Descubriendo los cuernos que me puso mi esposa – I, II
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Para iniciar les contaré que este relato es muy real porque forma parte de una terapia de desapego. Me atreví a escribir mi historia porque sé que muchas personas la han vivido y decidí soltar mi secreto por este medio. La experiencia vivida y relatada aquí, es en algún lugar de Colombia. Soy Hombre Profesional de 47 años mi nombre es Francisco y mi ex esposa, a quien llamaré Paula, (por respeto a ella no mencionaré su nombre real) tiene 10 años menos que yo. Ella ya había tenido un compañero o pareja antes de conocernos con quien tuvieron un hijo, cuando eso ella tenía 20 años y yo 30, nos conocimos cuando ella llegó a trabajar en la empresa donde yo era contador y ella secretaria o asistente del departamento de facturación, yo estaba comprometido con otra mujer y ella tenía su compañero, al principio todos la veíamos como el goce de los hombres, era muy atractiva y coqueta, conseguía lo que se proponía, coqueteaba para ahorrarse pasajes, almuerzos etc. era joven y divertida y eso la hacía más atractiva aún. Un día la sorprendimos (la cajera de la empresa y yo) en el archivo con uno de nuestros compañeros (el técnico) mientras él le manoseaba sus senos, nos vieron y se les dañó la escena, Paula salió avergonzada y casi no daba la cara, entre bromas dejamos el tema a un lado y las labores siguieron sin juzgar a nadie. Ese compañero de trabajo quedó perdido o atrapado en su encanto, se notaba su desespero por estar con Paula, pero ella trataba de alejarlo y no dejarse ver mucho a su lado. Pasaron los meses y Le asignaron labores para trabajar conmigo, nos quedábamos hasta tarde para entregar informes junto con otros compañeros, nos fuimos acercando por esas situaciones laborales y salíamos de vez en cuando a compartir una hamburguesa o un helado. Un día se nos ocurrió pedir cervezas porque estaba haciendo calor y ya eran más de las siete de la noche, lo que llevó a volvernos amantes y dejamos las parejas que cada uno teníamos, pasábamos muy bueno, nos divertíamos, gozábamos, paseamos, en fin. Formamos un hogar bonito y tuvimos dos hijos los dos y el tercero de Paula ya tenía el cual que se crío en nuestro hogar como un hijo más. Nos mudamos de ciudad por cuestiones de mi trabajo, se dedicó al hogar y yo dedicado al trabajo, ella me dijo que quería trabajar, le ayudé a buscar trabajo, pero en la ciudad eran pocas las oportunidades.
Los dos teníamos mucha confianza, compenetramos siempre, mientras hacíamos el amor dejábamos volar la imaginación, ella me contaba sus aventuras cuando era estudiante y pues eso me calentaba y fui descubriendo en mí, cosas que no había sentido, me excitaba escuchar sus aventuras y a ella le gustaba contármelas. Paula, aunque era joven y con buen recorrido en lo sexual no había experimentado la masturbación, esa parte la vino a descubrir o a explorar cuando nos hicimos amantes, muy al principio, ella decía que me lo agradecía porque era una parte que se había perdido por años.
Nos abrimos a un mundo divertido de secretos, ella me contó que en el colegio para pasar una materia tuvo que acostarse con el profesor de química, que era un viejo gordo con esposa, que dos veces lo hizo y pudo pasar la materia, me contaba con detalles de lo pequeño que lo tenía y que no había gozado nada, pero no se sentía sucia ni nada de eso. Al portero del colegio le sacó unos tenis costosos de marca todo por una noche de sexo, dice que el tipo se quedó dormido con el primer polvo de la noche y ahí mismo le dio sus tenis, era una chica loca decía, cuando me contaba sus aventuras se me ponía dura la verga y ella se daba cuenta que me gustaba y no la juzgaba, era libre para contarme lo que a nadie le había podido contar, yo sentía que ella me amaba y yo la amaba cada vez más. Una noche me contó que la vez que la sorprendimos en el archivo con el compañero de trabajo, (recuerdan?) ella tenía muchas ganas de tener sexo con el riesgo de ser descubierta pero que él no se animó, que esa vez se dejó meter los dedos varias veces para que él pudiera oler su vagina pero que no se animó a más, fue a él quien le dio susto, ella dice que se excitó mucho cuando mi compañera y yo los descubrimos que tuvo el pensamiento por un momento estar desnuda para los tres en ese rincón del archivo, pero las cosas no se podían dar, entonces mejor salió de ahí con la vergüenza a flor de piel.
Cada vez, cada noche nos compenetrábamos más, nos sentíamos muy unidos. Yo le contaba de mis fantasías y ella decía que sería bueno poder hacerlas entre los dos. Un día le conté que en mi juventud un par de vendedoras puerta a puerta pasaron por mi casa (la casa de mis padres) a ofrecer electrodomésticos a crédito y esas cosas y que yo aproveché que la casa estaba sola y quise cumplir una de mis fantasías que era estar desnudo ante varias mujeres desconocidas sin llegar a hacer nada, solo exhibirme y ya, y así lo hice, (me hice el dormido desnudo en la cama de la habitación que tenía ventana a la calle y mientras las observaba por el espejo del tocador que estaba de frente a mí, ellas miraban y volvían a mirar, y regresaron a tocar la puerta más duro para que les abriera y poder ofrecer su venta pero en realidad era para verme la cara, así lo hice me envolví en la toalla y les abrí, pero me hice el dormido trasnochado y se fueron sin insistir mucho) mientras le contaba eso, Paula estaba metiendo sus dedos en su vagina masturbándose de una manera tan sensual que aún tengo ese recuerdo de su cara de excitación.
Nos contábamos nuestros deseos, ella decía que quería que la acompañara a un bar donde hacen striptease y que yo le dijera al dueño al dueño del lugar que le permitiera a ella, mi esposa, hacer un baile en esas barras para otros hombres, desnudarse y ver como causaba excitación, ella tiene un cuerpo fenomenal. Le dije que teníamos que hacer eso un día. También me dijo que uno de sus deseos era poder ir a un lugar de dos habitaciones y ella tener sexo con otro hombre y yo con la esposa de ese otro hombre en habitaciones separadas con las puertas abiertas. A ella le encantaba que le vendara los ojos y así imaginarse otros cuerpos, ella le ponía mucha chispa a la relación.
PARTE II
Un día salió con una de mis hermana a una finca, los niños estaban pequeños y la tía los sacaba a pasear y Paula dijo que quería ir al rio que quedaba cerca a la casa, nadie la quiso acompañar entonces se fue sola, que estando bañándose vio a lo lejos un muchacho cortando leña y se acordó de mi locura de estar desnudo frente a esas vendedoras y ella quiso hacer lo mismo, se desnudó completamente para que le muchacho aquel la viera desde el otro lado, dice que fue tanta la calentura que le dio pesar ver a ese chico tratar de disimular y no poder alargar sus ojos para disfrutar del momento, que empezó a masturbarse sentada sobre una piedra grande, teniendo cuidado que por el camino que lleva a la finca no llegara nadie, Paula dijo que deseaba tanto que ese muchacho atravesara el rio y la penetrara como puta, pero el chico tal vez inmaduro se asustó y solo acertaba agacharse disimulando recoger leña mientras observaba aquella escena, ella tuvo su orgasmo, se vistió y regresó a la finca, al otro día en la mañana hicimos el amor tan delicioso mientras le escuchaba su historia sexi de la finca y el rio.
Todo marchaba bien, dijo que conmigo descubrió la libertad de pensamiento y decía que le encantaba como le acariciaba los senos, que nadie antes la había hecho sentir tan plena y le creía. nos compenetrábamos mucho incluso con solo mirarnos ya sabíamos lo que el otro pensaba, no solo en el sexo también en la educación de los muchachos. Un día muy tempano yo iba para el trabajo y ella estaba en pijama (dormía en pijama de bata sin calzones) justo llegó un muchacho a revisar de rutina la conexión del gas domiciliario que ya estaba programada; nos miramos y de una el morbo nos invadió a los dos, yo me despedí de beso y ella se quedó atendiendo al técnico, pero los niños no iban al colegio ese día. Toda la mañana estuve súper excitado en el trabajo pensando qué habría pasado, ni ella me escribió ni yo tampoco, para ponerle más morbo a la mañana.
Tuve que esperar hasta medio día para hablar del tema, fue genial escuchar de su boca la manera como sedujo al muchacho, no pasó nada más allá de tal vez causarle una erección, dijo. El no demoró mucho en su revisión, pero mientras hacía su trabajo ella le preguntaba alguna cosa con el pretexto de agacharse en posición de cuclillas y abrir las piernas «accidentalmente» para que viera su vulva de manera rápida. que lo hizo tres veces y las tres veces él como podía bajaba la mirada o hacia que no veía, los muchachos (mis hijos) jugaban en el corredor de la casa mientras todo eso pasaba, no pudo ir más allá. Le dije mientras me contaba que, si le hubiese gustado tener sexo con él, me dijo que sí, pero no por lo atractivo sino por la picardía que causaba. No pasó nada me dijo que si la amaba y le dije que claro que nada de esas cosas podía hacer que la dejara de amar porque la confianza era tan grande que nada podía separarnos.
Después de un tiempo y varias gestiones Paula encontró trabajo, después de varios años de actividad en casa, ingresó como empleada en una casa para jóvenes estudiantes de secundaria la cual era dirigida por dos curas de la parroquia. Ella estaba muy entusiasmada por su nuevo trabajo, le tocaba duro, pero valía la pena pues ya tenía sus propios ingresos. Uno de los curas, el más joven, al que llamaré Miguel, peruano, por cierto, que manejaba el presupuesto y dirigía la casa para los jóvenes estudiantes, se hizo nuestro amigo cercano, él fue muy amable con mis hijos, estaba atento a la familia y se ganó el cariño de todos en casa, ella un día lo invitó a almorzar y de repente noté que ella le miró el paquete al cura y se sonrió (estaba en un pantalón ajustado). El curita siguió con su amabilidad para toda la familia. Desde ahí todo empezó a cambiar, ella más desinteresada en la casa y conmigo, ya no hacíamos el amor seguido, ya no tenía tiempo para la familia.
Un día salimos de paseo en familia junto con los estudiantes de ese lugar y los curas, era como a una hora de la ciudad en una casa campestre, el cura peruano era un buen fotógrafo y a todo lado con su cámara y capturas de paisajes encantaba a la gente, observé que le tomaba muchas fotos a mi esposa de manera casual, o mientas caminábamos o sentada o corriendo, también al paisaje y a sus muchachos del hogar. De repente mientras caminábamos ella se clavó una espina en un pie, que le hizo sangrar bastante y le había atravesado la gema del segundo dedo del pie; como sangraba por el pinchazo, inmediatamente tomó la camioneta, ella se subió y la llevó al hospital del pueblo (una hora de camino) eso fue en la mañana, llegaron cuatro horas después con el pie vendado y con la curación que le hicieron, la llevó al hospital. Yo me quedé preocupado no por la herida de su pie, sino por la herida que ahora estaba empezando a abrirse en mi corazón, cuando llegaron todo fue normal para los demás menos para mí. Poco a poco me fue apartando de su vida. De repente un día apareció con una bicicleta todo terreno, nunca le quise preguntar cómo la había comprado, pero ya lo intuía. Así podía salir a hacer deporte en su bici nueva todas las tardes después de las seis. Al mes siguiente ya había cambiado la lavadora por una nueva de más capacidad, tampoco le pregunte por su origen…. CONTINUARÁ…

Tendriamos ella 19 y yo 25, y mas de 2 años de pareja, con el compromiso de contarnos todo, seria sabado en la tarde y en plenos preliminaries cuando me dice: tengo algo que contarte, ella acostada de frente y yo penetrandola pasivo apoyado en mis rodillas, y le pido que me cuente, me describio que estaba arreglado unos articles en el deposito,y el hijo del dueño se puso detras de ella se le pego y le hizo sentir que lo tenía parado y se retiro diciendole disculpa me tropece, resultó que mientras escuchaba, mi exitacion y morbo subio a 100% y sin haber hecho movimientos de entrada y salida de su vagina comencé a eyacular y sentir un orgasmo largo e intenso y le llene su vagina con mas semen que nunca, me agache a besarla y ambos descubrimos una fuente de enormes posibilidades de gozo sexual tanto para ella como para mi, derivo con el tiempo en mucho disfrute, … el hijo la penetro todos los jueves Durante meses y por ahi comenzó la locura de saborear las pruebas.
Si, es inexplicable la reacción que logra la adrenalina en el cuerpo cuando se confiesan experiencias prohibidas para muchos.
Hermoso relato !!! Soy hija de madre soltera. Durante el último tiempo que convivimos bajo un mismo techo. Me excitaba mucho, oír como ella gozaba con algún amigo.
Yo me masturbaba en mí pieza.
Y aún falta del relato completo lo más excitante.