Mamá, en el incesto con su hijo y su hijo con su hermana
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Amig@s, espero sus comentario.
Mi madre, se divorció hace mucho.
Mi madre es blanquita, chaparrita. Mide 1.63 metros, nalguitas normales, pechos medianos, pezones claritos.
Hoy, mi mamá tiene, 45 años, yo, 25 y mi hermana 20 años.
Toda la vida hemos vivido en un sistema de matriarcado, para nosotros es muy normal.
Siempre viví a mi mamá con brasier, con sus tangas, sus nalguitas bonitas.
Verla caminar con zapatillas en casa en ropa íntima.
Con 25 años, 1.80 metros de estatura, con un pene bien pronunciado, sobre todo cuando ando en short de lucra, se marca muy bien.
Un día, llevé a una amiga a la casa, pasamos un gran rato platicando de temas de sexo y pasamos a la cama, besando todo su cuerpo, mordiendo sus nalgas pronunciadas y duras, cojimos por mucho tiempo y muy sabroso.
Quedamos cansados y nos quedamos dormidos y encuerados, todos batidos de leche.
Casi tarde noche, llegó mi madre y mi hermana a casa, pasó por mi recámara y me vio desnudos y a mi amiga también.
Me agarró el pene y me limpió la leche qué quedo al rededor y me desperté y me tapé. Solo me dijo:
Calma, tranquilo, no pasa nada, está sabrosa tu lechita y se salió del cuarto.
AL día siguiente, nadie comentó nada a la hora de desayuno, un silencio total, apenas un esboso de sonrisa pícara de mi madre.
Todos nos fuimos a trabajar y al regreso por la tarde, a la hora de la comida, mi madre me dijo:
Tenemos que hablar de lo sucedido ayer.
El fin de semana hablaremos los tres, para poner las cosas en claro. Solo contesté: ESTÁ BIEN.
Llego el sábado y mi madre, dijo que eso no podía volver a pasar, que tuviera cuidado, que fuera más precavido, que checara bien donde, cuando y a que hora hacía mis cochinadas.
Días después, un día que me fui a bañarme, y mi hermana no estaba, mi madre entró al baño y me dijo, que si quería ella me ayudaba a lavarme mi pene.
Me quedé pasmado al oír su voz y verla desnuda. Que hermosa estaba ese día mi mamá, con sus pechitos bien exitado, paradito.
Se acurrucó y se metió mi verga a la boca, pasando su lengua por toda la cabeza, lo sacaba y lo metía con un ritmo sensual.
Sentía que me venía, estaba super caliente, abrase a mi madre y me la llevé a la cama. La besé, estaba disfrutando su cuero, y con mucho cuidado la empecé a penetrarte, con movimientos ricos, con ritmo, al mismo tiempo le mm amaba tus tetas, fue una delicia cojerla.
Para terminar, se colgó de mi cuello, la tomé por la cintura y la subía y bajaba y le entraba mi pene en su coño, suavecito, me vine a chorros.
Descansamos un par de horas y yo quería seguir cojiendo con ella, era algo que nunca pasó por mi mente.
Volvimos a cojer y esta vez fue por el culo, que culo de mi madre, cremoso, tierno, rosadito, apretado, cuando le entró suspiró y dijo dale hijo que hace tiempo que quiero probar esa cabezota y ese trozo de pene venudos, rudo qué tienes.
Dale hijo, ayyyy, dale ayy duele pero me gusta, rico papi, termina ya papi uuffff.
Así estuvimos cojiendo un gran tiempo, hasta que un día nos vio mi hermana,
Una noche de viernes, llegó mi hermana a mi cuarto y me dijo, te vi cojiendo con mi mamá o cojemos o hago un escándalo.
Se desnudos y se quedó solo con sus zapatillas, bricó y se agarró de mi cuello y empecé a embestirla duro por el culo, dale papi que ya vi que tan grande lo tiene ayy ricooo papi te amo.
Fue tan sabroso la cojida que se orinó con mi verga adentro, que rico se siente, sentir el orín en tu pene.
