Ultimo polvo con mi hermana

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Tengo 54 años y mi hermana está a punto de cumplir los 63 años.

Fui de visita a su casa, pues hacia tiempo que no veía a mi hermana. Estábamos en la cocina, los dos solos, pues mi cuñado estaba trabajando. Mientras fumaba un cigarrillo, observaba el hermoso y delicioso culo de mi hermana, pues llevaba puesto un leggins tan ajustado que no dejaba nada a la imaginación, pues se le notaban los labios vaginales y su hermoso culo.

.- ¿Qué miras?… Preguntó mi hermana al darse cuenta.

.- Tu culo… Contesté.

.- ¿Qué le pasa a mi culo?… Preguntó.

.- Nada… Respondí, acercándome a ella… Que para tu edad aun está firme y me sigue volviendo loco.

Sin tiempo a que reaccionara, la agarré desde atrás por las caderas y la atraje hacia mí, colocando mi polla entre sus nalgas. Comencé a recorrer poco a poco su cuerpo de gordibuena, desde las caderas, subiendo por su torso hasta sus tetas, las cuales sobé por debajo de la camiseta. Luego bajé mis manos y tirando del elástico del leggins, le di la vuelta y apoyándola en la encimera, me arrodillé y coloqué mi cabeza entre sus piernas y comencé a besar su coño, ( Y ), y pasar mi lengua entre sus labios vaginales, hasta descubrir el clítoris, lamiéndolo y succionándolo hasta que recibí los flujos de su orgasmo.

Sin darle tiempo a que se recuperara, me levanté y sacándome la polla, y terminándole de quitar el leggins, dejándola totalmente desnuda de cintura para abajo, apunté a su entrada insertándola se un solo envite, haciéndola soltar un gemido y rodeándome con sus piernas. Mientras comenzaba el bombeo, le subí la camiseta y besaba sus tetas, ( . )( . ), lamia sus aureolas, haciendo círculos siguiendo el circulo de su contorno y chupando y mamando de sus pezones. Despues de un rato de bombeo, sentí como varios chorros de leche inundaban el coño de mi hermana, seguí con mi polla dentro y acariciando su clítoris, hasta que también llegó al orgasmo y mi polla salió fláccida con una mezcla de sus jugos y los míos.

Cuando se recuperó un poco, desnuda se dirigió al servicio a limpiarse los restos que le resbalaban por sus muslos. Cuando regresó, yo estaba apoyado en la encimera, fumando un cigarrillo, aun con mi polla fuera. Se acercó, me dio un beso, metiéndome la lengua, al que respondí con la mía, mientras ella agarraba mi polla y comenzaba a pajearme, luego se puso de rodillas y besando mi glande y lamiendo mi polla, se la metió en la boca. Que delicia sentir los labios de mi hermana subir y bajar por todo mi mástil, volviéndose a poner dura.

.- Ahora la quiero en mi culo… Comentó mi hermana, mientras se ponía de pie y se apoyaba de bruces en la encimera… Ábremelo como tú sabes.

La agarré de las caderas, escupí en el ojete y me ensalivé bien mi polla, para apuntando en su entrada, empujar poco a poco, hasta el fondo y comenzar un mete u saca suave, mientras jugaba con mis manos en sus tetas y ella se tocaba el coño. Volví a soltar varios chorros de leche que bañaron el interior de su culo, ( ! ) mientras ella llegaba a su tercer orgasmo.

Fuimos juntos al servicio y juntos nos lavamos el uno al otro. Nos tomamos un par de cervezas y nos despedimos con un apasionado beso.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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