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Una mujer casada, a la que le gusta disfrutar del sexo, se pregunta que qué mujer, a la que también le guste el sexo, no desearía tener la libertad para disfrutar de aventuras ocasionales con distintos amantes, especialmente sin tener que esconderse de su marido, un marido comprensivo que la apoye y le permita gozar con los hombres que desee, al fin y al cabo, como ella se pregunta, ¿Qué mayor satisfacción un hombre puede alcanzar que ver feliz a su esposa, sexualmente satisfecha, aunque también otros hombres la hayan podido follar? Pues eso, que el sexo es puro placer y que un marido que realmente ame a su mujer debería permitirle esas aventurillas que ponen tanta salsa a la vida.
¿Qué mujer no desearía,
si en el sexo halla placer,
poder disfrutar un día
con dos hombres a la vez
o poder, de vez en cuando,
aunque ella casada esté
con hombres que la atrajeran
una aventura tener?
Echar «una cana al aire»,
y tener la libertad
de si hay hombres que le gustan
poder con ellos follar.
Y quien de soltera haya
disfrutado de algo así,
probable es que de casada
lo desee repetir.
Y aunque habrá muchas casadas
que nunca lo habrán probado,
seguro que muchas veces
con ello han fantaseado.
No sé yo lo que dirían
de esto muchos esposos
si su mujer les dijera
que quisiera estar con otros.
¿Pero sabéis lo que creo
que mi esposo me diría
si con uno o con más hombres
quisiera estar algún día?
Simplemente me diría,
que poseo la libertad
para poder decidir
con cuantos hombres estar
Y que si ellos me cumplieran
y me dejaran muy bien,
saber que estoy bien follada
para él sería un placer.
Tanto me ama mi marido
que solo mira por mí
y aprueba que esté con otros
si así me siento feliz.
Y es que su amor es tan fuerte
y tan incondicional,
que si a mí me satisface,
a él le parece muy bien
que con otros pueda estar.
¿Qué mayor satisfacción
un hombre puede alcanzar
que ver feliz a su esposa,
sexualmente satisfecha,
aunque también otros hombres
la hayan podido follar?
Él dice que me ama tanto
que, pese a ser mi marido,
siempre se alegra por mí
por lo bien que lo he pasado
cuando otros me la han metido.
Y es que mi querido esposo
es tanto lo que me quiere
que le llena de alegría
el saber cuanto disfruto
cuando otros me poseen
Y es que su amor es tan grande,
tan puro y tan permanente,
que hasta se siente dichoso
cuando en nuestra intimidad
le cuento lo que disfruto
cuando otros me la meten.
Y como yo lo disfruto
y él lo disfruta también,
cuando a algún hombre deseo
y quedo en verme con él,
si quedo bien satisfecha,
como suele suceder
se lo cuento a mi marido
y ambos nos sentimos bien,
yo disfrutando del sexo
y él sabiendo que lo quiero
aunque con otros esté.
¡Qué bueno que un matrimonio
pueda llevarse tan bien!
