmeza.

La chica empujó su cuerpo contra el mío y aunque no quería verme precoz la excitación hizo que se me pusiera dura al rozar su vientre.

—carajo…

Susurró mientras nos besábamos.

Poco después nos fuimos de la barra y nos acomodamos en un sillón que estaba en la segunda planta del bar donde continuamos besándonos subiendo de nivel cada vez más y más.

Por puro instinto mi mano se metió bajo su camiseta subiendo por su espalda hasta el broche de su brasier, ella por su parte me acarició por encima del pantalón sintiendo lo duro que estaba.

—no puedo más aquí

Me dijo al oído y yo asentí respirando agitado.

—Vamos a un hotel.

Sugerí

Ella asintió con la cabeza, se separó un momento y fue hacia dónde estaban sus amigas, les dijo algo al oído y se despidió con abrazos rápidos. Una de ellas le gritó algo como “cuídate!” o…algo así mientras reían, la chica regresó conmigo y me tomó de la mano para ya salir del bar.

La llevé a un hotel que estaba a tres cuadras del bar, entrando a recepción pedí una habitación, subimos las escaleras muy impacientes mientras nos manoseabamos, recuerdo que mis manos estaban debajo de su camiseta, tocándole los pechos por encima del sujetador y ella jadeaba contra mi boca.

Cuando por fin entramos a la habitación cerré la puerta con el pie y empujé a Georgette suavemente contra la pared, comencé a besarla del cuello para abajo.

Bajé el cierre de su jean y metí la mano dentro, por encima de la braga, estaba mojada, deslicé un dedo bajo la tela y la toqué directamente, sintiendo lo resbaladizo de su coño.

—Mmm… aaaaah asi

Me susurró

La llevé a la cama y la desnudé con calma por qué era la primera vez que estaba con alguien menor y no queria ser tan brusco.

Primero le quité la camiseta, luego su brasier dejando sus tetas libres…

Recuerdo bien era imagen, eran firmes, de pezones rosados y duros parecía como si tuviera frío, se las chupé una por una lamiendo alrededor y mordiendo suavemente mientras ella arqueaba la espalda.

Después le quité los jeans y la braga, ahí la contemplé desnuda, con el cabello negro esparcido sobre la almohada y las piernas ligeramente abiertas.

Y ahora sí yo también me quité la ropa, cuando ya estaba listo me arrodillé entre sus piernas y comencé a lamerle el coño, chupé su clítoris con suavidad, circulando la lengua mientras Ella gemía y me agarraba del pelo para después pedirme más.

Unos minutos después metí dos dedo dentro de ella y sentí cómo se le apretada el coño alrededor de ellos.

Cuando vi que ella ya estaba bien estimulada decidí que ya era hora, así que me subí sobre ella y froté la cabeza de mi pene en su vagina, entré despacio, se sentía apretada y caliente, y se abrió poco a poco alrededor de mí, se la metí lento y me quedé quieto un momento, disfrutando de la sensación de tenerla completamente adentro de ella.

—puta madre te sientes increíble

Le dije, besándola

Empecé a moverme con calma, le dí embestidas largas y profundas mientras la miraba a los ojos, le acaricié el pecho y le besé el cuello, ella gemía suavecito, enganchando las piernas a mi cintura aferrándose.

Después de unos minutos pasó algo que me sacó un poco de onda, como ya había mencionado antes, era la primera vez que estaba con juna chica menor que yo, así que asumí que por ser menor tenía que tratarla con más delicadeza a comparación de cuando cogía con mujeres mayores, pero Georgette me agarró la cara con las dos manos y me ordenó que le diera más fuerte con una voz baja pero firme

—quiero que me trates rudo, no seas delicado conmigo, fóllame como si quisieras romperme

Esas fueron sus palabras y algo se activó dentro de mí, tenía vía libre, así que saqué mi verga casi por completo y la clavé de un solo golpe, fuerte, ella gritó de placer, agarré sus muñecas, se las fijé por encima de la cabeza con una mano y con la otra le apreté una teta.

Empecé a follarla con fuerza, dándole embestidas rápidas y profundas que daban la sensación de que la cama golpeaba contra la pared.

—aaaaaah así…, así

gemía ella

Después, le di la vuelta de un manotazo, la puse de rodillas con el culo en alto, me di una nalgada fuerte , dejando la marca roja de mi mano, luego otra y otra más.

Ella jadeó y empujó el culo hacia atrás, me agarré de sus caderas y la penetré de un empujón seco, carajo empecé a follarla sin piedad, la tomé del cabello haciéndola arquear la espalda.

—te gusta que te folle así, perra?

le dije al oído

—Sí… aaaaahh más duro… rómpeme…

La follé más fuerte, le puse dos dedos en su boca y ella los chupó con ganas mientras yo la penetraba, luego le di otra nalgada fuerte y sentí cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga, la saqué, la volteé otra vez y le abrí las piernas, me acomodé arriba de ella y la penetré otra vez, esta vez mirándola a la cara mientras la rompía como ella me lo pidió.

Le escupí en la boca y ella la abrió para recibirlo, le di una bofetada en la mejilla, ella gimió y luego la besé intensamente, mis manos le apretaban el cuello con cuidado, sin cortarle del todo el aire, solo lo suficiente para que sus ojos mostraran placer, la follé más rápido y más duro, ella gritó cuando se corrió, su coño contrayéndose con fuerza alrededor de mí, empapándome, pero no me detuve, al contrario eso me motivó más, era la segunda vez que me pasaba y seguí follándola mientras ella gemía y gemía mientras rasguñaba mi espalda, yo me dejé llevar, le mordí el hombro, le chupé el cuello dejando marcas, le dije cosas sucias al oído mientras la embestía sin piedad y ella me agradecía.

Varios minutos después cuando sentí que ya iba a correrme se la saqué, estando encima de la me arrodillé sobre su pecho y le metí la polla en la boca, me gusta mucho hacer eso.

Ella tomó mi pene con ganas chupándolo profundamente mientras yo la sujetaba del pelo y le follaba la cara, llegué hasta el fondo de su garganta y la sostuve ahí un segundo, sintiendo cómo se atragantaba, cuando finalmente me corrí la solté, sacó mucha saliva mezclada con mi semen que escurría desde su boca hasta mi verga, ella se lamió los labios, yo me desplomé a su lado respirando agitado y ella se fué al baño a limpiarse, cuando regresó a la cama se giró hacia mí, todavía temblando de las piernas, y me besó muy contenta.

—eso fue el mejor regalo de cumpleaños que me han dado.

Y… contrastando un poco con lo que acabábamos de hacer nos abrazamos y nos quedamos dormidos.

Tiempo después nos hicimos pareja y duramos un par de meses cogiendo igual de intenso que la primera vez.

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Aiden
Aiden

Solo soy un chico que quiere plasmar sus fantasías (y...algunas anécdotas reales) en relatos

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