Noche de verano: el roce de lo prohibido
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Hace varios años, (yo tenía 18 años y mi hermana 27 años), en el verano, como hacía calor donde vivimos, por las noches, sacábamos los colchones de las habitaciones, para dormir en el salón más fresquito, con el balcón abierto. Mi hermana siempre dormía en el medio, por lo que la tenía a mi disposición.
Una de esas noches, mi hermana dormía de lado, de espaldas a mi y con su culo en pompa, con una combinación transparente, y las braguitas semitransparentes. Cuando sentí que estaba roncando, me giré y coloqué mi polla entre sus nalgas. Al no ver reacción por su parte, poco a poco, con el pie, empecé a subirle la combinación lo suficiente para dejar su culo a la vista, tapado por la braguita y poco a poco con mi mano, comencé a bajarle la braguita, y yo mi bóxer, dejando mi polla entre sus nalgas. Ummmm, que excitación poder acariciarlo, y sentir el roce su piel en mi polla y en mis manos, mientras lo acariciaba suavemente.
Después de unos minutos tocando y masajeando su culito, me fui al servicio a masturbarme. Cuando volví, mi sorpresa fue aun mayor que cuando vi su culo, pues estaba boca arriba, y como le había bajado la braguita, su coñito peludito, estaba a mi vista, y con la combinación transparente, se le notaban los deliciosos pezones de sus grandes pechos. Me acerqué muy despacio y al notar que seguía dormida, poco a poco comencé a jugar con mis manos en sus pechos, dándole suaves masajes, luego los besé, chupé pasando mi lengua haciendo círculos siguiendo la circunferencia de sus aureolas y al sentir los pezones duros, los mamé a mi antojo, mientras metía mi mano en las braguita para acariciarle el coñito. Le terminé de bajar la braguita y separando sus labios vaginales, comencé a pasar mi lengua y a lamer su clítoris, mientras le metía un dedo en el coño. El pene se me puso como una estaca, y armándome de valor, me puse encima, colocando mis brazos a cada lado, para no aplastarla, y apunté con el glande a la entrada de su coñito, y poco a poco fui empujando, hasta que casi tenía la mitad de mi pene dentro. Era una dulce sensación notar como me oprimía la polla y el calorcito de su interior. Tras un rato bombeando, noté que me iba a correr y lo saqué, llenándole los pelitos de mi semen. Fui al baño y cogí una toallita para limpiarla.
Se dio la vuelta y se colocó de lado, de espaldas a mi y con su culo en pompa cerca de mi polla que estaba de nuevo casi dura.
Esperé un poco y apuntando a la entrada de su culo, comencé a empujar, metiéndole casi la mitad de mi polla, comenzando un mete y saca, hasta que sentí que me iba a correr, y le llené el culo soltando un gran chorro de semen. La saqué y le limpié con una toallita, que había traído previamente del servicio, los restos que se le escurrían, le recompuse la ropa como pude y me eché a dormir.
Sobre las 5:30 de la madrugada, me desperté, pues escuché a mi padre que iba al servicio. Cuando regresó a su habitación, miré a mi hermana y la escuché que roncaba. Estaba dándome la espalda, me incorporé y observé que la combinación se la había subido hasta medio culo, con el movimiento mientras dormía. Me giré de nuevo hacia mi hermana y comencé a terminar de subirla y dejar su culo desnudo, despues de bajar las braguitas…. Comencé a acariciarlo, llegando con mi dedo a rozar su coño e introducirlo… Ummm que sensación sentir el calorcito de su sexo. Luego me lo llevé a la boca para saborearlo. Como no reaccionaba, me bajé mis boxes y le puse mi pene entre los cachetes del culo, separando las nalgas y haciéndome una cubana con ellos. Había tenido el detalle de coger una servilleta de papel, y cuando noté que iba a eyacular, lo hice en la servilleta. Fui a la cocina a tirarla y a coger otra, por si acaso, y cuando volví, estaba boca arriba, con su coño a la vista…. No me pude aguantar y se lo empecé a lamer separando los labios vaginales y lamiendo desde la vulva hasta el clítoris, el cual succioné con mis labios e incorporándome, comencé a rozar mi polla por los labios vaginales y al llegar a la entrada del coño, poco a poco fui metiendo mi polla y realizando un mete y saca suave, mientras mamaba de sus tetas, hasta que cuando me iba a correr, lo saqué y solté todo en la servilleta. La volví a vestir y me eché a dormir, hasta que me despertaron para recoger los colchones.
