La burocracia, las directoras, el esposo y yo

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Soy un alto funcionario de Gobierno y en mi equipo la gran mayoría de los cargo de directores son mujeres.

Soy casado, con familia y me encantas la mujeres.

A mi equipo de trabajo los reúno todos días para evaluar los trabajos de un día anterior y proyectar las nuevas metas del día.

Yo les pedía a las directoras qué llegarán bien arregladas y con zapatillas, eso es fundamental.

Muchas de ellas entendieron el mensaje de inmediato y casi a diario 2 o 3 directoras llegan a pedir que les ayuda a ponerse las zapatillas y de paso un besitos en cada pie.

El día sábado cito a 2 directoras para evaluar la semana con todos sus detalles.

AL terminar de trabajar las empecé a acariciar, besar, agarrarle las nalgas y les fui quitando la ropa, para eso las llevé a un apartado en la oficina donde hay un sofá cama.

Les quité las tangas y empezaron a mamarme la verga, una de ellas le puso cemita al culito de la otra y ayudó a encaminar mi verga y se la puse en la entrada y se lo comió toda, solo decía así jefe metala, ay ay ay rico jefe dele que tope y se fueron turnando una cada rato estuvimos como 2 horas encerrados dándole duro.
Terminamos y salimos al despacho principal para terminar el trabajo.

En eso llegó el esposo de una de ellas, entró saludo y dijo los veo un poco sudados, le contesté, hicimos cosas malas, jajajajaja, jajajajaja, risas nerviosas lo invite a pazar al sofá cama y les dije a las dos, denle para que se calme, y fueron y le empiezan a dar calor, lo desnuda y se monta una de ellas y su mujer se monto en su cara para que se lo mamara.

Pero de ver dan ganas otra vez, ya tenía parada la verga nuevamente y entre y lo encuentro parado cojiendo me acerco lo toco y le eriza le ponen cremita en el culo y se lo meto yo al él y él a su mujer, que rica cojida en sábado, solo escuchaba que decía, rico, que gruesa, dale, empujanos, así sabroso, mmmmm rico papi dale. Y yo dándole duro, entraba y salía mi verga con una fuerza, incontrolable, bien para al terminar los 3 me la manaron para sacer lo último de leche qué quedaba.
Nos quedamos acostados en el sofá cama, ellas y él me acariciaba el pene, el cuerpo, besos de lengua, cachondos.

Teminamos,volvimos a salir al despacho principal y me dispuse a citar a otra directora que tiene unas caderas grandes, nalgona, morena, con unos pies muy bonitos, creo que saben deliciosos y que le traigo un chingo de ganas de cojerla, de llenarle los pies y las zapatillas de leche, le comenté que llegará a las 3 pm, a la oficina, tenía tiempo para recuperarme. Les cuento que pasó en la siguiente historia.

Sus comentarios por favor para ser mejor amante

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