La casa de Gabriela
Parte 1: Solos en casa La casa estaba en silencio, demasiado silencio. Gabriela se asomó por la ventana de su cuarto por quinta vez en menos de dos minutos. Su papá no había dejado el auto, su mamá le mandó…
Parte 1: Solos en casa La casa estaba en silencio, demasiado silencio. Gabriela se asomó por la ventana de su cuarto por quinta vez en menos de dos minutos. Su papá no había dejado el auto, su mamá le mandó…
Los días siguientes fueron un torbellino de cercanía. Vanessa y yo nos volvimos inseparables, hablando por teléfono durante horas, nuestras voces entrelazándose en confesiones, risas y promesas. Kevin ya no existía en su mundo; lo había bloqueado, y sus palabras…
Betty, la secretaria gordita y atractiva de 40 años, se miraba al espejo mientras se ponía su traje de baño más ajustado. Su piel blanca contrastaba con el negro del traje, que apenas contenía sus enormes nalgas gelatinosas. Con una…
Seguí siendo el mismo con Vanessa, el cursi, el lujurioso, el que le decía “conejita” mientras ella me respondía con un “Pollito” que antes me hacía sonreír, pero ahora solo avivaba mi obsesión. En mi mente, solo había un pensamiento:…
Vivo con mi pareja y mi suegra, pero tengo el piso de mis padres que fallecieron. Aunque los dueños somos mis hermanas y yo, soy yo quien más lo disfruta, al vivir al lado con mi pareja. Una de las…
Desde aquella noche en la estética, donde el roce de nuestras pieles encendió un fuego que aún ardía, Vanessa y yo no podíamos dejar de recordarlo. Cada videollamada, cada mensaje, era un juego de evocaciones: sus susurros al otro lado…
Conocí a Vanessa a través de Facebook, un lugar donde las conexiones inesperadas pueden encender chispas imposibles de ignorar. Yo tenía 29 años, lleno de curiosidad y energía, cuando su perfil apareció en una sugerencia de amigos. Ella, una mujer…
En una fiesta familiar platicaba con mi tío Raúl mientras tomábamos unos tragos, mirábamos a todos lados mientras algunos familiares bailaban, platicaban y se divertían, cada quien en su onda, nadie más nos escuchaba y me preguntó quién más sabía…
Nunca pensé que me excitaría tanto. Siempre fui un hombre normal, con mis 15 cm de verga que daban para un polvo decente, pero no para esas cogidas salvajes que ella soñaba en silencio. Lo descubrí una noche, después de…
Mi exesposa TAMARA, de 27 años, ya era muy puta, estaba liberada, quería concretar muchas FANTASÍAS. Un día en la intimidad me dijo que quería coger con un amigo mío de muchos años, que le llamaba la atención y que…