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Esto no es nuevo. Yo ya sabía desde hace mucho tiempo que mis papás están metidos de lleno en ese rollo de los cuckold: que mi papá (51 años) se calienta de una forma absurda viendo cómo otro hombre se coge a mi mamá (49 años) y que él participa de distintas maneras, ya sea masturbándose, mirando de cerca o a veces metiéndose también. Eso para mí ya estaba clarísimo desde hace años. Un día escuché por accidente a mi papá hablando por teléfono con el “Bull”, acordando día, hora y lugar de la cita. La curiosidad me entró de golpe y desde entonces no pude dejar de pensar en eso. Por eso quise espiar el celular de mi papá, solo para ver si encontraba algo más concreto.
Cuando por fin logré entrar al celular vi chats, fotos y varios vídeos. Sin embargo, tengo la fuerte sospecha de que el hombre que se está cogiendo a mi mamá, con toda la aprobación y complicidad de mi papá, es ni más ni menos que mi padrino (52 años).
Y no es solo una corazonada tonta. En esos vídeos, el “Bull” que le está dando por todos lados a mi mamá tiene exactamente la misma forma de cuerpo, la misma complexión y la misma mano gruesa, peluda y grande que tiene mi padrino. La forma en que la agarra de la cintura, cómo se mueve, el ritmo que lleva… todo encaja demasiado. Además, nunca se grababan la cara, lo cual ahora tiene mucho más sentido.
Mi papá ahí, guardándose todo ese material en su propio celular, viéndolo una y otra vez como si fuera la mejor película porno de su vida. Se nota que le encanta, que le prende demasiado.
Desde ese día me quedó clarísimo por qué salen tanto y se tardan horas. Mi papá disfruta un montón y a mi mamá parece gustarle todavía más. Me ha dado mucha curiosidad volver a revisar el celular para ver si encuentro algo más, porque aquella vez no pude revisar todo con calma por el tiempo limitado que tuve.
Y si es verdad… entonces mi padrino está teniendo sexo con mi mamá con la total aprobación de mi papá. Y lo más morboso de todo es que esto me pone la verga dura. Me la jalo bien rico acordándome de todo lo que pude ver, imaginando más cosas (nada de incesto, eso no me llama la atención). Solo que esta situación se metió en mi cabeza y ahora me dan altas ganas de ser yo también un Bull de alguna pareja mayor que yo.
Me obsesiona la idea de convertirme en el Bull de una pareja madura. Imagino llegar a su casa, que el marido me abra la puerta con esa mezcla de nervios y excitación, presentarme a su esposa de 45 o 50 años y ver cómo ella me mira sabiendo exactamente lo que va a pasar. Me prende pensar en cómo el tipo se queda sentado o arrodillado cerca de la cama mientras yo me la cojo sin piedad, bien rico, bien profundo, escuchando cómo ella gime más fuerte y más puta que con él. Quiero agarrarla del pelo, ponerla en cuatro, darle nalgadas fuertes y que el marido me ruegue que se la coja más duro, que le deje la vagina bien abierta, chorreando y llena de leche. Me calienta imaginarlo masturbándose desesperado mientras yo se la como o se la meto hasta el fondo, pidiéndome que se la deje bien usada, marcada y saturada. Quiero ser ese Bull confiado, dominante y seguro que llega, se la coge rico rato, se corre adentro si quiere, se viste y se va dejando a la pareja más caliente y más unida que antes. Cada vez que recuerdo los vídeos de mi mamá y mi padrino, la verga se me pone dura otra vez y no puedo evitar imaginarme en ese mismo lugar… pero con otra pareja. Es una fantasía que se me metió muy profundo y ahora no se me quita.
