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Mi marido y un amigo en la fiesta

Mi marido y un amigo en la fiesta 2

Hace un par de noches fuimos con Martina a casa de unos amigos, hacía tiempo que no íbamos a algo social, con la ventaja de no tener restricciones de horario pues ese finde estábamos solos en casa, podíamos llegar tarde.

Era el cumpleaños del dueño de casa, Enrique, había mucha gente conocida y también algunos que no habíamos visto nunca..: entre ellos un primo de nuestra amiga que vivía hace muchos años afuera y andaba de paso, no vivía en la ciudad. 😁💕

Gustavo era algo mayor, alto, bien cuidado y muy simpático, hicimos buen grupo y nos reíamos harto en el grupo en que estábamos en un rincón del living de la casa.. Desde que nos saludamos partió diciendo que Martina era muy guapa, que éramos una bonita pareja, que yo era muy afortunado en tener como mujer ella.

Así fuimos conversando y él se las arregló en un momento para sentarse al lado de Martina cuando una amiga se retiró del evento, yo estaba sentado en un sofá individual en frente.. pasaba el rato y todo era muy agradable, el de a poco fue haciendo comentarios a Martina y sentí que buscaba su complicidad, yo la notaba cómoda porque el la hacía sonreír..

En momentos de distracción yo veía cómo el bajaba su vista hacia los muslos de Martina, que al estar sentada un poco de costado y con una pierna cruzada hacia resaltar sus caderas de un modo maravilloso en los jeans que llevaba puestos.

Con las risas y la confianza generada en ese corto tiempo el preguntaba a Martina acerca de qué tuve que hacer yo para estar con una mujer tan encantadora y linda.. ella sólo sonreía y me abría sus ojos negros, eso ya me empezaba a calentar, sin decirnos nada creo que nos calentaba a ambos.

Terminando la noche ya nos veníamos y el nos dijo que quizás lo podíamos llevar a su hotel que quedaba en el camino a nuestra casa, así no tenía que pedir un Uber, por qué no? lo llevamos ..

En el camino fue preguntando acerca de nosotros, cuánto tiempo llevábamos, como habíamos comenzado, que nos había gustado del otro y cosas así, que cuantas parejas habíamos tenido antes, que si con una mujer así yo era muy celoso o no, la verdad nos tenia muy excitados a Martina y a mi.

Llegando a su hotel nos invitó a pasar, que nos regalaba unos tragos, que disfrutó nuestra compañía y que quizás no nos volveríamos a ver, así que estaciónanos y bajamos con el.

Pidió unos tragos para su habitación

Llegamos y la pieza era muy linda, espaciosa con unos sofás negros muy cómodos donde nos pusimos a conversar. Yo al lado de Martina en el sofá y el estaba parado al frente mientras ordenaba algunas cosas, me calentaba mucho ver como siempre su mirada estaba en ella, además Martina andaba con unos jeans azules ajustados que hacían imposible dejar de mirar sus caderas.

Para ver si facilitaba algo la situación caliente me paré para ir al baño y dejarlos, aunque fuera un par de minutos solos a los dos, traté de demorarme un poco y en silencio escuchar que pasaba. Me calentaba la idea de volver y ver una escena caliente entre ellos. Volví al par de minutos, no había nada de mis fantasías calientes, pero el se había sentado en el sofá junto a Martina, donde estaba yo anteriormente, sólo la miré y nuestras miradas cómplices y calientes se cruzaron, me instalé frente a ellos en un sofá tomando mi trago.

Pongo algo de música? dije, y busqué la radio y a través del Bluetooth puse a andar una playlist con música suave y rica que mantenemos con Martina. Gustavo seguía hablando y nos comentaba que muchas veces anda solo y que es de pocos amigos, muchos años atrás se había separado y no tenía a nadie, no se quería complicar, prefería que alguien indicado apareciera… Que daría por tener tu suerte Santiago, me dijo.

Un rato más tarde Martina se paró para ir al baño, ambos la seguimos con la mirada y el me dijo que le encantaba, que me envidiaba, le pregunté si le gustaría estar con ella y él me dijo que feliz lo haría.. Ya pues, acércate a ella y veamos qué pasa, a mi me encantaría mirarla.. En serio ? En serio, le dije, pero ella decide, ella pone los límites, por supuesto.

Un par de minutos después ella volvió, se acercó a mi, me dio un beso rico y me sonrió, luego se sentó a su lado.

El le tomó una mano con su mano izquierda y con la otra le tomó suavemente la cara a Martina y la beso en la boca, ella cerró sus ojos y estiró sus labios para sentir como el se los besaba, los disfrutaba mientras se acercaban en el sofá, ella pasó su rodilla sobre los muslos de el y sus lenguas se mezclaban .. Martina torcía su cuello para que él lo besara, mirarla tan excitada con sus ojos cerrados y comenzando a mover sus caderas me tenia demasiado caliente ..

Gustavo comenzó a desabrocharle la blusa, ella abriendo sus piernas se montó sobre él y terminó de hacerlo quedando con su parte superior cubierta por unos sostenes deportivos negros, aún seguía con sus jeans ajustados que le hacían ver un trasero y unas caderas increíbles montada sobre las piernas de nuestro amigo..

Se inclinó y siguió besándolo dulcemente mientras con sus manos le soltaba la camisa, y con sus delicados dedos le tocaba el pecho a él recorriéndolo entero, al mismo tiempo ambos se frotaban, desde atrás podía ver como él tenía un bulto en su pantalón y ella se frotaba sobre el en cada movimiento.

Poco a poco ella comenzó a besarle el cuello y el pecho, mientras soltaba el cinturón y abría su pantalón, ella metió su mano para tocarlo y frotarle el pico a Gustavo, estaba a punto de comenzar a chupárselo.. pero se levantó y vino hacia mi, se paró delante mío y empezó a soltarse su cinturón y desabotonar su pantalón, le alcancé a ver su ropa interior.

Se agachó, me beso dulce y calientemente y me dijo “amor quiero que solo me mires como lo hago con el, quiero solo culear con el, yo te aviso cuando te acerques, te calentaré mucho…. Puedo?”.. por supuesto que si, le respondí.. dio la vuelta y camino hacia Gustavo.

Se paró frente a él y empezó a bajar sus jeans, solo sus jeans, dejo aparecer una ropa interior roja oscura, casi marrón que solo hacían resaltar más sus caderas, su trasero, se agachó y separó la mano de Gustavo de su pico, que en todo momento él se acariciaba, ahora lo tomó con la mano ella y recorrió suavemente desde la cabeza.

A esa altura yo estaba parado al costado del sofá mirando como mi mujer se lo chuparía a otro hombre

Ella, se levantó hacia su amante momentáneo y sin soltarte el pico, mas bien corriéndole una dulce paja, le sonrió suavemente y beso muy caliente su boca, la lengua que este tipo le metía en su boca, .: en unos pocos segundos la soltó, volvió a bajar y arrodillada frente a él se empezó a comer su pico, lo tenía tomado con una mano y con su boca lo chupaba, subía y bajaba suave, húmedo, subía y le chupaba la cabeza.

Él le tomaba el pelo solo para mirarla .. mirar cómo ella lo lamía desde la base hasta arriba, ver cómo le pasaba su dulce y caliente lengua, le dijo mírame y ella levantó la vista, volvió a levantarse y se besaron más calientes todavía .. ella se montó sobre él y frotaba su cuerpo, aún sin sacarse sus calzones, sobre el pico hinchado de el… el solo quería metérselo, o quizás no, quería que ella no parara de chupársela …

Siguieron besándose y ella sacó una pierda de encima con su mano le corría la paja y no paraba de besarlo,.. el estiraba su brazo para tocarle la cadera, sus muslos y ella volvió a bajar, volvió a meterse dulcemente todo en la boca, no paraba de chuparlo, lamerlo ..

Gustavo le tomaba su cabeza con las dos manos la levantaba y volvía a besar, a calentarse con esa boca pasada a pico que Martina tenía, ella exudaba olor a una deliciosa puta, y al instante la volvía a bajar para que lo siguiera chupando.. el tipo no daba más de caliente, y yo estaba con unos increíbles celos que me tenían a mil .. vi cómo con una mano el le tocaba el pelo y con la otra le bajó el calzón ..

Ella se lo terminó de sacar.. bajó del sofá se arrodilló y terminó de chupárselo, mientras por detrás yo miraba su cuerpo, sus caderas desnudas y su concha húmeda que no paraba de mover, el le tomó las manos las llevo a sus hombros y ella se subió sobre el, abrió sus rodillas, puso sus muslos sobre los muslos de el, lo abrazo y con su mano por detrás le tomó el pico, levantó sus caderas, y se lo puso entre sus piernas.

Bajó suavemente con un quejido delicioso metiéndose todo el pico, yo miraba muerto de caliente como este tipo penetraba a mi mujer y ella no daba más de caliente con el, yo estaba caliente de ver como a mi mujer le gustaba culear, tener sexo, ser una puta rica y disfrutar, verlos abrazados, besándose, metiéndose la lengua mientras ella no dejaba de tornear sus caderas encima de él, comiéndole todo su pico, el con sus manos la sujetaba de sus caderas, de su poto, de la parte baja de la espalda para metérsela lo más adentro que pudiera.

Ella lo abrazaba fuerte por la espalda, lo apretaba como deseándolo cada vez más adentro.. llegó Martina así a un orgasmo maravilloso, dulce, largo, suave, de un quejido tan caliente que yo no daba más, la verdad también me calentaba darme cuenta, o al menos pensar, que ella me ignoraba por completo, no estaba yo ahí, me había pedido culear sola, que no la separa de su amante para metérselo yo un rato.. no, sólo quería, y así lo hacía, culear con el, sabía que esto me calentaba mucho, yo más de alguna vez le dije que algo así me daría muchos celos pero nunca lo habíamos hecho, siempre que hemos estado con un tercero ella lo hace con los dos.

Luego de acabar ella descansó en sus brazos unos segundos, nunca se salió, siempre lo mantuvo adentro.. lo miró, le sonrió y le dijo que había acabado increíble, Gustavo le dijo que era deliciosa,..

Te gusto ? Pregunto ella .. lo volvió a besar y comenzó a levantar sus caderas para volver a recorrer su pico de arriba abajo.. llegaba casi a sacárselo y luego bajaba hasta sentir como el se lo metía lo más al fondo que podía.. Te gusta ? preguntó Gustavo.. me encanta tu pico le respondió ella.. lo beso dulcemente y se salió, el dio un gemido de placer, mientras ella lo tomó de la mano y lo llevó hacia la cama, se sentó en la orilla y volvió a metérselo en la boca, a chuparlo dulcemente..

Luego se paró con una mano siguió tocándole el pico a él y con su boca comenzó a besarlo, a sentir como él disfrutaba de sus labios, de su boca, de su piel.: mientras con sus manos tomaba sus caderas.. la dio vuelta, apoyó sobre la cama y se lo metió por atrás .. ella puso las rodillas en la cama y el tomándola con sus manos la penetraba sin sacar la vista de sus anchas caderas, de sus caderas maravillosas, escuchar sus quejidos ver sus piernas, cómo se movía para recibir las embestidas de su amante era increíblemente caliente, de un nivel de celos muy caliente, ver a mi mujer así con otro.. en ese minuto yo no existía.

Su orgasmo fue largo, quejumbroso, caliente

Se tendió en la cama quedando el de pie en la orilla, mirándola tendida boca abajo aún retorciéndose de placer y tomando aire, volviendo poco a poco a respirar, mirar sus trasero sobre esa cama, desnudo con sus muslos al aire, su espalda reflejando su columna..

El se le acercó por la orilla de la cama, se recostó a su lado y empezó a besar su espalda, su cuello, su boca, mientras con su mano tocaba su trasero, pasando una y otra vez por el, casi venerándolo.. tocándole la entrepierna con sus dedos, mientras tanto su pico duro se posaba y se frotaba en sus caderas, ella poco a poco estiró su brazo y con sus dedos se lo acariciaba, tocando suavemente su cabeza, sintiendo su dureza, moviendo lentamente sus caderas.

El beso su cara, su cuello y con delicadeza se acercó a su oreja y le dijo que era increíble, que lo tenía loco, no quiero parar de estar contigo, quiero esto todos los días, “yo también” respondió ella.. empezó a besar y chupar su oreja, ella exclamaba de placer, se retorcía y con su mano le apretaba y frotaba su pico métemelo le pidió, le rogó.. el no pudo más y se montó sobre ella.

Martina abrió sus piernas, levantó su cola y el se inclinó hacia ella y se lo volvió a meter, ambos exclamaron de placer, ella con sus piernas abiertas boca abajo y el montado encima agarrado de sus caderas, ella se vino con unos quejidos muy calientes mientras el jadeaba y decía voy a acabar, échamelo adentro, quiero sentirlo pedía Martina..

Un largo bramido y todo el líquido de Gustavo acabó en ella, ambos se retorcían de placer, el se salió se puso a su lado y ella cruzó su brazo en su cuello, puso su cara en su pecho y cruzó una pierna sobre las piernas de el..

Yo veía a mi mujer exhausta, agotada de placer, veía su cuerpo desnudo abrazada a otro, a quien le había dado todo el placer de su piel morena, era increíblemente caliente ver y sentir eso, ver como mi mujer era una puta, se la había culeado mucho este tipo y ella estaba caliente como nunca. “Se podrían quedar” propuso Gustavo, “ya es muy tarde para manejar, yo puedo dormir en el sofá”.

Martina dormía, o quizás no, solo descansaba y prefería no decir nada a la sugerencia. “Me parece, bajaré a comprar un par de cepillos de dientes” respondí, me calentó la idea de seguir, y estirar esta noche caliente, demasiado caliente.

Ver así de caliente a mi mujer, me da unos celos increíbles

Pensar que conmigo no es tanto, que un sexo tan rico, con esa versión tan puta de mi mujer, yo no lo tengo me hace sentir más caliente aún… No podía sacar estos pensamientos de mi cabeza, saber que mientras yo manejaba un par de cuadras a la farmacia ella estaba desnuda, abrazada a otro tipo, el tenía toda su piel para el, todo su calor, todo su olor.. 

No daba mas de caliente, me apuré en volver, entré a la pieza y ella estaba recostada sola en la cama, comiendo una fruta que había tomado de la mesa, estaba envuelta en una toalla con el pelo húmedo, se había duchado.

Me acerqué, de puse a su lado y después de mucho rato pudimos hablar, cómo estás cielo? Bien y tu? Te ha gustado? Mucho, ha sido muy caliente.. Amor me dijo ella, ha sido increíble, este tipo lo hace muy rico, me tiene muy caliente..

Todavía estás calientita ¿? Le pregunté, si mucho, demasiado… nos besamos, por entre la toalla metí mi mano y le toqué sus caderas, su poto delicioso, ella me tocaba el pantalón, me solté el cinturón y me empezó a mansturbar… te calienta mirarme amor, te calienta mirarme culear con otro? Acabaste tocándote mientras me mirabas? ¿Quieres que te haga acabar, quieres que te corra la paja amor? .. mientras me tocaba y nos besábamos yo solté su toalla, para tener su piel.

Se lo quería meter, quería que me lo chupara, quería todo, estábamos en eso cuando escuchamos salir del baño a Gustavo.. pasó por detrás de la cama, se nos quedó mirando y se acercó tocando la espalda de Martina, sus muslos, a besarlos..

Yo notaba como ella se iba conectando con el, calentando, el con sus manos separó sus piernas y la empezó a chupar, ella gemía de placer, me seguía corriendo la paja pero se moría de caliente con la boca de este tipo metida en su concha, me soltó mi pico y puso su mano sobre la cabeza de Gustavo como pidiendo que no la sacara del medio de sus piernas, yo solo mirana como su trasero se movia dulcemente al ritmo de su calentura… amor, voy a acabar me dijo, dile que me lo meta, dejame seguir, sigue cielo, quiero mirarte..

Me puse de pie y vi como el estaba loco chupándola y ella torcía su cuerpo, métemelo le pedía, un poco mas decía el.. hasta que ella acabo maravillosamente, dando quejidos largos y calientes, que no acababan nunca… el salìo, se sento a su lado, la tomo de un brazo, la acercò y ella se montò nuevamente en su pico, nuevamente el la penetraba hasta adentro, la tomada de sus cadera y se la volvía a culear, ella disfrutaba lentamente con sus piernas abiertas, sintiendo como el tomaba su trasero con sus dos manos y disfrutaba todo su cuerpo moreno, dulce, suave, que no paraba de comerle el pico.

Él se sentó y ella cruzó sus piernas por la espalda de el, ambos así se abrazaban, besaban y se movían sincronizadamente, ella comenzó a acabar, el le pidió que lo mirará a la cara mientras acababa .. ella no daba más de caliente y se corrio toda.. se abrazó a él, te gusta le preguntó.. eres increíble le dijo el, quieres que sea tu puta siempre ? Siempre le respondió Gustavo..

Me puedes culear como quieras, pedirme lo que quieras, yo te lo haré.. Quiero que me hagas acabar con tu boca, el le pidió.. que rico dijo Martina, quieres que sea ahora, si tú quieres yo feliz.. ella se desmontó, se recostó a su lado y se metió todo el pico de Gustavo en la boca, yo miraba su espalda, sus cadera y como su cabeza se metía ahí abajo chupando sin parar buscando llevar a su amante a la máxima calentura.

Volvió a subir para besarlo en la boca, quiero tenerte dentro de mí le dijo, volvió a la bajar y le empezó solo a chupar la cabeza mientras le corría la paja con su mano, el no daba más y empezó a gemir, le puso su mano sobre la cabeza de Martina, ella se metió el pico más adentro en la boca y el la comenzó a invadir con su moco..

Ella aguantaba hasta que no pudo mas .. el semen de él caía y ella sacaba su boca llena de su líquido blanco que tragaba y la otra parte la terminaba de limpiar con su mano, lo volvía a abrazar y quedar desnuda sobre el pecho de su amante.

By: Santiago 🤣

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