Mi amigo y su secreto gay
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Hace muchos años conocí a Denilson, siempre lo conocí como un gran barracazo, hombre de pelo en pecho, lobo platiado.
Siempre lo conocí con mujeres, siempre rodeado de mujeres, guapas, hermosas, bonitas, atractivas, sensuales, nalgona, pechugona, altas, bajitas.
Siempre presumiendo a su mujer en turno, siempre decía que era un buen amante, le gustaba el rollo de andar con casadas, después con maduras, por cierto muy sabrosas.
Así ha pasado el tiempo desde que lo conosco.
Hace como seis meses que observé qué traía las cejas depiladas, bien arregladas y le comenté :
* qué ondas con esas cejas mi estimado Denilson.
Nada, no pasa nada, solo hay que estar a la moda, a lo que piden mis mujeres, jajajajaja.
Pero cada que lo veo, a cambiado en algo, trae los labios pintados de un color transparente, el pelo casi cortado en capas y se ve diferente.
Hace un par de mese pasé a su domicilio y observe qué hay zapatillas, ropa de mujer nueva y así, algunos accesorios para dama.
Le pregunte:
Ey Deni, no es que ya te estás cambiando de sexo, por veo muchas cosas de mujer y son nuevas.
No, para nada, son de mi novia en turno.
Siempre así me dices, bro, pero bueno, tu sabrás.
Pasó el tiempo y un día pasé a buscarlo y sorpresa que me llevo, lo encuentro vestida de mujer, con un vestido corto, donde se pueden ver sus piernas muy suaves y bonitas, zapatillas no muy altas y me llamo la atención sus pies hermosos, exitantes, que me paró la verga de inmediato.
Con una peluca rubia, bien maquillado, se ve diferente.
Se acercó a mi y me empezó a besar, me bajo el siper y me sacó el pene para mamarlo, que por cierto es un experto, que buena manada me dió.
No pasamos acariciando mucho tiempo y de un momento a otro le hece un lado su tanga de hilo dental y se la dejé ir poco a poco.
Donde el suspiraba, agarraba las sábanas y se contraía de placer y pedía con fuerza que suene, dale duro, te quiero sentir rudo, pegame papito, así, así me gusta, sale mi amor, papito, dale, mételo, hasta el fondo papito, ay que rico lo tienes dale aashhhh, aaaash, dale duro no lo saques aaaaahhhhhh me vengo que rico, así aaaaahhhhhh, que delicia mi amor, aaahh, cojes divino papi.
Terminamos, nos fuimos a bañar, me lo enjabonó, lo lavó muy bien, lo besó y me dice tengo ganas que me vuelvas hacer tu perra, si papi.
Claro que si, pero al rato, necesito recuperarme.
Está delicioso Denilson, con unos pies bonitos, exitantes. Que los veo y me exitó, se me pone muy dura la verga y creo que eso dará pie a volver a cojer con él, deseo besarle los pies y ponerlos de aretes, se verán hermosos en mis hombros.
