Mi mujer y el encuentro con otra

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Mi mujer es una chica normal, flaquita, pechos chiquitos, nalguitas, con pies bonitos, morenita.

Tenemos ya varios años casados, con un hijo, trabajadora, responsable.
Casi todos los días cojemos muy sabroso, inventamos posiciones, en el sofá, en el suelo, en la cama.

Nos gusta vernos desnudos, nos rasuramos nuestras partes íntimas, y después cojemos en las escaleras, o en la regadera.
Hace unos días compramos una amahaca con la finalidad de cojer ahí y fue una delicia la experiencia de la amahaca.

Tengo la sensación de experimentar una noche cojer y hacer un trio:
* mi esposa, un chico y yo
* mi esposa, una chica y yo

Llegó el día de experimentar esa sensación que me da vuelta la cabeza y que me exita, solo de pensarlo se me pone bien dura.

Nos reunimos con el chico en el loby de un hotel, tomamos unas copas, platicamos que estábamos buscando y él estubo de acuerdo.

Subimos a la habitación y entrando la empezó a besar en el cuello, le quitó el vestido y comencé a mamarle sus tetitas, bien paraditas, se puso de rodilla y empezó a mamar nuestras vergas, luego el chico se empezó a dar gusto con mi vieja y me excité de verla cojer, se miraba tan sabroso como le ponía las piernas en el hombro, como le besa a los tobillos, como le quitó a besos una zapatilla, mientras se la dejaba ir por culito pequeño que tiene mi esposa.

Como le acariciaba el muslo, la cintura y elle decía no la saques, mi rey dale ay, ay rico, que delicia es ver cojer a tu vieja con otro, mientras tu tienes la verga al tope y te la acaricias esperando turno.

Ya no resistir ver más y le dije que me mamara el pene para venirme en su boca.

Descansamos, nos dormimos y en la madrugada, volvimos a cojer los tres.
Está vez empecé a acariciar a mi vieja a mamarle sus tetitas qué entran bien en la boca, unas baladas y las vergas de nosotros bien paradas.

Decidimos cojer a mi esposa por adelante y por atrás al mismo tiempo, para sentir esa sensación de como se siente rosar las vergas dentro de la concha de mi vieja.

Que rico se ve meterle las dos cabezas y lo más exitante es como gime, como grita, como pide más y más, como se mueve de sabroso, pide más, metelo toda al mismo tiempo, dale papi así, pegame duro, así rico bb.

Quiero mamar las vergas y sentir la leche calentita en mi cara, en mi boca, en mis pechitos, en mi culito, déjalo caer papi, dejame sentir perra, puta pero quiero más.

Terminamos y nos fuimos a bañar y le digo al chico, me lo mamas y nos damos unos buenos espadazos, que rico se siente los espadazos.

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