Relatos Eroticos Nuevos Cada Día

Lee los mejores cuentos XXX de fantasía, pasión y deseo. Publicamos relatos calientes gratis cada día.

Una amistad excitante (II)

Luego de esa noche, nuestra relación cambia radicalmente, el solo hecho de pensar en él, hacia estremecerme. Cuando nos veíamos, la tensión entre nosotros era increíble. Pasamos una semana sin acercarnos más de unos metros, viéndonos con los amigos o…

La siesta inolvidable

A pesar del aire acondicionado de la camioneta, el calor de la siesta mendocina se hacía sentir. Treinta y ocho grados a la sombra y el aire totalmente en calma. A alguien se le había ocurrido realizar una consulta profesional…

En el metro de Madrid

Mi nombre es Olga y tengo 18 años os voy a contar lo que me ocurrió un día normal temprano en el metro de Madrid. Quiero empezar diciendo que soy morena de ojos negros piel ligeramente oscura mido 1,65 cuerpo…

Ossimmush en Benidorm

Nunca podré olvidar aquellos cuatro días de finales de junio en los que, por aquel entonces, mi chica me invitó a un apartamento de sus padres en Benidorm. Habíamos acabado los exámenes, y buscábamos algún descanso que recompensara tanta hora…

Sexo a domicilio

A mis 22 años no he parado de follar. A veces pienso que soy ninfómana pero si es así, la verdad es que no me importa mucho pues si eso significa gozar como lo estoy haciendo, bienvenida sea la ninfomanía.…

Un viaje diferente

Era una mañana común y corriente, de esas que comienzan con mucho fresco y con poco movimiento en Buenos Aires de otoño, lentamente me fui despertando y miré para mi costado y note que Marcos ya se había levantado e…

Mi primer trío

Hacía media hora que mi celular había vibrado al contestar una voz familiar como si el vehículo se manejara solo se dirigió rápidamente a su destino sólo 20 minutos me separaban ahora de aquella casa gracias a ese funcional paso…

Ginecóloga lesbi

Hacía días que sentía un escozor en mi zona vaginal. Al comienzo no le di importancia, pero poco a poco me preocupé porque en todo momento, incluso dormida, sentía ese ardor que sólo calmaba cuando ponía mi mano sobre mis…

Juegos con la videocámara (I)

Tras cinco años de casados, Isabel y yo nos habíamos convertido, sin darnos cuenta, en una pareja monótona. Nuestros encuentros sexuales resultaban ser bastante rutinarios. En varias ocasiones le había comentado sobre esto, pero no hallábamos manera de darle chispa…