Sintiéndose humillada y poseída

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Internet también vale para el sexo. Lo malo es que no sabes como es el que esta al otro lado… Mi nombre es Jaime. Cuento esto para todos aquellos internatuas que busquen algo mas en la red. Estoy casado con Laura, y llevamos un matrimonio pleno, sin hijos y plenamente sexual. Siempre buscamos aquel algo mas y somos bastante liberales en lo referente al sexo. Hemos tenido algunas experiencias con tríos, con mas o menos éxito, sin que lleguen a sustituir el verdadero amor que nos sentimos.

En nuestro continuo acceso a Internet, visualizamos un día en una pagina sexual un contacto de un tío, que buscaba sexo con chicas, solamente para hacer mamadas, evidentemente a el, pero con posibilidad de que estuviera presente el novio o marido, aunque aclaraba que solamente para mirar. Nos sonó raro, de esos contactos que se ven a miles, pero nos llamo la atención. ¿Queríamos realmente vivir esa experiencia?.Tras un montón de charla intentamos la experiencia y nos comunicamos con el contacto. Llego la respuesta y quedamos en el D.F. , en un determinado bar, aceptando las condiciones impuestas y dispuestos a ver que tal se nos iba a dar. Queríamos hacer una especie de juego, de ver que sentía yo al ver mamar a ella una poya que no fuera la mía, pero sin ataduras, sin follar, sin ser un trío que nos llevara mas lejos.

Nos vimos en un café, y resulto ser el tipo un poco mayor, de mas de 50 años, soltero, de aquellos que se dicen que nunca se la ha mamado nadie, pero el juego estaba ya decidido. Laura, mi mujer, de muy buen ver, muy atractiva y con un cuerpo de ensueño, quería hacer eso por mí, por una experiencia más. Sixto, que así se llamaba el, estaba encantado y se le notaba y decidimos aceptar. Nos invito a su casa, por aquello de la intimidad, donde disponía de todo, de copas, música y todo aquello que se nos antojara.

Sin mas preámbulos nos presentamos allí, y con un corte supremo por parte de Laura, nos decidimos a empezar, no sin antes aclarar con el tipo que solo se trataba de una mamada, sin tocar nada de su cuerpo, ni tan siquiera desnudarse ella, pues eso no era lo acordado. El acepto, y tras desnudarme yo, lo hizo él, sacando un poyon similar al mío, pero más viejo, mas usado y sin duda más deseoso de ser tragado que el mío. Laura lo acogió, con cara de desgana, y lo chupo como si fuera el mío, y ya lo veía y a el disfrutar de ello. De hecho, propuso que ella se quitara algo para animar el asunto, a lo que yo me negué, acogiéndome al contrato verbal que tuvimos.

Laura lo hizo bien y yo me anime de verla, hasta que el tipo se corrió, no sin antes, haber Laura apartado la cara, para que no la salpicase. El tipo disfruto lo suyo, y yo ya estaba deseando irme. Pero el se empeño en que nos tomásemos una copa, por aquello de la unión y para charlar. Desapareció durante 10 minutos y cuando apareció se le vio algo desconocido. Laura y yo ya queríamos irnos y el dijo que tenia algo que decirnos: aceptaba que nos fuéramos, pero ese mismo día, todo Internet vería a laura mamar una poya de un desconocido, como una puta mas, lo que nos sonó raro, pidiendo que se explicase.

Entonces empezó la historia. El muy cabrón había grabado toda la sesión con cámara de video y fotos, y enseñándonos las mismas se proponía a poner condiciones para entregarnos los originales de todo ello. Quise matarle y de hecho me levante, pero Laura me paro, pidiéndome que me calmara. Todo se podía hablar. Pero Sixto no quería hablar. Exigía darse un gusto que hacia mil años que no había tenido, y yo por miedo, decidí dejarlo hablar.

Cuando todo quedo aclarado y sabiendo que no habría tomas originales sin cumplir sus deseos, lo primero que pidió fue que Laura le enseñase sus tetas y que yo me sentara en la silla de al lado. Laura acepto, no sin reticencias, sabiendo que lo hacia sin agrado y que yo no podía ayudarla. El muy cabrón se agarro a las tetas de Laura como un poseso, como si en ello le fuera la vida. Las magro y las chupo hasta que no quiso mas, metiendole mano entre las bragas y yo absorto miraba.

Laura tuvo que aguantar toda la humillación que supuso que ese viejo la sobara de todas las formas posibles. Todo fue a peor. Mientras que yo soportaba todo por miedo a que todo el mundo viera a Laura en la red, Sixto ya le estaba chupando el coño, y seguro que nunca había estado en uno tan joven como el de mi mujer. Laura gemía, bien jodida, pues no le gustaba, pero aguantaba, ella sabia por que, y el tocaba todo lo que podía y chupaba todo lo que le quedaba. Peor fue cuando el tipo dijo a repetir lo del contacto, mamada pero hasta el fin, sujetando su cabeza sin dejar que se despegase ni un centímetro, y cuando ya se corría y Laura lo adivino, la sujeto aun con mas fuerza, hasta que toda su leche entro en su boca, algo que nunca tuve yo el placer de disfrutar.

El muy cabrón, se tomo su tiempo, hasta que su asquerosa poya tuvo las fuerzas suficientes para follarse a mi mujer, no sin antes haberse entonado magreando su cuerpo y pasando su puta lengua por todo su cuerpo, culo incluido. Se la metió, por delante y por detrás, mientras Laura ya lloraba, sintiéndose puta, sintiéndose poseída sin gusto, solo por placer de otros, mientras Sixto no dejaba de follarla, hasta que el muy mamon me ordeno que me pusiera delante de ella, obligándola a mamarme mi poya, erecta eso si, mientras el la follaba por el culo, hasta que sin decidirlo, se corrió mientras yo hacia lo mismo, viendo a Laura penetrada por dos agujeros a la vez, sintiéndose humillada tanto por el como por mi.

Accedió a darnos los originales, que el dijo que eran, y nos fuimos cabizbajos, imaginado que no era así. Nunca mas hemos visitado en la red, algún tipo de contacto sexual. Nuestra vida cambio.

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AlfredoTT
AlfredoTT
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