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Bueno, como les relaté anteriormente, íbamos en el taxi y al taxista le gustó mi sorpresa. Bueno, llegamos a la casa y los mandé a seguir, y José me dijo que quería irse a bañar, que si podía utilizar el baño. Pensé que, mientras él se bañaba, yo podía disfrutar un rato con el taxista a solas. Yo estaba segura de que él quería chuparme mi verga, entonces le dije que sí, claro, y le pasé una toalla y una cuchilla de afeitar para que se demorara un poco más. José me dijo al oído que tenía ganas de verga y le dije que todo lo que quisiera íbamos a disfrutar, bb. Bueno, se entró al baño y me dirigí para la sala y empecé a hablar con el señor del taxi, y me abrí un poco de piernas para que empezara a ponerse caliente, y le brindé una cerveza e hice que se me caía la cerveza encima de mis piernas, y me dijo: uuuy, bb, te mojaste.
Y le dije que un poquito nada más, ahora me voy y me cambio de cucos, y me empecé a secar encima de mi panti y me acomodé mi verga, porque ya la tenía un poco dura, y me dijo: uuuy, qué rico lo que se te ve ahí. Y le dije que si le gustaba, y me dijo que sí, que por eso había venido, porque tenía una fantasía de estar con una mujer travesti y hermosa como tú. Y le dije: ven, deja la timidez y actúa lo cachondo que tienes adentro, o acaso no estás caliente. Y le mandé mi mano al pantalón y tenía su verga dura, y le dije: ves cómo estás. Y le dije que cuál era su rol, y me dijo que era normal, que tenía su mujer, pero que hace un poco tiempo ya no se le paraba la verga estando con la mujer, y que iba mucho donde hay chicas travestis, que tenía ganas de sentir una verga en la boca. Y le dije: entonces qué estás esperando, ven y la pruebas, pero quiero que tú mismo me la saques y hagas lo que quieras hacer.
Y me chorrié un poco de cerveza en mi panti y lo cogí de la cabeza y lo puse en mi verga, y empezó a chuparme muy rico y se me puso bien dura. Y le dije que se quitara su ropa, o sea el pantalón, y me hizo caso y quedó en ropa interior y le sacó la verga, pero me llevé la sorpresa de que tiene una verga pequeña y la tenía dura. Y le decía: quiero que me chupes toda mi verga en tu boca, y me chupaba con ganas, y empecé a acariciarle su ano con mis dedos y no me decía nada, creo que le estaba gustando. Y pensé: voy a intentar empezar a introducirle un poquito mi dedo y, si se quita, no lo obligo, a ver si me daba el ano. Pero le seguí acariciando su ano y le metí un dedo y empezó a chuparme con más ganas. Pensé: lo que él quiere es que se lo meta. Y empecé a introducir dos dedos y me exclamó: uuuy, qué dedos tan ricos. Y le dije: amor, y no quisieras sentir mi dedo grande. Y me dijo: pero me va a doler, porque es mi primera vez. Y le respondo: bb, yo te hago con cuidado y con amor, lo intentamos. Y me dijo: bueno. Y le dije que se pusiera en cuatro.
Se puso en el sofá en cuatro y le empecé a chuparle su ano y gemía diciendo: uuuy, qué rico, qué se siente, dame más lengua así. Y le metía bien adentro mi lengua en su ano. Y me pongo el condón y le dije: bb, relájate un poquito para que no te vaya a doler, y te vas a dar cuenta de que te va a gustar. Empecé a ponerle mi verga en la entrada de su ano y le pregunto que si le gustaba, y me dijo: uuuy, sí, solo te va a doler cuando te entre la punta de mi verga, pero después lo que vas es a sentir placer. Y le seguí sobando mi verga en su ano, cuando le mandé mi verga y gritó un poquito, y le dije que si le estaba doliendo, y me dijo que sí, pero que también le estaba sintiendo placer. Y empecé a meterlo más adentro y me decía: uuuy, qué rico, bb, métemelo todo, qué rico se siente. Y le daba más y más fuerte para adentro y para afuera, y decía: qué rico, dame más, bb, qué verga tan rica. Y le dije por recocha: acuérdate que no te he pagado la carrera. Y me dijo: la carrera me la estás pagando con algo más rico.
Y empecé a gemir de placer, y ahí fue cuando mi amigo José salió del baño y nos encontró en plena acción, y venía desnudo con su verga por fuera colgada, y se arrimó al lado de él y dice: si quieres pon la boca en mi verga mientras disfrutas ese placer que le está dando mi amor lindo. Y no lo pensó y empezó a chuparle la verga negra, y yo ya estaba que me venía, pero mirando la verga de José en la boca del taxista hice una pausa, pero con mi verga adentro de él, y me dijo: uuuy, qué verga tan grande y gruesa. Y José le dijo: quiere sentir mi leche en tu boca. Y dijo que sí, y empecé a seguir dándole verga y tenía bien adentro la verga en la boca, y fue cuando yo me vine y se la saco y me arrimo a la boca de él y le empecé a ayudar a pajearle la verga de José, y José dice: ya quiero venirme. Y ahí fue cuando salió la leche de él y se tomó toda la leche, y se levantó con algo de pena y se vistió, y fui y saqué el dinero para pagar, y me dijo que no, que mejor después me llamabas para haber si podía volver a venir, y le di mi número y se fue. Bueno, espero que les estén gustando, ya viene la tercera parte del relato.
