Nuevas experiencias II. La incorporación de jugetes sexuales
Duración estimada de lectura: 4 minutos
Visitas: 1,252
Hola, esta historia son hechos ficticios inspirados en fantasías que me han pasado en el transcurso de mi vida. Conocí a mi esposa y empezamos a experimentar cosas nuevas para nosotros dos en ese tiempo, pues el sexo era normal o monótono, pero poco a poco fue cambiando para bien de los dos.
En una ocasión, estando cogiendo, mi esposa me hace un oral y ya estando bien cachondo, empieza a jugar con mi ano. Para despistar le dije: “Ey, ¿qué onda?”. Me dice: “Déjate”. Y pos que me dejo y fue mucho placer, que estaba por eyacular, pero dije: “Sobres, ponte en cuatro”. Y que le cogí como si no hubiera un mañana. Mi esposa es gordita con un culo gordito, pero está bien piernuda, unos pechos medianos con unos pezones grandes. Me encanta mamarlos.
Se le veía el culo bien rico y le dije: “Tengo que estrenar este culo”. Me dice: “Dame chance unos días, pero sí te lo doy”. Y así fue. Empezamos con los mismos juegos y que me la cogí por el culo. Ese culo que hace que mi verga se vea chiquita, pero me apretaba tan rico que la batí toda, pero fue rico. Así pasó el tiempo, el sexo empezó a abrirse a nuevas experiencias. Una de esas le decía que la quería ver cogiendo con otro wey y no quiso, y me dijo: “Te tengo una buena noticia, compré dos dildos: uno para ti y otro para mí”.
Le dije: “¡En serio! Sí, este es tuyo de 16 cm y ella uno de 21 cm”. Y pos empezamos con los juguetes y pos se me hizo la curiosidad si me entraba el más grande y lo probé cuando mi esposa no estaba. Primero me metí el mío y después el grande. En serio, era dolor rico, sentía el culo abierto, era la sensación que quería tener, sentir el culo bien abierto. Así estuve dándome placer y como era grande, me sacó todo lo que tenía adentro. Sentí como cuando se lo hice la primera vez a mi esposa por el culo. Así estuve hasta acabar. Dije: “Para la otra veo qué hago nuevo”. Y que me pongo un calzón de ella. Ahí estaba yo con el calzón puesto y con el dildo en el culo. Era tanto placer que prácticamente me metía todo el dildo y así lo sacaba. No importaba que me estuviera ensuciando con suciedad juguetona, era tanta la excitación que me la menearía. Pos sí era la diferencia.
Por eso cuando lo usé con mi esposa, la panza se le hinchaba y mi verga quedaba bailando, sentía mucho morbo. Siempre le decía: “Que te metan una verga así, me gustaría verte bien abierta y bien mojada por la verga de otro wey”. Vergón, esa es mi fantasía, pero no se anima. También por otra ocasión, mi esposa salió afuera y me dice: “¿Qué andas haciendo?”. Le dije: “Nada”. Ella me dice: “Seguro”. Le dije: “Sí”, pero no era cierto, estaba dándome placer. Me dice: “A ver, con una videollamada”. Y me vio con su calzón puesto y el dildo en el culo. Me dice: “¡Ahí, amor! Y dices que no haces nada. Jajaja, solo ten cuidado”. Y pues de ahí ella sabe más de mis juegos. A veces me dice cosas jugando, pero hago que me molesta. “Mira, este calzón es nuevo, déjalo, lo estrengo yo primero”, y me río. O “Ese calzón se te vería rico”. Y así le digo: “Amor, ¿por qué no quieres un trío?”. Me dice: “Me da pena”. O “¿Por qué no hacemos esto?”. Le digo: “Mi amor, me has visto con un dildo de 21 cm en el culo o con tu calzón y me sales con eso”. Y se ríe.
Y pues hace un tiempo compramos unos plugs anales, los usamos de vez en cuando, pero esa sería otra historia. Saludos y experimenten con sus parejas, no tengan miedo, sexo es sexo.
