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mi putita vecina jessica y el conserje parte 1

Que tal amigos una vez mas soy Jack, platicandoles las historias de mis ricas vecinas piritas, en esta ocacion les compartiré una experiencia que me confeso Jessica mi Rica vecina de 16 años. Jessica estudiaba en una otros de paga muy conocida aquí en Guadalajara, el uniforme era una falda escosesa, azul y rojo, blusa Blanca y suéter azul marino, ella se veía muy sexy como la e descrito varias veses, es delgada de buen cuerpo tetas y culo pequeño pero redondas y firmes, linda de cara y cabellos oscuro y ondulado, de 1.60 de estatura toda una nena, bueno, como saben Jessica es muy caliente y le editan los hombres mayores. Jessica saliendo de el baño de niñas se encontró con Don Octavio el conserje de la otros un señor de unos 50 años, bonachón, delgado, cabello canoso, ya tenia varios años trabajando en la prepa, -Hola Don Octavio, buenos días, como esta?- saludo Jessica alegremente, -muy bien señorita gracias y usted?- -bien gracias, señor, usted tan bonachón como siempre-, – y usted tan linda señorita,- respondió el sr. – gracias Don Octavio gusto en saludarlo cuídese- – usted también señorita-, a Jessica le daba ternura el buen señor, le recordaba al abuelo que tubo. En el receso Jessica platicaba con su compañera Natali, -ya te vi platicando muy contenta con el conserje Jessica, que ya también te lo quieres Hechar, no es muy viejito?- pregunto Natali, – hay no seas menza como crees!? Si lo veo como un abuelito,- -pues conosiendote no le extrañaría que terminaras cojiendo con el,- le dijo Natali segura de sus palabras, – hay que menza estas pero bueno- el resto de la tarde Jessica se quedo pensando en las palabras de su amiga, realmente terminaría acostándose con el Don?.Al siguiente día Jessica saludo como de costumbre al conserje, pero con la diferencia que las palabras de su amiga daban vueltas en su cabezas y el morbo la empezó a invadir. En medio de la clase Jessica pidió permiso para ir al baño, ella sabia que Don Octavio estaría barriendo los pasillos, cuando lo vio se le ocurrió fingir un tropiezo cerca del señor, -Haaaaay- con un pequeño grito cayo al suelo, el señor soltó la escoba para ayudar a la nena, -esta bien señorita no se lastimo?- pregunto preocupado el viejo conserje, – hay hay si Don Octavio me duele el tobillo- – le llamaré a la enfermera de la escuela espéreme- dijo el sr. – no no es necesario, ayúdeme a pararme,- lo que hiso el sr. Rápidamente, – esta bien le duele mucho?,- – hay si un poco, Don Octavio, esta cerca su cuarto de limpieza, me llevaría a reposar un rato?- – no creo que sea buena idea señorita,- – ande Don Octavio no se preocupe,- – esta bien señorita camine con cuidado,- el cuarto estaba a pocos metros, era un pequeño cuarto con artículos de limpieza y un camastro, una pequeña cama plegable, ya adentro el sr la ayudo a sentarse en el camastro a Jessica, – señorita no prefiere que la lleve a la enfermería?- – no Don Octavio estoy bien prefiero que usted me cuide le tengo mucha confianza,- – bueno señorita como guste, deje le reviso su pie-, don Octavio despacio le quito el zapato a Jessica y su luego la calseta, sobando su pie, – le duele señorita?- – mmm un poquito pero dígame sobando porfabor también me duele la pantorrilla me la puede sobar?- -mmmm si señorita- contesto nervioso el don, – que manos tan fuertes tiene don Octavio ya me siento mejor- dijo Jessica mientras el señor pasaba sus manos por su pantorrilla, – Don Octavio creo que también me lastime el muslo me soba porfa?- – señorita no creo que este bien eso-, – hay porfa don Octavio me duele- – esta bien- nervioso Don Octavio empezó a subir mas sus manos y empezó a sobar el muslo de Jessica, – hay que bien lo hace Don Octavio yo creo que era masajista verdad? – no señorita para nada, solo le daba masajes mi difunta esposa- – hay esa caída me lastimó mucho, ya se me acostaré aquí y usted me da un buen masaje como a su esposa,- – señorita no creo que este bien- – hay por favor Don Octavio me siento bien golpeada no me quiere ayudar?- – esta bien señorita pero solo un momento- -hay gracias Don Octavio que lindo es usted- dijo Jessica mientras se recostaba boca abajo en el viejo camastro, Don octavio empezó por las piernas de Jessica, acariciando sus pantorrillas, y muslos, luego le masajeó la espalda y cuello, – hay que bien lo hace pero también me duele la espalda baja, – esta bien señorita- masajeó la espalda y bajo poco a poco llagando a la parte baja de la espalda, siga bajando don Octavio lo hace muy bien, – pero señorita esta segura?- – si don Octavio continúe con confianza- don Octavio nervioso acaricio los muslos de Jessica y despacio subió casi hasta sus nalgas, despacio le subió la falda descubriendo su rico culo, con las manos temblorosas, se las puso en su redondo trasero y lo empezó a masagear, – hay que bien lo hace don Octavio no se detenga- empezaba a gemir Jessica, – bajeme los calzones para que lo haga mejor, – si si señorita- contestaba nervioso el señor hipnotizado por el rico culo de la nena, el lo hiso le bajo los calzones y le separaba y apretaba las nalgas, -que rico don Octavio continúe agarreme fuerte las nalgas,- Don Octavio se había perdido el el culo de la nena las masajeaba y apretaba lo mas que pudo, se las separaba viendo su anito, por fa metamela Don Octavio…. Contunuara

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