Mi sobrina, su novio y yo

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Tengo una sobrina de 19 años, soltera y con novio, ella morena de pechos medianos, celosa, tóxica. Muy llegada a mi, está en la Universidad.
Me cuenta todo, está en estos momentos de locura, de exitación, hace poco me presento a su novio y ella está loca por él.
Hace varios meses atrás, fuimos a un pueblo cerca de la Ciudad donde vivimos, pasamos un fin de semana ahí, nos divertimos, platicamos, jugamos, vivos película juntos, y ese día, nos encontrábamos en short los dos, ella muy cortos con un top negro.
En un momento de la película pasó su mano por mi pierna y al sacar la mano rápidamente pasó a tocarme la verga y la traía parada.
Ella preguntó, tío, porque estás tan exitado, lo tienes muy parada, yo contesté, no sé, algo vi.
Ella se quedó pensativa y nadie comentó nada.
Fuimos a ver que comíamos y nos sentamos a comer, a media comida siento su pie delgado, suave, bonito que rosa mi pierna y me dice:
Te gustan mis pies?
Yo tranquilo, respondí con firmesa: si, mucho. Los quieres besar?
Por supuesto, le puedo poner chocolate?, si lo que gustes.
Terminamos de comer y yo besando unos deliciosos pies.
Ese día no pasó nada, tocó regresar a la Ciudad.
El fin de semana volvimos a regresar a ese pueblo mágico por petición de ella, fuimos exclusivamente a cojer, ella estaba exitada, su respiración sin control desde que nos subimos al carro, ya en carretera, ella empezó a pasar su nano poy mis piernas y cada vez más cerca de mi pene, hasta que no aguantó mas y me abrió el siper, me saco la verga y se prendió, los lenguetazos se oian sabrosos, unos minutos más le comente que parara qué mejor cuando llegáramos al pueblo.
Sorpresa en el pueblo estaba su novio que llegó de sorpresa.
Me saludo, a ella también, y le comentó tienes un sabor delicioso en tus labios, ella me miró y dijo si, yo también lo siento.
Descamsamos un rato, fuimos a comer, salimos a disfrutar de ese pueblo mágico, y tocó regresar a la casa donde estábamos hospedados. El novio pidió quedarse con nosotros en el hospedaje con nosotros.
Llegó la noche, hora de dormir, me despedí y me retire a mi recamara.
Ellos se quedaron el la sala, yo no podía consolidar el sueño, ya era de madrugada, me levanté y los encontré bien exitado, el mamando el culo y ella solo decía, así, así, ay, ay
De repente me ven y paran y le digo me puedo unir y los dos aceptaron, yo con la verga al tope, él sigue mamandole el culo y yo me fui sobre él y se la meto, le agarre las cadaras y le empecé a dar de nalgadas, gemia, gritaba, ella le empezó a mamar el pitó a su novio y la llenó de leche, terminé cojiendo a los dos, una rica experiencia.

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