Mi amigo el gordo – I, II, III
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Mi historia es de algo que pasó realmente. Me llamo Santiago y mi esposa Noemí, ella la protagonista, es una morocha de pelo ondulado largo, lindas tetas y una cola manzanita que llama mucho la atención.
Dicha tarde quería hacer una broma diciendo que debía confesar que cuando la conocí no fui yo quien la tocaba, sino un tipo que estaba a nuestro lado. Parecía que la había cambiado a modo puta. Siempre tuvimos buen sexo, pero ahora se superó, así que no le dije que era mentira.
Una tarde, mientras trabajaba, me llega un mensaje de mi amigo Marcelo, un gordo policía de unos 60 años aproximadamente, que había discutido con su mujer y necesitaba salir de su casa unos días. Me pidió si lo ayudaba. Como nosotros tenemos una pieza de más, le dije que sí, pero no le consulté a mi esposa. Gran error: a ella ni le gustaba, decía que era un baboso que cuando podía le miraba los pechos y la cola.
Pero ya había dicho que sí. Esa noche llega y la saluda con un beso en la comisaría de su boca. En la semana todo transcurrió con algunas quejas porque Noemí me dijo que sintió que la espiaba cuando se cambiaba, que le miraba el culo sin disimulo y las tetas. Sin olvidar que antes ella andaba en ropa interior y ahora no podía.
A fin de mes estábamos tomando algo los tres en la noche, mientras picábamos algo. Cuando se me ocurrió preguntarle hasta cuándo se quedaba, él responde que unos días más. Respondiendo con otro, “¿por qué?”. Para saber, le respondo. Aparte, que mi esposa solía andar en ropa interior y ahora no puede. “¿A vos te jode que lo haga?”. Parecía un lobo respondiendo que no, para nada, al contrario. Miro a mi esposa que estaba colorada de vergüenza y le digo: “Viste, está todo arreglado”. Haciendo que no sabía que no tenía corpiño, le saco la remera dejando sus lindas tetas a la vista de mi amigo. Ella me grita “¿qué haces?” y se tapa. Respondiendo: “Bueno, ahora sabe que sos una putita”. Parecía que había largado un lobo en un gallinero. Le agarro las manos a mi esposa y él le chupa las tetas. Ella al principio se resiste un poco y no lo deja besarla, pero pronto cede con entusiasmo ante el placer.
Prácticamente lo vi disfrutar como loco. Le fue sacando la ropa con su ayuda juguetona y en unos minutos la tenía arrodillada tomándolo de los pelos para que le chupe la pija. La fue poniendo de todas las maneras y donde quería. A todo esto Noemí ya se entregaba por completo, gimiendo de placer. Hasta que en un momento la deja de espaldas a él, toma sus nalgas y la apoya sobre la mesa. Le empieza a chupar el culo y ella pega un alarido de gusto. Él había metido un dedo. Ella gemía “sí, pero hazlo por ahí con cuidado”. Marcelo era un petiso barbudo y su pija era normal en lo largo pero gorda. Pega otro alarido de placer y seguía pidiendo más, lo que hacía que Marcelo disfrutara aún más.
En un momento se pone detrás de ella y apoya la punta de su pene en ese lindo agujero. Empieza a empujar despacio y mi esposa jadea de excitación, moviéndose para recibirlo. Él empuja con placer al verla disfrutar, mientras le dice “ahora sí sos mi puta”. Estuvo así un gran rato. Ella llegó a venirse dos veces. Cuando de repente sale de ella, se para enfrente, ella abre la boca con ganas y recibe la gran cantidad de leche, tragándola toda. Luego hice lo mismo yo, que no daba más. El culo de mi mujer aún no se había cerrado y estaba con la boca y cara llena de leche. Él la había filmado con su consentimiento y le hizo decir que era su puta, lo que quedó registrado.
En la semana ella ya andaba en ropa interior y a veces en topless a pedido de él. Dos veces en la semana me masturbé escuchando cómo la cogía y ella gritaba de placer. Marcelo sigue en casa disfrutando de ese festín.
PARTE II
Desde ese día que Marcelo se quedó en casa se la empezó a coger a Noemi, cabe aclarar que es divina, morocha pelo ondulado negro, lindos pechos y colita manzanita chiquita.
Muchas veces ella se quedaba a dormir con el, asi que yo llegaba y dormía solo sin drama.
Un día llegó y ella estaba con Marcelo y un viejo del barrio, el le debía plata y cambio la deuda por dejarla comer.
Al llegar Marcelo me mira y me cuenta, al momento que me dice espero no te moleste, ella estaba arrodillada delante del sillón donde estaba el viejo sentado mientras ella le comia la pija, el tipo me mira y dice flor de putita tienen y la toma del pelo y la besa, algo que ella intenta evitar pero el viejo sabua domarla bien, ya hasta le hizo decir que era su puta.
Al rato la lleva a la cama, a los empujones ya que ella no queria, el tipo le arranco la tanga y se la puso en su bolsillo, la puso a mi esposa boca abajo y metió su lengua en el agujero del culito de Noemi, ella gritaba que no, ya sabía lo que el viejo pretendia y así fue, una vez mojada bien el viejo puso su glande en la colita de ella y la hizo gritar como toda una puta, el viejo violaba ese culito sin compasión.
Después de un rato saco su gran trozo de mi mujer y se la metio en la boca largando un gran chorro de líquido blanco. Ella rendida como sabiendo lo que el tipo quería no dejo caer ni una gota. Después de un ratito el viejo salió de la habitación lo miro a Marcelo y le dice, ya tenes todo pago, muy buena puta, cuando quieras podes endeudarte de vuelta y se fue, mi esposa se habia quedado acostada, saboreando la leche y con el culito dolorido pero sin quejarse.
PARTE III
Hola ya mas o menos conocen a Marcelo mi amigo, tipo patacón desarranchado y gordo, a mi esposa Noemi, petiza, pelo ondulado, lindas tetas, delgada, y culito manzanita.
Recordemos que ya había estado ella con Marcelo cuando el se había quedado un tiempo que era la putita de los dos, bueno desde entonces ella suele andar por la casa a veces en ropa interior algo que siempre hacía pero de vez en cuando solo en tanga, a pedido de Marcelo.
Es asi que un día ella llega de trabajar , prepara unas empanadas, cuando recibe un mensaje de Marcelo que la espero en tanga, asi que se dispuso a bañarse, depilarse porque el se lo pedía, y terminar de cocinar, ya estaba todo listo cuando llega Marcelo mi esposa no lo escucha pero mas o menos sabían que no faltaba mucho y unos minutos mas tarde llegaría yo, ella sale en tanga con sus hermosos pechos a la vista y en la mano la bandeja de empanadas, al llegar al comedor, o sorpresa, Marcelo estaba ahí, pero este no estaba solo, estaba Raul el verdulero, oriundo de Bolivia petizo barrigón y de unos 60 años, al verla a mi esposa así, se le pusieron los ojos como lobo ambriento, cabe aclarar que a mi esposa no le caia bien, decía que era un baboso que siempre le miraba su culito y que cuando podia la rosaba, con la escusa de no tener lugar para pasar.
Mi esposa con las manos ocupada no pudo taparse al mismo tiempo que le reclamo porque no le dijo que no estaba solo. Marcelo toma la bandeja y la deja en la mesa al tiempo que agarra a mi mujer y la besa, diciendo a la vez que diga quien es ella. Al principio fue un silencio por parte de Noemi pero el volvió a tirar del pelo y meter un chirlo qué hizo resonar los pachetes del culo, después de un quejido de ella, dijo la frase que quería oír Marcelo ( soy tu puta). Raul comenzó a reír mientras decía, ya sabía que eras una zorrita.
Al mismo tiempo que se arrimo para besaría, algo que mi esposa se resistía, Raul lo mira a Marcelo y le dice bueno con esta puta me vas a pagar? A lo que Marcelo dice si, pero cógela en la otra pieza, osea la nuestra, ella empieza a gritar que no, ese no era el arreglo, Marcelo ni lerdo ni perezoso le dice vos sos mi puta,te callas.
Raul la toma de los pelos y ahora logra besaría, mientras le decías como te voy a disfrutar al tiempo que le pega un chirlo que hace hacer un brinco al mismo tiempo que exclama un hay mi esposa. Marcelo dice dale viejo pero para que no vengas con cuento lo vamos a documentar y saca una cámara, Noemi vuelve a decir eso no y el viejo le arranca la tanga y la empieza a chupar toda no le alcanzaba las manos a Noemi para frenarlo pero el viejo ya la violaba con su lengua, ya exausta no se resiste mas y el viejo le pone su tremendo pedazo en la boca, Noemi empieza a chupar como toda una puta, el viejo contento decía como te gusta chupar que puta que sos, Marcelo se divertia grabando y sacando foto, al momento que llego, y veo el espetáculo Noemi tenía la pija del viejo en la boca, le agarraba los huevos, y el metía sus dedos en los agujeros de ella.
Raul al verme me mira y se ríe, mientras decia que linda puta tenes chupa bien, yo estaba sorprendido pero no dije nada, ella tal vez pensó que yo los frenarla, pero no fue así, ahora el viejo se tiro encima y buscaba besaría, lo que ella se negaba y el viejo la obligó.
Ya el viejo no aguantaba mas, si que la penetro y la hacia gritar, el viejo reía mientras decía como te voy a disfrutar, ella gritaba, jadeaba, no pudo aguantar, ella pega un gemido qué nos hizo asustar, habia tenido el orgasmo mas lindo de su vida, avergonzada por lo ocurrido y el verdulero feliz decide tomar su mas buscado premio, la gira poniendo boca abajo, y el culito a merce del viejo, quien le echo saliva y la clavo. Ella gritaba que saliera pero el la violo, pegaba unos alarido de placer que jamás se iba olvidar después de unos minutos sale de ella, le pone tremendo pito en la boca de Noemi y obliga a chupar, lo que hizo que le llenará de leche la boca ella se pudo ver disfrutar de echo, ya había terminado y no paraba de chupar. A todo esto Marcelo se había masturbado, lo mismo hice yo. El viejo se cambió, le dice a Marcelo esta todo pago, besa a Noemi y se fue, lo mismo hace Marcelo.
Noemi queda tendida en la cama mientras me decía perdón. Esa noche nos bañamos e hicimos el amor como nunca antes, ella evita ir a la verduleria aunque a veces cuando va el, hace recordar la buena culeada le pego.

Sigue escribir sobre tu mujer
Si si en breve hago otro relato
También tienes fotos de tu mujer?
Si pero esa no las comparto, no dijiste que te pareció lo que escribí
Me gusto tu relato pero escribe con mas detalos
Espero que tendras otro relato para contarlo
Y los fotos y video que a hecho Marcelo con elios?