Placer son los amigos de mi marido
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Fue un sábado y llegaron a buscar a mi marido. Cuando estoy en la casa, o traigo una bata corta y transparente o estoy toda encuerada. Ese día traía mi bata, y abrí la puerta y me preguntaron por él. Les dije que todavía no llegaba y les pregunté que si querían pasar para esperarlo, y se metieron. Los pasé a la sala y cuando se sentaron les ofrecí algo de tomar, y me pidieron cerveza. Desde la sala se puede ver la cocina. Cuando abrí el refri, me agaché y se me vieron mis nalgotas y oí que silbaron. Cuando les di las cervezas, me pidieron que me sentara con ellos. Me senté enfrente, y cuando me senté, la bata se me subió casi hasta enseñar mi panochota y noté cómo se les ponía bien dura la verga a los tres, y seguimos platicando. Después uno de ellos se sentó a mi lado y empezó a tocarme las piernotas y empecé a calentarme.
Como vieron que no dije nada, después otro se sentó al otro lado mío y me mordía las chiches por encima de mi bata. Después los dos me mordían las chiches y el tercero se acercó, me abrió mis piernotas y me empezó a meterme los dedos en la panochota toda mojada, y dijo: “Miren a esta pinche puta, ya está bien caliente y queriendo verga”. Y se quitó el pantalón y me metió su vergota y yo les dije: “Siiiii qué ricooo quiero vergaaaaa cojanme como quisieran cojan como putaaaaa”. Después uno se acostó y otro dijo: “Móntalo puta, quiero ver ese culote tan rico que tienes”, y yo dije: “Siiiii papi lo que tú digas”. Y me ensarté la verga bien dura en mi panochota y me incliné para que me mordiera las chiches. Después otro atrás de mí me agarró por mi cintura y me metió la verga por mi culote. El tercero me quitó la bata y me puso a mamarle la verga. Así me tenían bien ensartada cuando se abrió la puerta y entró mi marido. Yo me saqué la verga de la boca y le dije, entre gemidos: “Hola amor, vinieron tus amigos y los estoy entreteniendo lo mejor que puedo”.
Y mi marido solo dijo: “Pinche putona me encantas”, y les dijo a sus amigos: “Sigan, cójansela que para eso es mi esposa puta, métanle toda la verga hasta que grite por puta”. Y sus amigos me cogieron más aprisa hasta que me llenaron mi culote, mi panochota y mi boca de mecos. Después de que los amigos de mi marido quedaron satisfechos, se fueron. Mi marido me veía escurriendo de mecos y me dijo: “Ahora es mi turno, cogerte por puta”. Y yo le dije que ya no quería, y me dice: “¿Cómo que no, puta?” y me da una cachetada y me voltea y me pone empinada y de una sola arremetida me mete su vergota por mi culote, y yo gimo y dice: “¿No que ya no querías verga, puta?” Me jala del pelo y eso hace que pare más mi culote y hace que me venga bien rico hasta que me llena de mecos mi culote también. Después me dice: “Hayyyy amor, me encanta que me dejes que te coja a fuerza, que te resistas”. Y le dije: “Ya sabes mi amor que yo siempre voy a ser tu puta y que también me gusta que me cojan a la fuerza”. Nos metimos a bañar y después nos dormimos.
