Relato erotico de Elisa
Desde el primer día que la vi me enamore perdidamente de doña Elisa. La vi cómo mi mujer perfecta, alta piel clara, pelo rizado hasta los hombros. Pechos,nalgas y caderas medianas. Aunque con algo de estomago y de y sin duda alguna su cara hermosa e había conquistado aunque se veía que era una mujer con un carácter fuerte y de personalidad recia.
Y curiosamente años pocos días después de conocerla supe que su matrimonio no estaba bien y que por eso andaba fustrada y que se pensaba divorciar de su esposo.
Desde un principio supe que yo no era su tipo pues de alguna forma se dio cuenta de mi interés por ella y aunque fui lo más discreto aun así se entero que la quería hacer mi novia y por qué no mi esposa.
Tras su divorcio se tomo 3 semanas de vacaciones y me parecieron un siglo y cómo yo era el primero en entrar al trabajo y cómo ahí no había cámaras fui así locker y tome varias fotos suyas pues tenía mucha y varias eran repetidas y lo seguro que ni cuenta se daría.
Y al transcurso de los días regreso de vacaciones y realmente nada cambió entre nosotros pero una mañana ala hora del descanso coincidimos y noté algo raro en ella pues fue más amable conmigo de lo habitual y eso me confundió aun mucho más.
Y esa mañana Elisa iba vestida con una pantalón gris de tela y una blusa azul y un saco gris con unas zapatillas negras y la verdad se veía hermosa y no pude contenerme más y con todo respeto le dije lo hermosa que se veía y sonrío y me lo agradeció y entonces me dijo que yo era un joven tranquilo y muy sanó y que por lo siguiente gozaba de buena salud financiera y le contesté que humildemente si y que tenía mis ahorros y que si aceptaba con todo respeto ir a tomar un café o a desayunar el fin de semana siguiente y me dijo que no me aseguraba nada pero haría un hueco en su apretada rutina pues ese sábado sus hijos estarían con su papá.
Y el siguiente fin de semana me llamó por teléfono y me confirmo que si aceptaba mi invitación y pasó por mi y esa mañana iba vestida un tanto relajada con una falda hasta las rodillas de tela suave y una blusa sin mangas y unos huaraches casuales.
La damos muy bien y las salidas continuaron por dos meses y por fin me decidí y le pedí que fuera mi novia y aceptó sin condiciones y pasaron un par de semanas y fue durante mi cumpleaños cuándo me pregunto que deseaba de regalo y era obvio que a ella.
Hasta ese momento habíamos hablado de sexo poco o nada y el día de mi cumpleaños llego por mi e iba vestida con una blusa negra casual y una falda blanca hasta las rodillas con botones y medias negras Guggenheim se veía hermosísima y muy sexi y la verdad no la había visto vestida así.
Para ese tiempo Elisa tenía 30 años y yo 20 y la verdad no se notaba la diferencia pues ella se cuida mucho y bueno esa noche cenamos y bailamos, tomamos unas copas de vino y nós fuimos ami casa y nós besamos y me quito la camisa y me besó y después me quito el pantalón y el bóxer y al ver mi venga se espanto pues me dijo que era muy gruesa y larga y sobre todo muy cabezona y no sabia si la aguantaría toda adentro.
Se acostó y le quite su blusa y su brasero y bese sus pechos y después le desabroche algunos botines de su falda y para mi sorpresa tenía puesto un liguero blanco y me calenté muchísimo pues tenía su Concha súper súper peluda.
Autor: Josue
¿Te gustó este relato? descubre más historias XXX nuevas en nuestra página principal.
