Mi madre entra en una secta

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Disclaimer: la presente historia es una obra de ficción. Cualquier parecido con personas reales o con situaciones reales es pura coincidencia. Los personajes, eventos y diálogos presentados en esta obra son ficticios y están creados con fines exclusivamente artísticos y de entretenimiento y bajo ninguna circunstancia representa la opinión del autor.

Todos los personajes representados en esta Historia son mayores de 19 años. Cualquier referencia a la edad, aunque pueda no ser explícitamente mencionada en la obra, se presume que todos los personajes son mayores de 19 años.

La presente obra contiene lenguaje explícito y puede no ser adecuado para todas las audiencias o incluso ofensivo para ciertas personas. Se recomienda discreción.

Al leer la presente obra, el lector acepta estos términos y comprende que se trata de una obra de ficción con fines artísticos y de entretenimiento.

Primera parte

Esta es la historia de cómo mi mundo cambio por completo por culpa de los deseos de hombres sin escrúpulos y de la inocencia de mi madre. Mi nombre es Elías vivo en un barrio algo alejado de la ciudad, una colonia que había sido habitada por inmigrantes y personas de otras ciudades que habían venido buscando mejores oportunidades de trabajo y una mejor vida… nada mas lejos de la realidad, pues es un vecindario algo precario, la mitad de las calles no están pavimentadas , las casas son pequeñas y el barrio esta rodeado por fabricas, y desgraciadamente como en muchas ciudades súper pobladas del mundo, aquí también existe la pobreza, los vicios, el crimen y … degeneración.

Y aunque pueda parecer pesimista y lúgubre, la gran mayoría de las personas en el barrio llevan una vida bastante tranquila, mas bien como inmersos en sus propios mundos sin que les importe lo demás, lo que hace que nos les importe la venta de ***, la prostitución y la violencia, supongo que las personas ya tiene suficiente con su propia miseria como para inmiscuirse en la mierda de vida de los demás.

Como les mencione mi nombre es Elías, y mi historia y la de mi madre empieza un par de años atrás, cuando yo aún estudiaba en la preparatoria, en ese momento viva con mi madre, Marta, una mujer de unos cuarenta y tantos años de edad, piel morena, de 1.6m de estatura, cabello negro y corto (como lo usan las señoras de la edad), y con un cuerpo algo desproporcionado y exótico debido a su ascendencia cubana, con unas piernas gruesas como jamones, una cadera amplia con un culo grande y respingón, una cintura algo estrecha, con algo de panza pero sin llegar a ser gorda y una tetas naturalmente grandes pero algo caídas, siempre con una actitud muy relajada y despreocupada, mi relación con ella es como la de cualquier chico con su madre, aunque puede que en ocasiones sea algo empalagosa conmigo, y que cuando se enoja tiene un vocabulario más colorido que él muchos albañiles, lo bueno es que rara vez la hago enojar jeje, en general su actitud hacia los demás es como el de cualquier señora, aunque a veces se pone a platicar con otras señoras en la fila del supermercado, el banco, etc., respecto a su forma de vestir, fuera de casa se viste bastante acorde a su edad, nada de escotes o ropa demasiado ajustada, aunque en casa se pasea de un lado a otro en alguna playera ancha del partido político en turno y en shorts o pants, aunque en los días calurosos la he visto preparar la comida o haciendo en aseo en blusas de tirantes sin sostén y en calzones, debiendo confesar que en esas situaciones me calienta muchísimo ver rebotar ese grueso culo y esas generosas tetas de un lado a otro, impregnadas por gotas de sudor y casi siempre con música de salsa o la radio de fondo.

Hoy no me voy a enrollar en la historia de mi madre antes de estos acontecimientos, solo resumiré que como saben ella es migrante cubana, que cuando yo estaba muy pequeño se convirtió en la amante de un viejo con dinero, quien le compro la casa en la que vivimos y le pasaba una pequeña pensión a cambio de que ella fuera pues su amante, esto hasta que el viejo se aburrió de ella y la dejo por una mujer mucho más joven, y justo hasta ese entonces yo creí que mi madre había tenido su momento más humillante cuando mi madre busco a ese viejo asqueroso, rogándole de forma humillante que no le quitara la pensión, pues en ese momento teníamos dificultades económicas que pues no contare en esta historia.

Afortunadamente, mi madre logro sacarnos adelante y consiguió un trabajo en una planta textil, llegando a ser supervisora, incluso logro juntar algo de dinero lo suficiente para comprarse un auto usado, que le vendieron “a buen precio”, así pues nosotros vivíamos justos, pero mejor que muchas de las familias del barrio, y a pesar de la actitud alegre y amistosa de mi madre, esta no tenía muchos amigos, de hecho solo ña había visto platicar con una par de señoras, entre ellas nuestra vecina de enfrente la señora Minerva, una mujer que vive en frente de nuestra casa con su esposo, don Luis y su hija Lucy, Minerva es de complexión delgada, cabello castaño obscuro y un cuerpo nada fuera de lo común, con unas tetas como naranjas firmes y un culo bien formado.

La señora Minerva nos daba mucha pena, pues su familia siempre tenía problemas económicos, en ocasiones llego a tocar a la puerta de la casa pidiendo algo para comer porque a su esposo lo habían vuelto a despedir de otro trabajo, la pobre mujer viva angustiada, pues su esposo es un alcohólico de mierda que no duraba en ningún trabajo y muchas veces golpeaba a su esposa o la humillaba en público diciéndole cosas horribles, como que no servía para anda, que es una estúpida, que es fea y solo esta con ella por lastima y que nadie más la querría, y que solo para coger apenas servía, etc. cosas horribles que cuando las decía ella solo agachaba la cabeza en silencio, el tipo era tan sinvergüenza que incluso en algunas ocasiones cuando se encontraba borracho sentado en la banqueta afuera de su casa, le llego a gritar varias guarradas a mi madre cuando esta salía a tirar la basura, barrer la entrada o ir a la tienda, cosas como “como me gustaría rebotar en ese culo” “esas tetas seguro deben dar champagne en lugar de leche”, “que le gustaría montarse en esa vaquita”, “que ganas de romperte el coño”, “que ganas de dejar a mi vieja por ti”, etc. todo esto estando su esposa y su hija a escasos metros de él.

Mi madre siempre ignoro sus insinuaciones y ofensas, sobretodo porque pareciera que al tipo se le olvidaba al día siguiente y también para evitarle problemas a la señora Minerva, quien siempre pagaba los platos rotos cuando su esposo estaba enojado, varias veces las vecinas llamaron a la policía cuando Luis golpeaba a su esposa, pero siempre que la ley llegaba ella decía que no había pasado nada y que todo era un mal entendido mientras que el cobarde de su esposo se escondía en el interior de su casa.

Debido a lo pequeñas que eran las casas y la precariedad de las viviendas las personas por lo general cubrían las ventanas con algunas cortinas ligeras o sabanas o lo que tuvieran a la mano, cosa que en ocasiones no servía de mucho, las casas son de un solo piso, con solo dos habitaciones, una pequeña cocina, un baño y una pequeña sala en la que solo cabe un sofá, varias veces, mientras me dirigía a la escuela o regresaba de ella o cuando salía a jugar escuchaba los gritos y los golpes que provenían de la casa de la señora Minerva, y en algunas ocasiones me llegue a asomar por la ventana preocupado de que esta ves Luis (su esposo) si fuera a matar a la señora Minerva, y con el corazón en la mano sabiendo de que si el señor Luis me veía, seguramente me daría una golpiza a mi también.

En esas ocasiones en que me llegue a asomar, veía como el señor Luis maltrataba a la señora Minerva la usaba como si fuera un saco de box y la tiraba de un lado a otro como si fuera de trapo, lo cual era extraño pues el señor Luis no era especialmente fuerte, era alto sí, pero de complexión delgado, era sorpréndete como a esas alturas no le había tirado algún diente, y lo peor era que a veces me tocó ver como después de la golpiza Luis le arrancaba la ropa y la cogía allí donde estuviera, a veces sin que le importase que su hija les viera, solo se montaba sobre la señora Minerva y la bombeaba durante un rato hundiéndole la cara a la pobre mujer contra el suelo y dándole un golpe ocasionalmente, hasta que se corría dentro de ella o a veces la tomaba del cabello y la forzaba a darle sexo oral hasta terminar en su boca o en su cara, supongo que la pobre Minerva ya estaba acostumbrada, púes las veces que me tocó presenciar eso, veía como en cuanto Luis se corría, minerva solo se levantaba recogía su ropa la hacía a un lado y seguía con lo suyo, ya ni siquiera se molestaba en limpiarse el semen de la cara, la boca, el coño o el culo, ni tampoco se molestaba en vestirse de nuevo, solo se ponía de pie y seguía cocinando, lavando, limpiando o lo que sea que estuviera haciendo sin que le importara nada, con una mirada perdida y entre lágrimas.

Y así era la vida en el barrio, pasaron algunos meses y durante ese tiempo ya no escuchábamos los llantos de la señora Minerva, pero en cambio veíamos como una vez por semana salían los tres miembros de su familia vestidos de blanco, ya sea playeras, camisas, vestidos, como fuese pero siempre de blanco, un día mi madre se encontró a la señora Minerva en la tienda y le platico que su vida había mejorado, que aprendió a ser buena mujer y que ahora está mejor y que gracias este cambio Luis ya no la maltrataba y que incluso Luis encontró una forma de que Minerva apoyara al gasto de la casa, aunque de eso ultimo no dio detalles, mi madre se puso genuinamente feliz por Minerva y la felicito por su nuevo cambio, la señora minerva le dijo y en un tono casi susurrante que todo fue gracias al pastor Jeremías, líder de un nuevo grupo de apoyo llamado la “familia milagrosa” y claramente nos invitó a mi madre y a mí a acompañarlos a una reunión, diciendo que todo el mundo estaba invitado, que había miembros de todas clases sociales y de todas las edades, menciono que las reuniones son muy alegres y que se fomenta la fraternidad y la cooperación mutua, pero lo más extraño es que la Señora Minerva menciono que no podía andar divulgando el nombre de la iglesia debido a que el pastor les comento que había personas “malvadas” que querían acabar con la iglesia.

En cuanto mi madre me comento esto último, inmediatamente pensé que se trataba de una secta, y pensé “que clase de estúpido puede caer en algo así, seguro solo se aprovechan de la gente para sacarles dinero”…. aunque… la gran mayoría de estas personas viven al día, no creo que alguien pueda siquiera darse el “lujo” de ahorrar, aunque minerva menciono que había personas de todas clases sociales, pero la zona esta demasiado alejada y precaria como para que alguien con dinero venga hasta acá, o que siquiera sepa dónde estamos, pero en fin, mientras yo tenía mis dudas sobre este supuesto “grupo de apoyo”, a mi madre pareciese que no le disgustaba la idea, por el contrario, parecía algo interesada e intrigada, después de todo, ella vio de primera mano cómo la vida de minerva paso de ser deprimente a estar ahora algo feliz… suponiendo que a eso se le pueda llamar felicidad, por lo que pensó que tal vez no sería mala idea ir a escuchar que tiene que decir ese tal pastor Jeremías.

Pasaron los días y Minerva le insistió a mi madre y a mí que les acompañásemos a una reunión, y debido a que no pude encontrar nada de ese tal pastor Jeremías o del grupo de apoyo “familia milagrosa”, mi madre acepto ir, supongo que más por la presión de minerva que por convicción propia, y si bien mi madre me dijo que podía quedarme en casa si no quería ir, sabía que eso era muy raro incluso para la zona en que vivimos, por lo que no quería dejar a mi madre ir sola con un montón de fanáticos religiosos, por lo que le dije que yo también iría.

El domingo por la mañana nos encontramos a la señora minerva y su familia a fuera de la casa, como ya era costumbre los tres vestían de blanco, y mi madre y yo no queríamos desentonar y también vestimos de blanco, yo me puse una playera blanca y mi madre vestía unos zapatos de piso, unos jeans de mezclilla algo justos en sus nalgas y una camisa blanca de botones que apenas contenían su generosas tetas, desde que salió mi madre el bastardo de Luis no le quito la mirada de encima, no lo disimulo ni un poco, mi madre hizo como si no le importara y solo pudo reaccionar cruzándose de brazos como protegiéndose de la obscena mirada de Luis.

Caminamos hasta el lugar de la reunión el cual era un viejo salón de eventos que se encontraba a varias calles de distancia, mi madre dijo que de haber sabido que estaría tan retirado mejor nos habría traído en auto, y durante todo el camino Luis no dejo de verle el culo a mi madre, quien caminaba unos pasos en frente de Luis y de mi junto con minerva y su hija Lucy, y en algún momento del viaje escuche a Luis susurrar “joder chaval, que pedazo de culo tiene tu madre… que ganas de abrírselo y correrme dentro” “ella si es una hembra, y no como la floja de mi vieja que ya no aprieta”, esto lo dijo tan bajo que pienso que lo decía para sí mismo, afortunadamente nadie más lo escucho, al llegar al salón, nos recibió una alegre mujer llamada Irene, una mujer de tés blanca, cabello teñido de rubio, delgada y con un buen par de implantes en el pecho, los cuales exhibía mediante su prominente escote, como si no le importara, la mujer se presentó como la compañera del pastor Jeremías y nos contó que el pastor había comprado ese salón de eventos porque estaba buscando un nuevo lugar donde “ayudar” a más personas y que está segura que las sesiones nos cambiara la vida para bien y nos ara más felices.

Mi madre le agradecía por dejarnos presenciar una reunión y le pregunto si ella era esposa del pastor, a lo cual la mujer dio una pequeña risita y nos explicó que ellos no creen en algo tal como el matrimonio o el noviazgo, no dios una rollo sobre que las personas son almas libres que vinieron al mundo para dar y recibir amor, y que cosas como el matrimonio o los tabúes impiden a las personas ser realmente libres.

Eso nos parecía muy extraño pero lo dejaos pasar, enseguida tocaron una campana y todo el mundo comenzó a tomar asiento, debía haber como unas 40 personas, entre ellas había de todo, hombres y mujeres adultos jóvenes y chicos, algunos iban en pareja, otros con sus familias y otros venían solos, y casi inmediatamente pude percibir que había varios hombres y jóvenes que veían a mi madre de la misma forma que Luis la veía camino acá, a estos tipos parecía no importarles que yo o mi madre descubriéramos las miradas, sin embargo solo duraron un rato hasta que una música empezó a sonar y apareció el pastor saludando a todos, la gente estaba emocionada, no gritando, pero si claramente entusiasmada por ver al pastor, era como si hubieran visto al mismo Jesús, el tipo se dirigía al escenario como si fuera una diva, en cuanto el tipo se paró en medio del escenario sudando profusamente y agradeció la presencia de todos y menciono que había personas nuevas en el grupo y pidió que nos pusiéramos de pie y nos presentáramos, me dio vergüenza y pensé que seriamos los únicos pero también se levantaron una pareja joven, llamados Yair de unos 32 años y su pareja Emma de 26, quienes fueron interrogados duramente por el pastor en frente de todos sobre si eran felices y que les afligía, pese a que se resistieron de revelar sus problemas frente a un grupo de extraños, al final el pastor los rompió con ayuda de la presión social y la pareja revelo que estaban allí ya que se sentían tristes de que no podían tener hijos a lo que Emma, una pelirroja de tetas grandes y un culo carnoso, empezó a llorar, siendo inmediatamente consolada por las personas de alrededor de sus lugares.

Inmediatamente después de aquello el pastor se dirigió a nosotros con exactamente las mismas preguntas, y a pesar que mi madre también se resistió, al final se quebró y dijo que tañíamos problemas de dinero, cosa que ni siquiera yo sabía, por lo cual me sorprendí bastante, después de ese momento incómodo y desconcertante, el pastor nos permitió sentarnos y dijo que comenzaría con el “ritual de apertura” que siempre hace ante de que empiece el sermón de 2 horas del pastor, inmediatamente unas mujeres comenzaron a pasar entre los lugares unas copas de metal con un líquido que parecía vino y todas las personas comenzaron a beber de ellas, cuando llego nuestro turno nos dijeron que solo era un poco de vino especial para preparar nuestras mentes para recibir el mensaje del pastor, esto nos parecía muy surrealista, mi madre le menciono a la mujer que ella no bebía alcohol, sin embargo la mujer y las personas de alrededor de nosotros fueron muy insistentes, así que de nueva cuenta caímos ante la presión del grupo.

A partir de allí y durante la duración del sermón del pastor fue una experiencia difícil de describir, a pesar de que solo le di un ligero sorbo a la copa sentí como se me calentaba la cara y las extremidades, y en seguida comencé a sentirme como aletargado y algo mareado, era como estar *** …. pero no, me habían **** pero no lo suficiente como para desmayarme o algo. El brebaje, la música de fondo y la voz del pastor eran algo hipnótico, algo psicodélico, difícil de describir.

Y así como llegaron los efectos, también desaparecieron, el sermón que duro poco más de dos horas, lo sentí como si hubiera durado cinco minutos, en cuanto reaccione que el sermón había terminado, volteó a ver a mi mama y vi que aún tenía la mirada algo perdida, algunos otros ya se estaban poniendo de pie y otros aun seguían en sus asientos como en shock.

cabe aclarar que el pastor no desaprovecho ese momento para pedir donaciones, y casi todos donaron, aun fuesen monedas pero donaron y mi madre no se quedó atrás, en cuanto soltó un par de billetes el pastor la tomo de la mano y le dijo “muchas gracias” a lo cual para mi sorpresa mi madre se sonrojo, lo cual era extraño porque el pastor era feo, el tipo es un hombre como de cincuenta años, alto gordo y calvo, que a cada rato se secaba el sudor de la frente con un elegante pañuelo de seda, o a veces una de las mujeres de alrededor se acercaban a él a “pedir permiso” para secarle el sudor con servilletas o pañuelos, a lo cual él les agradecía con un beso en las mejillas, y estoy seguro que llegue a ver que a alguna de ellas las había besado en la boca.

En fin, supuse que solo vi desde el ángulo equivocado, en cuanto nos pusimos de pie, casi al instante fuimos separados, mi madre junto con Yair y Emma fueron rodeados por el resto de adultos quienes de una forma efusiva se acercaban para saludarles muy amistosa mente, todos se saludaban como si fueran buenos amigos aunque solo se hubieran visto en ese extraño salón de eventos, por mi parte también fui arrastrado a donde estaban el resto de jóvenes, quienes me saludaron de forma muy amigable, sobre todo las mujeres quienes se acercaban y me besaban las mejillas, algunas con algo de timidez casi como si se lo hubieran ordenado y otras muy gustosas casi como si fuésemos novios o algo así.

para mi sorpresa entre estos jóvenes, se encontraba mi amigo Javi, un chico que va a clases en mi prepa y con quien solía salir ya que vive a unas calles de mi casa pero que había dejado de ver hacer meses debido a que él no tenía tiempo de salir, Javi inmediatamente me saludo en cuanto me vio y me abrazo como si fuéramos viejos amigos, cosa que en parte así era, me comento que le daba mucho gusto verme allí, pero sobre todo le daba gusto ver a mi mama allí…cabe aclarar que desde que Javi vio a mi mama me confeso que le parecía súper sexy, por eso no me gustaba que Javi fuera a la casa, aunque a este poco le importaba, siempre se supo comportar y nunca hizo un comentario grosero o se propaso de alguna forma, Javi sabía perfectamente que me incomodaba y procuraba no decirme que mi madre se la ponía durísima, aunque a veces no se podía contener y me lo decía igual.

Javi me rogo muchas veces para quedarse a quedarse a dormir en mi casa, según él era para “desvelarnos jugando videojuegos” pero yo sabía que era el pretexto perfecto para ver a mi madre paseándose por la caída en ropa ligera, claro que jamás se lo concedí, sobretodo sabiendo cuales eran sus intenciones.

siguiendo con la reunión en el salón de eventos, Javi me comento que lleva asistiendo con su familia al grupo de apoyo desde hace unos meses (casi el tiempo que tenía Javi sin salir de casa), me comento que empezaron a ir debido a que un compañero de trabajo de su papa le insistió mucho para que fuera con sus esposa (la mama de Javi), la señora Nancy, una mujer casi de la edad de mi madre, pero con un cuerpo más tonificado, con un culo estrecho, un buen par de tetas esféricas, unos labios gruesos, cabello largo y castaño y una piernas firmes y torneadas.

Mientras platicaba con Javi volteó y vi a sus papas platicando con mi madre, fue extraño porque ellos no se habían conocido hasta ese día, y lo que me sorprendió fue ver a la mama de Javi embarazada, Javi me comento que ella ya llevaba por lo menos cuatro meses embarazada, y que están felices por tener una nuevo miembro en la familia milagrosa.

sin duda, esto era muy extraño aunque a Javi se veía notoriamente feliz, y de manera efusiva y con un tono casi orgulloso me dijo “tío, a ti más que a nadie le va a encantar esto…créeme ya lo veras” Javi ni siquiera se molestó en explicarme nada se dio media vuelta y fue a donde se encontraba su madre, quien estaba platicando con otras señoras y señores, Javi la tomo del brazo y le dijo algo al oído señalándome, en seguida la madre de Javi, la señora Nancy vino hacia mí y dándome un fuerte abrazo me dijo “Elías que gusto que te unas a nuestra familia, Javi y marina (la hermana menor de Javi) van a estar muy contentos de que tú y Marta sean parte de la familia…” mientras la señora Nancy me decía esto y aquello no dejaba de abrazarme teniendo mi cabeza entre sus firmes tetas y al mismo tiempo aplastando su panza de embarazada contra mi cuerpo, el abrazo fue tan fuerte y tan largo que me empezaba a incomodar, incluso pude ver cómo le salía leche de su pezón, mojando su blusa, a lo que la señora Nancy no parecía importarle, sin embargo nuestro abrazo fue interrumpido por un hombre de mediana edad quien aparentemente ya se iba pero no quería retirarse sin despedirse de Nancy, quien en el acto me soltó y como se fuese una tonta colegiala, se le colgó del cuello a aquel hombre y se despidió dándole un beso en la comisura de los labios, mientras el tipo la abrazaba por la cintura y le acariciaba la panza mientras le decía que esperaba verla en la próxima “reunión especial”, eso ultimo me saco mucho de onda pero habían pasado tantas cosas que no sabía por dónde empezar.

al final camine hacia mi madre quien se estaba despidiendo de un hombre muy bien vestido quien se subió a un elegante auto mercedes Benz y se fue, cuando me acerque a mi madre le pregunte por el tipo, ella me dijo que era un “miembro de la familia” y que le daba gusto vernos allí, dijo que le conmovió lo que dijo mi madre y se ofreció a ayudarnos económicamente sin pedir nada a cambio, mi madre lo rechazo porque quien da dinero solo así, resulta que el tipo le dijo que es un benefactor del grupo de apoyo, que usualmente da dinero al pastor y en ocasiones le presta una de sus propiedades para hacer “reuniones especiales”…otra vez ese nombre, ¿qué rayos era un evento especial?

como sea, había muchas cosas que no entendía, y esa era solo una más, buscamos a minerva y su familia para irnos pero justo vimos como Luis y minerva platicaban con otro miembro del grupo, minerva se veía incomoda pero se esforzaba por sonreír, el tipo con el que estaban hablando miro detenidamente a minerva de arriba abajo, después saco uno billetes y se los extendió a Luis, en eso minerva se acercó a mi madre y le dijo que ella no iría a su casa ahora, sino que ella y Luis se quedarían un rato más para atentar unos “asuntos”, por lo que esperaba que mi madre le hiciera el favor de cuidar a Lucy en lo que ellos regresaban.

Mi madre acepto sin ningún pero o pedir más explicaciones, así que tomo a Lucy de la mano y caminaos de regreso a casa, sin embargo al mirar atrás vi a Luis y minerva entrar en el auto del otro tipo e irse, sin embargo lo que me llamo la atención es que Luis era quien conducía el auto del tipo mientras que él se sentaba en la parte de atrás con Minerva.

Durante el camino de regreso y hasta llegar a la casa platicamos de lo que habíamos vivido y lo que habíamos visto, estábamos de acuerdo en que fue muy extraño, pero para mi madre parecía que fuese una experiencia positiva, dijo que todos habían sido súper amables y atentos, además dijo que la experiencia del sermón había sido reveladora y que en ese momento se sintió como si volara, y como si todos los problemas hubieran desaparecido… ¿problemas?

Le pregunte a mi madre sobre él porque no me había contado sobre el problema de dinero, sabía que vivíamos con lo justo, pero no sabía que nuestra situación estaba tan mala, me dijo que lo sentía, que no quería decirme para no preocuparme, pero que hace unos meses en su trabajo se había echado a perder unos productos y siendo ella la supervisora la hicieron responsable, así que ella se ofreció a pagar los daños a cambio de que no la despidieran.

En ese momento no pude reconocer a mi madre, paso de una actitud jovial a una melancólica, ya no quise seguir con el tema para no agobiarla más así como solo la abrace y le di un beso en la mejilla, el cual ella recibió con gusto y medio un beso en la mejilla de regreso, y por un momento pensé que tal vez el  “grupo de apoyo” pudiera que le serviría para lidiar con el estrés y mientras tanto yo buscaría un empleo de medio tiempo para ayudar a mi madre con su deuda.

al anochecer llego Minerva, sin maquillaje y algo desalineada, se disculpó con mi madre por haberse ido así de repente y le agradeció por cuidar de Lucy mientras no estaba, mi madre le dijo que no había problema que le encanta cuidar a Lucy ya que a ella también le hubiera gustado tener una hija para ponerle vestiditos y peinarla, minerva le pregunto a mi madre que le había parecido la reunión, a lo que mi madre respondió que fue …interesante y que las personas se portaron muy amables con nosotros, por lo que minerva le pregunto a mi madre si queríamos formar parte de “la familia”, ya que al pastor y Don Hilario, el benefactor del grupo, mi madre le respondió que lo pensaría, a lo que Minerva termino diciendo que desde que aprendió a ser buena mujer ahora es mejor su relación con su esposo y que posiblemente el grupo también le ayudara a tener una mejor relación con su hijo, además menciono que el grupo fomenta la cooperación por lo que hay varios miembros del grupo dispuestos a ayudar económicamente a mujeres como ellas sin nada a cambio…

Yo que estaba escuchando todo esto desde mi habitación me parecía muy extraño, y eso ultimo sonó especialmente forzado como si ella se lo estuviera diciendo a sí misma, sin embargo mi madre parecía no notar nada de eso, pues le respondió “lo pensare” minerva se emocionó y abrazo a mi madre, y le dijo que está bien, que lo pensara y que ella le diría al pastor para que estuviese listo cuando ella decidiera formar parte.

así pasaron los días, y minerva de vez en cuando iba a la casa para pedirle a mi madre que cuidara a Lucy mientras ella salía a hacer algún mandando, siempre que regresaba aprovechaba para preguntarle a mi madre si volvería al grupo de apoyo, y no se si fue por lastima de minerva, o porque ya no quería que le siguiera molestando con eso pero un día mi madre le dijo que si, que iría, minerva si puso muy feliz y dijo que después la buscaría para que volviéramos al salón de eventos, que para este punto los miembros del grupo lo conocían como “el hogar” pero para mí no era más que un salón de eventos todo cutre.

en fin, a los pocos días después volvió a ir minerva la a la casa y le dijo a mi madre que el domingo siguiente harían una ceremonia de aceptación para mi madre y que debería estar muy emocionada por eso, que será lo mas revelador y liberador que le pasaría en su vida, cuando mi madre me conto eso, pensé que se había vuelto loca, como aceptaba la invitación de ir con un montón de gente rara a hacer dios sabe que, ella solo sonrió y se limitó a decir que no puede ser nada malo, que la última vez no se la paso tan mal y que si la cosa se pone más rara de lo normal dejaría todo y se iría.

así paso, llego el domingo y fuimos al salón de eventos, mi madre llevaba un vestido largo y veraniego color blanco que le llegaba hasta los tobillos y con un ligero escote que dejaba ver el inicio de sus pechos y con la espalda descubierta, así que esta vez nos fuimos en el auto de mi madre, cosa que de seguro decepciono a Luis porque no podría verle el culo a mi madre mientras caminaba, en fin yo decidí acompañar a mi madre solo por si la cosa se ponía rara, aunque era yo un chaval de preparatoria y no sabía bien que hacer, pero allí iba yo.

al llegar había menos gente de lo habitual solo serían nueve personas en total incluyendo a mi madre, estaban el pastor Jeremías, Irene su compañera, ton y Susy (hijos del pastor), don helarlo, Luis, minerva, una pareja más cuyos nombres no sabía y un tipo llamado juan, este último parecía que ya había hablado con mi madre la última vez que vinimos, pues la saludo efusivamente y le dijo “qué bueno que decidiste unirte a nosotros Marta”, este tipo se me hacia conocido, creo que vivía a unas calles de nosotros, vestía un traje barato y que le quedaba como dos tallas más grande de lo que era, pero aun así era el clásico arrogante que se creía con dinero y súper guapo aunque claramente no lo era, solo era un hablador que solo podía encontrar trabajos de medio tiempo.

hasta que por fin, después de una breve bienvenida el pasto se levantó y dijo “ya que estamos la familia reunida, podemos empezar… marta y Elías, están listos para unirse a nosotros en la luz y la verdad y compartir el verdadero estilo de vida que es la libertad?” a lo que mi madre le dijo que yo no aria el “rito de iniciación” que solo ella lo haría, el pastor volteo a ver a los demás miembros y después dijo “claro no hay problema, subamos al segundo piso para dar inicio a la iniciación”, por lo que todos subieron, yo también me disponía a subir pero en el último momento me detuvo el pastor Jeremías quien con una mirada seria y un tono firme me dijo que solo los miembros de la familia y los iniciados podían presenciar la iniciación, por lo que me tuve que quedar en la planta baja con los dos hijos del pastor y Lucy.

me moría de curiosidad por saber en qué consistiría esa iniciación, porque si en una simple reunión de miembros les daban vino con *** a los asistentes, entonces la iniciación debía ser algo más fuerte como para que no permitieran que alguien fuera de la “familia” lo presenciase, en eso mis pensamientos fueron interrumpidos por ton, quien me pregunto si no quería jugar con ellos, a lo que amablemente le dije que no, en ese momento ton me dijo que a su hermana le parecía guapo y me dijo que si quería podría jugar con Susy y el jugaría con Lucy, no sabía a qué rayos se refería este tipo, pero no pude evitar notar que lo decía con un ápice de perversión, sin embargo no le puse mucha atención, en lugar de eso le dije que porque no mejor si iban a jugar con los trastos en la parte de trasera y yo me quedaba a vigilar en caso de que bajaran los adultos.

Tom asintió con la cabeza y sonrió, tomo a su hermana y a Lucy y las llevo de la mano a la parte de atrás, en ese momento yo aproveche para subir por las escaleras y asomarme a ver que estaba pasando, en el segundo piso había un montón de cajas con decoración que se usaba los días en que rentaban el salón, y también un montón de sillas y mesas apiladas, al fondo y con una tenue luz, todo estaba oscuro salvo un par de luces amarillas que iluminaban un poco el lugar donde estaban los señores y señoras, veía como todos se habían sentado en círculo alrededor de mi madre, quien en ese momento se encontraba bebiendo de una copa como la que nos pasaron la última vez que vinimos, pero esta vez mi madre se está bebiendo toda la copa ella sola.

era una locura, en eso salió el pastor de su oficina que se encontraba a un costado y comenzó a decirle unas palabras, dio un discurso muy cursi en el cual decía que no podían aceptarla si no se aceptaba ella misma, que tenía que aceptar su naturaleza como mujer y la responsabilidad que conlleva el ser mujer y que tenía que aceptar su destino como mujer ya que solo así podría ser feliz, que las personas solo pueden ser felices si aceptan para lo que fueron creados…en resumen le decía que las personas son objetos o tal vez como animales que viven para servir.

para este punto, mi madre ya se veía claramente dopada, se tambaleaba en su silla de un lado a otro y balbuceaba cosas que no alcanzaba a oír, en un punto el pastor paro y le dijo al resto de miembros “es hora de la aceptación” a lo cual los miembros del grupo comenzaron a decirle un montón de cosas, la culparon por la situación económica en que nos encontrábamos, le echaron en cara que estaba sola y que no podía encontrar pareja, le decían que no podría encontrar un mejor trabajo, y un montón de cosas más, pero eso no fue lo peor, en un punto comenzaron a insultarla directamente de todas las formas posibles, le gritaban “puta, zorra, estúpida, vaca idiota, perra” y un montón de coas más que no voy a repetir, todo eso mientras el pastor le gritaba “acéptate…reconócete…mírate…entrégate… y serás libre….serás feliz” para este punto mi madre estaba llorando escandalosamente tirada en el piso en posición fetal, era una escena horrible, sabía que estaba mal, quería intervenir pero también estaba aterrado, el ambiente y ver lo que le hacían a mi madre me dejo petrificado, lo pero fue ver que en algún momento comenzaron a tirarle del cabello, las pellizcaban, le escupían y en algún punto comenzaron a arrancarle la ropa dejándola totalmente desnuda en el suelo, sin que ella pudiera oponer resistencia por lo *** que estaba, todo esto mientras le seguían insultando y el pastor le seguía gritando esa cosa de que se aceptara y se reconociera.

no sé cuánto duro eso, fue horrible, chocante, indigesto, la ceremonia fue eterna pero así como inicio comenzaba a terminar, en algún punto la sala estaba en silencio, lo único que se escuchaba eran los sollozos de mi madre quien aún seguía en el piso completamente desnuda, pero un momento paso un rato de que todos estuvieran en silencio, el pastor se arrodillo a lado de ella… la tomo de su rostro con cuidado y comenzó a decirle que ella ahora debía aprender a ser una buena mujer y aprender a aceptarse y dejar a atrás todas esas cosas horribles que le habían dicho, le dijo que ella era una mujer valiosa en su comunidad y que ese es su lugar, que como mujer su deber era estar al lado del hombre, que debía compartir y compartirse con el resto, que la familia son todos y son uno mismo y todo debe ser amor y felicidad.

mi madre estaba completamente en blanco, veía al pastor como si este le hubiera salvado la vida, con sus ojos llenos de lágrimas, y se iba levantando lentamente sin soltar las manos del pastor al tiempo en que todos le aplaudían y le decían palabras de ánimo como “eres la mejor, que valiente, tu puedes, te queremos, etc.” era una escena irrealista, mientras le aplaudían y vitoreaban a mi madre estas personas se comenzaron a desnudar, y cuando todos quedaron desnudos se dieron un abraso grupal alrededor de mi madre, fue la cosa más bizarra que había visto, al poco tiempo todos estaban riendo como locos y se decían cumplidos y palabras de ánimo los unos a los otros, se festejaban y aplaudían como si hubieran ganado la copa del mundo,  al poco tiempo las personas se empezaron a dirigir los unos a los otros como hermana o hermano, al poco sacaron unas copas y el pastor descorcho una botella para brindar por su “nuevo miembro en la familia” mi madre instintivamente intento tomar su ropa pero Irene no se lo permitió le dijo que debía perder la vergüenza y aceptarse tal cual es, que no tenía por qué sentir pena alguna, que todos la querían como era y acto seguido Irene le dio un tremendo beso a mi madre en la boca, quien aún seguía dopada al momento lo que eran aplausos y halagos entre los miembros, rápidamente se convirtieron en toqueteos y besos, tras el beso de Irene, esta fue rápidamente remplazada por el pastor Jeremías quien le comió la boca sin reparo apretando a mi madre contra su gordo cuerpo mientras le apretaba las nalgas a mi progenitora, en cuanto el pastor termino, inmediatamente fue sustituido por don helarlo, quien sin cortarse ni un poco le comenzó a amasar las tetas a mi madre, después de él le siguió Luis, quien por fin podía tocar tremenda cola sin de forma obscena y sin importarle que su mujer estuviera allí, después del siguió minerva, luego la pareja que yo no conocía y por ultimo juan, quien aprovecho y le metió su asquerosa lengua y la boca de mi madre.

Al toque, todos estaban brindando y bebiendo y parecía que todo ya había terminado, las personas se empezaron a vestir por lo que tome eso como una señal de que debía bajar, está asustado por lo que había visto no sabía que pensar, estaba soñando, era una pesadilla, como era que mi madre estuviera tan despreocupada desnuda, bebiendo vino y riendo con las persona que minutos antes le había humillado y agredido.

Era increíble lo que estaba viviendo, no lo podía creer.

al cabo de unos minutos los adultos bajaron, el pasto se dirigió a mí con paso firme, puso su mano en mi hombro y con su otra mano toma la mano de mi madre, quien tímidamente sonreía como si todo hubiera sido una simple broma, y en tono serio pero amistoso me dijo “felicidades Elías, tienes una gran madre y ella ahora es una mujer nueva, que aceptado su naturaleza y abrazara su destino y que ha decidido ser parte de la familia… sé que no quisiste hacer el ritual de iniciación, y está bien, no te obligaremos a que lo hagas pero debes entender que como tu madre ahora se ha comprometido a ser una buena mujer eso también te beneficiara a ti, pues serán más unidos, más libres, te pido que apoyes a tu madre en esta nueva etapa y abandones tus prejuicios, tus inseguridades, tus tabúes y que no permitas que la sociedad corrupta te encadene… recuerden que ahora son libres”.

Mientras el pastor me decía todo eso yo solo quería golpearlo en el rostro por lo que le hicieron a mi madre, que carajos le pasa a este tipo, que le pasa a estas personas, que diablos le pasa al mundo… todo está mal y parece que a nadie le importa una mierda.

Al final nos fuimos todos a casa, Luis conducía el auto de mi madre porque aún seguía algo dopada, durante el camino ella no dijo ni una palabra solo tenía una ligera sonrisa en sus labios y de vez en cuando una lagrima salía de sus ojos, por otro lado, minerva está feliz y no dejaba de decirnos lo feliz que seriamos y como todo sería mejor…

llegamos a casa y mi madre apenas pudo salir sola del auto, minerva y Luis se despidieron y entraron a su casa, mi madre y yo hicimos lo mismo, apenas cruzamos la puerta ella fue directo a su cuarto y se dejó caer en su cama, me pidió que le quitara los zapatos, cosa que hice y mientras lo hacía aproveche para preguntarle que paso en la iniciación… de un de un breve silencio ella solo me dijo que fue extraño pero revelador y que ahora se sentía con un peso menos..

No entendía nada, no esperaba que me dijera las cosas horribles que yo vi, pero al menos esperaba que estuviera molesta o sumamente triste, pero no, solo estaba allí con una ligera sonrisa como si hubiera aprobado un examen para el cual pensó que reprobaría.

Todo era extraño pero las cosas comenzarían a volverse una locura.

Fin del capítulo.

En el próximo capítulo: mi madre comienza a tener comportamientos extraños, y para mi desgracia no solo se comporta extraña conmigo sino también con otros hombres…

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