Con mis hijos de vacaciones
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Después de un año trabajando por fin llegan las ansiedad vacaciones y este año hacemos kilómetros con el vehículo y nos vamos a la playa.
Me llamo Rosa y tengo 44 años y de tanta dieta y gimnasio creo que sun mantengo el cuerpo muy bien, mis pechos siguen duros y sensibles en mi caso.
Vivo en familia numerosa ya que aparte de mi esposo tengo dos hijos, Sara de 20 que es muy bajita como yo pero con gran culo y Andrés de 18 que ya mide más que el padre y como me dice mi hija esta salido todo el día, también mis padres viven en casa.
Mi vida íntima es muy muy escasa y desde que están mis padres llevo pantalón y camiseta por la casa, algún día raro que estemos solos podemos jugar mi esposo y yo pero raro es que llegue al orgasmo, el sin embargo se corre muy rápido y creo que al igual que su hijo se toca en el baño pues cierra puerta con llaves.
El día de partir ya tuvimos problemas pues mis hijos están siempre de pelea y al ser menuda no quería ir sentada sobre su hermano cosa que respeté, ya de camino en una parada me subí yo sobre el pues íbamos muy incómodos.
Delante mi esposo y papá hablaban de sus cosas mientras detras intentamos dormir algo pues quedaba poco para llegar y se hacía de noche, ya algo dormida sentí como mi hijo se movía mientras colocaba su miembro en mis nalgas, lo noté duro pero no dije nada.
Al llegar al apartamento otra discusión pues era de tres habitaciones y solo una de cama grande, mi hija que ni hablar dormía con su hermano y este que igual, así hasta que el padre ya enfadado los envío a una habitación de dos camas separadas y nosotros en la de matrimonio mientras la sobrante para mis padres.
Estuvimos cenando en la terraza y bebiendo cervezas mientras mis hijos discutían sin parar en su habitación.
Pasado un buen rato todos nos fuimos a acostar pero yo quedé un rato sentada el la oscuridad de la terraza, llegaba el olor a el mar y no se escuchaba nada a lo lejos.
Al ir a dormir pasee por la terraza que tenía vistas a las tres habitaciones y con normal curiosidad miré por la de mi esposo el cual ya dormía con ventana abierta totalmente desnudo con su pene blandito y después observé a mis niños los cuales no estaban ni durmiendo ni discutiendo.
Mi hija en la cama solo con una camiseta, boca arriba ojos cerrados y cara desencajada, abajo sus piernas abiertas y su hermano con la cabeza comiendo su interior, yo no me lo podía creer pero supuse que era cosas de jóvenes adolescentes, al ratito de comer empieza a acelerar, ella toma su cabeza y aprieta fuertemente hasta que en convulsiones llega a un extasis increíble.
Respira un rato, mi hijo se acuesta y ella toma su polla y traga con gran decisión, me sorprende la dureza el grosor y tamaño del miembro de mi hijo hasta que Sara sin sacar su boca hace que Andrés se termine en ella, todo en silencio pero reconozco me exitaron ya que era como ver una película erotica.
Lo curioso es que ya en el desayuno estaban peleando, los dias pasaban y pude ver como cada noche se daban placer con sus bocas, algo inocente pero yo me encontraba entre dos aguas pues desearía tener esa edad y poder disfrutar de ambos.
En la playa mi hijo se olvidaba de su hermana y siempre jugaba conmigo rozando continuamente su dureza en mi culo y tocando las tetas sin vergüenza alguna, me ponía muy colorada y sofocada y yo mismo alguna vez con mi mano debajo del agua le apretaba su cosa gorda.
Uno de los días con su irreverencia mi hijo comentó a su hermana que la acompañe a una playa nudista que estaba algo lejos, Sara nego y dijo que era un salido ,mi esposo y mis padres rieron pero yo para que no fueses solo le dije que iríamos en el coche, enseguida al ver el panorama mi hija Sara también se apuntó pero los demás quedaron con la negativa.
Era mi primera vez que íbamos a esas playas y además también que me verían desnuda me daba bastante vergüenza.
Al llegar a la playa vimos que era maravillosa con sus grandes dunas ,nos ubicamos donde la mayoría de la gente, pude ver paseando a todos sin ropa con penes de varios tamaños y mujeres diversas .
Pasados 15 minutos ya estábamos como de toda la vida, miré de reojo a mi hijo pues es verdad que también en reposo la tenía enorme, Sara llamaba la atención por los pezones ya que eran muy grandes y afilados, en el agua y encima con grandes olas sentí varias veces el rabo entre mis piernas, y madre mía eso y el calor me estaba poniendo muy cachonda.
Pasadas unas horas paseamos desnudos entre las dunas por la parte trasera, al rato entre matorrales vimos a una mujer mayor de cuatro patas gimiendo mucho y un hombre joven dando por detras, era hipnotica la escena pues eramos mucha gente mirando, mis hijos también observaban pero no hablaban .
Más adelante había una pareja adulta, el sentado en la arena y ella de lado lamiendo la mayor polla que mis ojos hubiesen visto mientras dos hombres le comían el chocho a ella, me miraron a los ojos y ambos me llamaron con su mano,la mujer se acostó boca arriba e invitó a los hombres a penetrarla.
Miro a mis hijos que se les veía exitados, Andres la tenía súper empinada cuando Sara me toma de la mano y juntas vamos donde el hombre, jamás he sido infiel pero tenía que probar aquello, ambas nos ponemos de cuatro patas de rodillas frente al hombre a chuparlo, se notaba que mi hija ya tenía más practica porque se metía toda la cabeza en su boca, cuando me tocaba chapar a mi no quería acabar, era tan deliciosa y dura, la mujer junto a mi tenía las dos piernas en alto y la estaban empujando fuertemente, yo comía y otros hombres de pie se masturbaban, hasta que noté que detras mio se puso algo duro, una pequeña mirada y vi a mi hijo, otra mirada a mi hija y la respuesta fue un si.
Con destreza me abrió mis nalgas, yo estaba húmeda y el la clavó enseguida, no fue romántico, me estaba follando como un loco mientras Sara comía y la estaba viendo en posición, Andrés me empalaba y yo que hacía años no sentía polla y menos tan dura me corri toda entre gritos cuando observo a Sara subirse sobre ese potro y poco a poco se la fue metiendo, cuando lo logró subía y bajaba mientras gritaba, me hijo seguía, a la mujer que estaba a un metro ahora le estaba dando otro y entonces mi hijo se corrió y mi hija no paraba de moverse hasta que su cuerpo se derrumbó encima de ese hombre.
Ambas nos acostamos boca arriba sobre las dunas de arena muy caliente cuando un hombre me pidió permiso y primero Sara y después yo se lo conducimos, se puso a nuestro lado y masturbandose soltó todo encima de nosotras, vinieron varios y a algunos le permitimos tocar nuestros pechos hasta que ambas ya saciadas de placer fuimos al mar a limpiar todo ese día de perversión.
