Noches en la habitación de mi hermana

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Éramos una familia de cinco, mis padres, mis dos hermanas, y yo. Mis hermanas son mayores que yo 8 y 9 años. El piso tiene 3 habitaciones, la de mis padres, la de mis hermanas y la mía, que por el día era una salita y por la noche recogía la mesa y las sillas y sacaba mi cama de un mueble.

Era verano y mi hermana menor se fue a pasar unos días con su novio al chalet de sus suegros. Yo, con alguna que otra oposición por parte de mi padre, los pude convencer para dormir en la cama de mi hermana menor y evitar tener que deshacer todos los días la salita, más que nada porque mi madre estaba mal de la espalda.

Por aquel entonces yo tenía 18 años y mi hermana mayor 27 años. Estaba un poco entradita en carnes, sin ser gorda, por lo que tenía buenas tetas y un delicioso culo, que me hipnotizaba con su movimiento al andar.

Llegó la noche de un Sábado, y mi hermana salió con su novio a pasar el día en la playa. Llegó pasadas las 22;00 hrs. Se duchó y se sentó con nosotros en el salón. Llevaba una camiseta larga, un poco por encima de las rodillas, de tirantas con un gran escote que casi podía ver sus hermosas tetas. Yo intentaba apartar la mirada, para que ms padres no se dieran cuenta. Después de cenar, mi hermana se acostó, pues estaba cansada del día de playa. Mis padres se acostaron también y yo me quedé a ver una peli. Cuando terminó la peli, me fui a acostar.

Cuando entré en la habitación, no pude apartar la mirada de mi hermana, pues estaba durmiendo boca arriba, en ropa interior debido a la calor. Se le notaban los pezones a través del sujetador, transparente, coronando dos aureolas rosadas, y un pequeño triángulo negro en su entrepierna, tapando un jugoso coño. Mi polla se puso a tono ante tan deliciosa visión.
Salí de la habitación, y comprobé que mis padres estaban dormidos. Volví a la de mi hermana y cerré la puerta tras de mí. Me acerqué a la cama de mi hermana y la observé durante unos minutos, iluminada por la luz de las farolas que entraba por la ventana.

Me incliné, y escuché como daba suaves ronquiditos, por lo que me animé y coloqué una de mis manos, suavemente, sobre su teta derecha, sin moverla. Al no obtener reacción, empecé a hacer suaves caricias, y notaba como sus pezón se iba poniendo duro. Coloque mi otra mano en la izquierda, haciendo lo mismo y notando como sus pezones se endurecían. Le bajé poco a poco el sujetador, pues era sin tirantas, dejando sus tetas desnudas. Se mantenían firmes sujetados por el sujetador bajo ellos. Seguí acariciándolas suavemente e inclinándome comencé a besarlas, luego jugar con mi lengua haciendo círculos siguiendo sus aureolas y dando suaves mordisquitos en sus pezones, hasta que los empecé a mamar, mientras acariciaba sus tetas. llegué a juntarlas y meterme los dos pezones a la vez en la boca. Mo hermana seguía sin reaccionar. Bajé mis manos y comencé a acariciar su coñito por encima de las braguitas, cogí el elástico y comencé a bajarlas hasta casi las rodillas, dejando su delicioso coño peludito a la vista. Me agaché y comencé a pasar mi lengua por sus labios vaginales, hasta llegar a su clítoris, Lo succioné y lamí durante un buen rato, Me saqué la polla y la rocé por su coño, sin llegar a meterla, hasta que me corrí en sus pelillos. Fui al servicio por un poco de papel higiénico para limpiarla. Despues de limpiarla, me quedé un rato observando a mi hermana desnuda. Le subí las braguitas y mientras la observaba, se cambió de postura colocándose de lado, de espaldas a mí. Esperé un poco y comencé a acariciarle el culo, bajé un poco las braguitas y dejé su culo desnudo. Lo acaricié y rocé un rato mi polla, como si me hiciera una cubana entre sus nalgas, se colocó boca abajo y de nuevo volví a acariciarlo, metiendo mi mano entre sus piernas y llegando a su coño, metiéndole un dedo. La sentí dar un pequeño gemido y me asusté, creyendo que se había despertado. Por suerte no fue así, volví a subirle las braguitas y me fui a dormir.

A la mañana siguiente todo transcurrió como si no hubiera pasado nada.

Todas las noches, repetía lo mismo, aunque una noche, que vino un poco tomada del cumpleaños de su cuñado, entre la borrachera y su sueño profundo, estando boca arriba, me coloqué encima de ella, y apunté con mi polla a la entrada de su coño, penetrándola suavemente, sintiendo como se dilataba su coño con cada centímetro que entraba, hasta que mis huevos chocaron con su piel. Comencé un suave bombeo, mientras mamaba de sus pechos indistintamente. Mi hermana de vez en cuando soltaba unos gemiditos, y en uno de ellos, sentí los espasmos y contracciones de su coño en mi polla, debido a un orgasmo, pero seguía dormida. Despues de un rato de bombeo, saqué mi polla y solté mi lechada en sus pechos. Los limpié con unos pañuelitos de papel, le di un beso en cada pezón y en el coño, le coloqué la ropa, y despues de observarla otro rato, noté mi polla fláccida y mojada de los jugos vaginales de mi hermana. Me limpié en el servicio, me vestí y me eché a dormir.

Esto lo repetía cada noche, aunque no la pude follar más por las posturas, hasta que regresó mi hermana y tuve que volver a mi habitación.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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