El despertar de mi vecinita

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Han pasado unos buenos meses de lo que pasó con mi vecinita de la colonia, la veo pasar y la morboseo, cuando tengo oportunidad le doy aventón y así, en ocasiones saludos a comer, le regalo detalles y así dentro del límite por la diferencia de edad.

Dentro de ese tiempo ella ha ido creciendo, se ha puesto más rica, su colita más formada y sus tetitas han crecido un poco más, tiene cuerpo de teen con 18 años raspando los 19, nos alejamos un poco para que ella probara algo más, sea algo acorde a su edad hasta que un día todo cambió y se hizo más zorrita.

Me buscó, me puso mensaje que si la podía pasar a recoger a la universidad a lo que accedí un poco más tarde porque andaba haciendo unas cosas y tenía que ver la manera de poder salir a esa hora.

Como es costumbre y sé que la veo, ya llevo preparado todo, algunos tragos, algo para pasarla rico, llegando con ella me sorprendió porque estaba muy sexy, traía un vestido que nunca se lo había visto bien pegadito, y como siempre unas sandalias que se le miran hermosos esos aretes y sus uñas de color blanco que me matan.

Al llegar en el carro me acerqué y lo traigo con buen polarizado para que no sepan, ella se subió y todo bien, cuando ya íbamos en el trayecto le marca el que es su novio, a lo que le empezó a reclamar que con quién se había subido y pleito, ella solo le dijo que era un Uber, que él la miró subirse adelante y ya sabrán, a lo que ella lo mandó a la chingada y le colgó, ya en el trayecto venía contándome sus anécdotas, que la verdad era difícil para ella pasarla rico con alguien de su edad, la verdad está enculada, la trato bien, la consiento pero en la cama la hago que sea una puta, saco el lado sucio de ella, a lo que le bajé el vestido y sorpresa mía, no traía brasier, se me puso duro, y eso me dijo ella, me encanta como me tratas pero me prende que me usas así, la verdad mi novio la tiene chica, 17 cm y delgada, ya intenté anal y vaginal a pelo con él pero no me gustó y contigo es diferente, desde que entras siento como me abres y tú me dejas llenísima, tu leche sabe rica la de él me dio asco, así me estuvo contando cosas en el trayecto a lo que le dije, entonces vamos a nuestro lugar y ella me dijo sí ya sabes necesito que me des una culeada rica, quiero que me dejes adolorida toda la semana.

Esta ocasión nos fuimos para el sector del mercado de abastos en un motel coqueto de Culiacán, llegando entramos al motel todo listo, jacuzzi snack y a lo que íbamos, ella estaba caliente, apenas le toqué la vagina y estaba húmeda, ella me bajó el pantalón y me la empezó a chupar como desesperada, y me decía es que lo hago con mi novio y la verdad me da hueva, oye chico, a ti te chupo todo el tronco y los huevos, tú usas mi garganta y la follas y la empecé a atragantar con mi pene, de tal manera que estaba toda mi verga en su boca, se la saqué y me la escupió y siguió, le dije ven voltéate y la puse de 69, me pegué a su vagina depilada y a chuparla, ya sé que le gusta, cómo chuparla y cómo hacerla venir, a lo que estábamos ambos en lo nuestro hasta que por fin me hizo squirt en la cara así rico y la seguía deseando y chupando y le decía, eres toda una puta, ahora lo disfrutas, pero al principio te quedabas sin moverte, ahora te mueves como loca y ella solo se reía, acto seguido, le puse acostada encima de mí y la penetré anal, como es chiquita, le puse sus pies en mis muslos y ella empezó a darse por su anito rico, solo sentía cómo entraba todo y ella se dejaba caer por completo, y en verdad disfruto cómo está su ano amoldado a mi verga, así le estuve dando un buen rato hasta que se cansó y se volteó para verme y besarme y la penetré por la vagina, súper húmeda, y temblando me decía te amo, amo cómo me coges, amo cómo me usas, amo todo de ti.

La empecé a follar por su vagina duro hasta adentro, ella ya no se mide y la puse de misionero, la tenía bien abierta y detonándola duro solo sentía cómo topaba y se le escapaban unos gemidos de dolor pero disfrutando hasta que me dijo, dame mi leche, préñame, y se la di hasta adentro de tu vagina, soy muy abundante de leche, eyaculo mucho siempre y cuando estoy muy caliente más, así que me salí para admirar su boquete de la vagina y ver mi leche escurrir, acto seguido, usé esa misma leche y lubriqué mi pene para penetrar su ano, ya anestesiado y decidido la seguí culeando de misionero pero anal, no paré de detonarla, la follé sin respeto, súper duro y profundo, solo sentía cómo me ponía las palmas en mi abdomen y me decía basta, ella gemía de dolor y me decía basta, a lo que le dije, eres una cabrona, ahora que ya te gusta la verga y probaste otra, te lo diste a pelo el culo y mi depósito, esto es por portarte mal, y la seguí follando mientras chupaba sus pies, y le decía, así te chupa ese cabrón, no creo que te deje tus hoyos así de abiertos, ni te deje escurriendo como yo, mientras la seguía follando ella solo decía ya basta por favor me duele y yo seguía dándole, eso te pasa por no decirme que te estaban usando, eres mía y lo sabes, tú misma lo dijiste, y me ponía más duro y la seguí follando, sin piedad dentro de su ano, hasta que por fin terminé dentro de su ano, bien abierto, lleno de leche y enrojecido, le dije eres mía, a lo que ella me dijo eres un cabrón, te tomaste en serio dejarme adolorida toda la semana, nos metimos a bañar y nos fuimos, la dejé cerca de su casa y le dije nos vemos luego.

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Catador-Nte
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