Mi suegra tras un accidente
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Estamos en la puerta del quirofano mi esposa y yo, mi suegra Ana acaba de tener un accidente de coche y mientras termina su intervención intento tranquilizar a Raquel pues es hija única y encima su padre murió hace poco de un cáncer.
Pasadas unas horas no llaman para entrar, vamos junto a la cama de mi suegra y aún está con la anestesia, Raquel la besa y va a hablar con el médico mientras yo observo todos los aparatos que tiene, me fijo que con esas batas de quirofano se le sale un pecho, al taparlo compruebo que es muy grande y caído, con pezon rosado pero exitantes para sus 63 años.
De vuelta a casa vemos que tiene fracturas por todo el cuerpo y decidimos traerla a casa unas semanas hasta que se pueda manejar sola .
En quince días recibe el alta y ya en casa la ponemos en la habitación libre pues nuestra hija trabaja en otra ciudad.
Mi esposa con su permiso de trabajo se encarga de bañar y asear a su madre y yo ayudo en lo que puedo, también ayudan las visitas de sus hermanas que recibimos .
Estoy muy salido pues no tenemos sexo desde antes del accidente, Raquel no quiere por tener a su madre cerca pero al final accede y siendo ella muy fuegos los ruidos y gémidos al final se escucharon bastante.
La vida sigue y mi esposa tiene que comenzar su trabajo, yo estando de baja médica ayudo en lo que desee mi suegra quedando el baño para mi hija en la noche,al no poder salir ella de su habitación y con tanta medicación tengo los días tranquilos,solo comidas y poco más.
Uno de los días no aguantaba más y me pidió ir urgente al baño,la cargué desde atrás como pude mientras mi polla rozaba sus nalgas con camisón fino,la verdad no quería que ese viaje acabase pues me dio morbo y encima se me puso dura.
Ella no dijo nada pero noté su cara blanca muy sonrojada pues es mujer de un solo hombre y muy antigua.
Al terminar hice la misma operación salvo que esta vez mis brazos y menos rozaban sus pechos,fui muy despacio diciendo que estaba agotado, para mi mayor agitación al acostarla vi sus dos pezones erectos como piedras.
Ahora todos los días iba al baño y cada vez más pegado y mis manos tocando sus pechos hacíamos la misma operación, y siempre sus pezones muy duros al final.
Cada vez hablamos cosas más íntimas, ella me ratificó que solo ha estado con su esposo y que este en la cama era algo egoísta pues nunca la hizo disfrutar y que jamás se había masturbado,también me dijo que cuando lo hacíamos escuchaba los gritos de Raquel y se alegraba que yo no fueses como su esposo .
Yo le hablé de mi y de todas mis relaciones sexuales y las de Raquel y riendo mucho se puso manos en la cabeza por nuestra apertura de mente.
Poco a poco le fueron retirando escayolas y con rehabilitación iba caminando ya sola,ella quería volver a su casa pero mi esposa no la dejaba hasta que un día llegó la hora de partir pues mi hija venía unos días por vacaciones y no teníamos más habitaciones, esa mañana me ofrecí a llevarla a su vivienda en mi auto teniendo que hacer noche pues era algo lejos.
Llegamos al atardecer y después de llamar ambos a Raquel nos dispusimos a cenar.
La cena era algo que compramos en el camino más unas botellas de vino que después fueron de ron que tenía guardado Ana desde hacía muchos años y ya contentos se disculpó para irse a la ducha y cambiarse pues había bastante calor.
En ese momento pensé en entrar fruto seguramente del alcohol pero también me di cuenta que necesidad teniendo una esposa la cual hago disfrutar como una loca y si tal vez me rechaza y se lo dice a Raquel me juego el matrimonio hasta que en un minuto ella entre risas me llamo, al pasar al baño vi que estaba en la ducha mientras con voz lenta y suave me pidió una toalla.
Me quedé quieto perplejo y más cuando abrió y me dijo que tal estaba ese cuerpo de mujer mayor, la miré un rato y dije que era una preciosidad y me encantaba verla desnuda.
Desnudate me dijo, ella me ayudo y cuando estaba sin ropa se puso de rodillas y empezó a comer mi polla sin parar y lo entendí todo, ella era una mujer educada para dar placer a un hombre, la chupaba de escándalo y parecía otra,se levantó y me llevo a la habitación.
Me la comió otro rato, yo estaba en la gloria pues no era costumbre que eso suceda,me invitó a entrar en ella en posición de misionero, entre despacio pero ya loco subí sus piernas a mis hombros y embesti lo más profundo y duro que podía, ella ahora daba pequeños gritos hasta que tomando su mano la lleve al clitoris, al principio no entendió y no quería pero al rato tomó el ritmo y ambos entramos en un morboso juego, yo Le daba según su ritmo de mano hasta que con gémidos como su hija se vino maravillosamente diciendo solo un siiiiiii grande y después muchas risas
En una situación similar ahora me tendría que terminar yo o como mucho correrme entre las tetas de las chicas pero mi suegra de manera generosa me la chupo otro rato mientras me corría dentro de su boca.
