Emma, una mujer madura, hermosa y exitante
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Amig@s, hoy fue un día extraordinario.
Hoy como todos los días, fuimos a trabajar a la oficina, un día lleno de retos, de adrenalina, de problemas, pero con capacidad resolvimos todos los problemas.
Salimos a las 16:00 horas de la oficina y nos dirijimos a la parada del colectivo, pues se me descompuso mi vehículo.
Lo llevé al taller y creo que va para varios días.
No muy acostumbrado a viajar en colectivo, pero es parte de.
AL subir al colectivo, vi a una señora de al rededor de 60 años, guapa, entrabas, gruesa, ojos negros grandes, tetas grandes.
Cruzamos miradas al subir al colectivo, la saludé y me contestó muy amable.
Me senté a su lado y le empecé a formar platica.
Empezó el viaje y con la compañía de Emma fue muy agradable, intercambiamos números de celular para estar en comunicación.
Emma, bajó antes que yo y nos despedimos con un beso en la mejilla, pero muy cerca de la boca.
Emma, viaja en esa ruta todos los días, por las mañanas y de regreso por la tarde.
Hemos viajado un par de días juntos y cada vez la amistad crece, a tal grado que ya nos despedimos de beso en la boca y hasta de lengua.
Hoy nos encontramos por la mañana y viajamos al centro de la Ciudad juntos y quedamos muy formalmente que por la tarde nos perderíamos un buen rato.
Emma tiene como 60 años, pero está hermosa, con tatas grandes, pronunciadas, con pezones grandes qué resaltan sobre la blusa.
La veo y mi pene quiere salir, se me pone dura, presiento que sabe cojer muy sabroso.
Salí de la oficina con ganas de ver a Emma, de ver sus tetotas, sus caderas gruesas, qué me exitan.
Nos encontramos en la parada, pedimos un DiDi y nos fuimos a un hotel.
Llegamos al hotel, nos empezamos a besar, le fui quitando el vestido, el brasier, nos quedamos desnudos y me empezó a mamar el pene, los huevos.
Se acostó y la empecé a mamar esas tetotas, a morderle los pezones grandes, cafecitos, subió sus piernas a mis hombros y se la deje ir hasta el fondo.
Emma, pedía que se la metiera con ritmo, me decía papito, dale, que sabrosa la tienes, ayyy siento que choca en el fondo, ayy ayyy, aay
Dale mi amor, lindo dale, que rico, me siento tu puta, así papi así, aayy.
Terminé en su culazo, ahí le deje todo el esperma, quedó vatido y nosotros agotados.
Me exitó mucho, como me fue limpiando toda la leche de mi pene.
Nos fuimos a bañar y ya estando enjabonadas se puso recargada sobre la pared y me invitó a que hiciéramos sexo anal.
Le metí la cabeza y se fue toda, sonaba delicioso ese culazo, gemia muy rico, pedía que no lo sacara, ayy papito que rico, ayy así papi sale.
Ayy que rico, dale papi, dale mi amor.
Yo, prendido de esas caderas dándole con todo, me vine dejando toda la leche en ese culazo por segunda vez.
Que delicias las mujeres maduras.
