El marido de mi cuñada Patri

Fui a casa de mi cuñada Patri para ver a su marido. Cuando me abrió subí y me dijo que su marido acababa de entrar al baño para darse una ducha. Le dije que lo esperaría y me invitó a pasar a la cocina.

Estaba preparando la comida. Entré tras ella fijándome en el hermoso trasero que tenía y empecé a tener pensamientos ?malos?. Llevaba una bata corta ligerita y no se marcaban ni el sujetador ni las bragas. Empecé a tener una erección. Le pedí un vaso de agua y me dijo que cogiera yo mismo el vaso. Estaba en el mueble delante de ella y al intentar cogerlo mi pene rozó su trasero. Se quedó quieta. Pero solo fue un instante. De pronto comenzó a mover su culo adelante y atrás, rozando mi polla. Me pegué a ella apretándola y agarrándole un pecho con mi mano izquierda mientras la derecha se dirigía a su entrepierna. Comprobé que no llevaba ropa interior y seguí acariciando su cuerpo. Se giró y empezamos a besarnos mientras yo seguía metiendo mis dedos por todos sus orificios. Me abrió el pantalón, sacó mi polla y comenzó a jugar con ella y con los huevos.

Se agachó y se la metió entera en la boca. Se la metía hasta la garganta. Le pedí que se cortase un poco o terminaría en su estómago. Me agaché junto a ella y volví a acariciar su peludo coño como si se lo rascase. Estaba completamente abierta así que no tuve problema en meter dos dedos juntos en su coño. Chorreaba de gusto. Desplacé mi mano hasta el agujero de su culo y metí un dedo de golpe hasta el fondo. Dio un pequeño grito. Nadie la oyó. El marido seguía bajo la ducha. La levanté y la hice apoyar en la mesa los codos. Me agaché tras ella, le separé las piernas y lamí su coño y su culo metiendo la lengua hasta donde podía. Me levanté y puse mi polla en la entrada de su coño. Le metí una servilleta en la boca, me agarré a sus caderas y de un golpe se la clavé entera. Me la follé hasta estar a punto de correrme. En eso me dí cuenta que encima de la mesa había un calabacín. Saqué mi polla de su coño y empecé a meterle el calabacín cada vez más hondo y más rápido. Me dijo que se iba a correr y le pedí que esperase un poco. Coloqué su mano sobre el calabacín aguantándolo y apunté con mi polla a su culo. Mojé su culo con mi saliva y puse mi capullo sobre su ojete. Apreté poco a poco y le fui entrando hasta tenerla toda dentro. Ella seguía meneando el calabacín y yo la enculaba cada vez más fuerte hasta que los dos nos corrimos como animales. Llené su culo con mi leche al mismo tiempo que ella se meaba todavía con mi polla en su culo. Fue una corrida salvaje. Apenas la sostenían sus piernas. Sacó el calabacín de su coño y lo enjuagó un poco. Estaba todo pringoso de sus jugos. Oímos como el agua dejaba de correr. Nos arreglamos un poco y me condujo al salón sirviéndome una cerveza. Su marido se sentó frente a mi. Por detrás de él pude ver como Patri se agachaba dejándome ver su coño chorreante y metiéndose dos dedos hasta el fondo para luego chuparlos uno a uno. Increíble su cara de puta. Ter miné de hablar con su marido y me marché si cabe más caliente que al principio. Tendría que volver a visitarla con más tranquilidad.

Autor: Emartimar

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